SEMANA: El presidente Abelardo De La Espriella destacó su trabajo y dijo que “lo está haciendo muy bien”, ¿cómo recibe ese halago?
ESTEFANEL GUTIÉRREZ: Agradezco al presidente por esa deferencia. No es un reconocimiento personal a Estefanel sino a un modelo de ciudad, el cual yo represento que es Barranquilla, que ha demostrado con resultados cómo se administra lo público. Yo me siento orgulloso de ser barranquillero, de representar al Caribe en el Congreso y por eso he venido defendiendo muchas causas que históricamente habían estado abandonadas de nuestro territorio. Nos prometieron que dejaríamos de ser la periferia olvidada en el gobierno pasado y no sucedió. Aquí estamos trabajando para Barranquilla, para el Atlántico, para el Caribe y yo recibo con mucho cariño ese mensaje del presidente, pero también entiendo que es un reconocimiento a lo que hace la ciudad de Barranquilla, al modelo de ciudad que es, al liderazgo de nuestro alcalde y la forma como la Presidencia de la República hoy pernocta desde Barranquilla para revisar lo que ha pasado en nuestra ciudad y poderlo llevarlo a otras partes del país.

SEMANA: ¿Cómo evalúa esos primeros cien días del mandato de Abelardo De La Espriella que se cumplirán dentro de poco?
E.G.: A mí me parece muy bueno. Yo creo que ahora sí tenemos un presidente que se dedica a gobernar, a liderar y a transformar. Me parece impresionante la capacidad que tiene el presidente de la República de estar tiempo completo en los territorios. Yo creo que ese es un mensaje contundente para trabajar desde las regiones porque nos vendieron el cuento que la única dirección postal del poder de este país era Bogotá y hoy el presidente ha dejado un mensaje claro: está articulando con los diferentes mandatarios locales y departamentales. Ha llegado a Leticia, a Buenaventura, a Chocó, dando anuncios con empresarios. Colombia tiene que retomar de alguna forma el rumbo en un trabajo articulado entre el sector público y el sector privado.
SEMANA: ¿Qué aspectos destaca del mandatario?
E.G.: La seguridad, que sin duda alguna es un prerrequisito para el desarrollo. Sin seguridad no hay futuro ni inversión. El presidente ha enviado unos mensajes claros: más de 17.000 órdenes de captura, más de 100 extradiciones, operaciones de manera permanente; la seguridad es uno de los temas que más le quita la tranquilidad a los colombianos y y él la deja claro el mensaje. Eso lo demuestra la Ley de Sometimiento. Hoy el crimen organizado tiene que someterse a las reglas del Estado, a la fuerza legítima y por eso nosotros con mucha decisión acompañamos este proyecto.
La seguridad que nos dejaron fue un desastre con la paz total. Más de 200 líderes sociales asesinados, confinamientos, más de 300 masacres en este país, violaciones sistemáticas de derechos humanos, confinamientos; y eso no lo digo yo, lo dicen los informes del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la misma Defensoría del Pueblo con sus alertas tempranas y lo que vimos los colombianos cuando el presidente de la República se montaba en la tarima con líderes de bandas criminales, se infiltraba la inteligencia del Estado para alias Calarcá.
SEMANA: ¿Por qué se acabó la paz total con la aprobación de la Ley de Sometimiento?
E.G.: La paz total era un cheque en blanco para los bandidos y los criminales de este país. La paz total suspendió extradiciones, promovió que el gobierno nacional se sentara con más de nueve estructuras criminales de este país, en donde los colombianos nos gastamos casi 300.000 millones de pesos y vaya usted a ver los resultados de esas negociaciones, son nulos. No hubo resultados pero sí muchas órdenes de prestación de servicio, hoteles, tiquetes aéreos y al final lo que nos dimos cuenta fue que el reclutamiento de menores aumentó en un 100 %, que hubo confinamiento alrededor de 170.000 personas confinadas, más de 1 millón de colombianos desplazados, los líderes sociales asesinados, las extorsiones en los territorios, es decir, la paz total fue un fracaso total, eso hizo que los territorios estuvieran a la merced de estos grupos criminales, que se tomaran el ancho y largo todo el país, aumentaron los grupos criminales; el ELN pasó de 15.000 a casi 28.000 hombres, Clan del Golfo también aumentó. La Ley de Sometimiento fue una medida muy importante para restablecer el orden público, que es el objetivo principal de esta nueva ley.
No va a haber negociaciones con grupos criminales, las decisiones las toma el Estado, los grupos o los particulares que quieran someterse tienen que hacerlo a la manera que el Estado ha planteado. Por supuesto que tiene unos beneficios alrededor de las personas que quieran someterse, que eso quizás ha causado un poco de ruido, las personas que ejercen mando van a tener una disminución de su pena del 30 % pero si se demuestra que estas personas reclutaron menores es del 10 % solamente. Además, la pena mínima son de 10 años. La persona que es soldado raso, por decirlo de alguna manera, de estas estructuras criminales van a tener un descuento de pena del 50 % y del 30 % si reclutan menores. Es una total mentira que beneficie a testaferros y lavadores.
SEMANA: ¿Cómo va a ser la discusión de la Ley de rescate económico?
