El 13 de