E.G.: La memoria tiene que ser parte de la responsabilidad fiscal del país. Nos dejaron un país quebrado, grave, en una penosa situación fiscal, que tiene nombre y apellido y es Gustavo Petro. Fueron 400 billones de pesos la deuda que dejó. Este país tenía en sus años de existencia una deuda de 800 billones y en tan solo 4 años esta deuda aumentó a 1.200 billones, es decir, el Gobierno Nacional por año nos endeudó en 100 billones de pesos. Uno dice: ¿Dónde está la plata? ¿Dónde están las obras? ¿Dónde están los resultados? y al final son muchísimas órdenes de prestación de servicio y mucha gente que ni siquiera está en el país. Hay un déficit inmenso, nosotros hemos dejado claro un mensaje desde la Comisión Tercera y es que esta Ley de ajuste fiscal no puede verse o pensarse si el Estado termina sacándole la plata a los colombianos de su bolsillo. Antes de eso hay que revisar muchas cosas, los gastos del Estado, combatir el despilfarro, mejorar la deficiencia de los recursos públicos, que haya un equilibrio en las finanzas y uno de los temas que plantea la reforma que me gusta mucho es una modificación en las estructuras ministeriales que busca fusionar algunos ministerios, incluso deberían ser muchos más los ministerios que se fusionen: Cultura y Deporte, Educación y Ciencia y tecnología, podría ser Agro, Industria y Comercio, podríamos plantear una discusión interesante en el país para reducirlos. Encontramos que el Estado tiene muchas instituciones que comparten la misma misionalidad y al final lo que necesitamos es que se disminuya ese gasto para poder invertir en la gente, para que el presupuesto tenga un rostro social, el invertido en el gasto público social. ¿Por qué el presidente que menos obras presentó fue el que más deudas nos dejó? Vamos a estudiar esa Ley de rescate fiscal para revisar cuáles van a ser los productos que se van a gravar para nosotros y decidir al final si vamos a acompañar esta ley o solicitarle al Gobierno Nacional que haga las respectivas modificaciones. Lo que hemos dejado muy claro es que la plata no puede salir del bolsillo de los colombianos.

SEMANA: En el caso de Barranquilla, ¿qué podría pasar para las elecciones regionales del 2027?
E.G.: El alcalde Alejandro Char es el mejor alcalde del país. Barranquilla hoy es una ciudad modelo gracias a la visión de un hombre que recibió en el año 2008 un presupuesto de 600.000 millones de pesos y hoy lo tiene en 9,2 billones de pesos. Barranquilla tenía una transformación histórica bajo su liderazgo. Yo sé, y estoy convencido, que eso va a influir muchísimo en que este modelo de ciudad se mantenga. Los barranquilleros somos conscientes de los esfuerzos que se han hecho. A Barranquilla la ha sostenido la confianza de su propia gente. El gobierno pasado nos soltó las manos, no nos dieron ni siquiera un pote de pintura.
Hemos invitado a la doctora Ana María Aljure para que pueda ser candidata a la Alcaldía de Barranquilla, tiene una experiencia impresionante y una historia muy bonita porque representa de alguna forma lo que yo soy, un pelado de barrio al que Barranquilla le abrió la puerta y es una ciudad que da muchas oportunidades. Estuvo en la Secretaría General, ha sido viceministra, directora del Igac, ha estado en Invías, fue la mano derecha del alcalde, coequipera en la oficina en la gerencia de la ciudad, liderando la transformación que nosotros tenemos en la ciudad, así que ojalá una persona con toda la capacidad y la visión pueda estar en los próximos 4 años defendiendo el legado del alcalde Alejandro Char. Barranquilla pasó con Alejandro Char de nada a todo.
SEMANA: El petrismo promete jugar fuerte en Barranquilla, ¿les preocupa lo que haga la izquierda en la ciudad?
E.G.: No, los barranquilleros sabemos lo que ha hecho el alcalde, no comemos cuento de los discursos de odio y las divisiones. Muchos que votaron por la izquierda entendieron que desafortunadamente ellos nunca pensaron en Barranquilla, estaban buscando asfixiarnos, querían ahogarnos porque representan todo lo contrario al modelo de lo que ellos son. Son políticos que serán recordados por sus obras y no por sus discursos, por eso en Barranquilla la gente vota por Álex Char y el modelo de ciudad que él representa. Nosotros estamos convencidos y vamos a seguir llevando el mensaje de transformación a los barrios, pero es claro que en Barranquilla la gente vota alrededor del proyecto de ciudad que lidera el alcalde Alejandro Char.
SEMANA: Y en el Congreso, ¿cómo ha sido la puja con la izquierda?
E.G.: Esperaba bastante del Congreso. Yo llegué a trabajar. Fui el congresista que presentó los proyectos de ley 1, 2 y 3 que ya fueron votados en las comisiones Primera y Séptima de manera simultánea. Esperaba un poco más del Congreso. El petrismo está jugando a bloquear todo lo que ellos no pudieron hacer, nada les gusta y todo hay que hacerlo de nuevo. Ellos están jugando a eso, presentando muchas proposiciones, impedimentos que ni siquiera tenían sentido. El juego ha sido bloquear, retrasar, porque nunca pensaron que el presidente Abelardo De La Espriella iba a lograr hacer en tan poco tiempo lo que ellos no pudieron hacer en 4 años.
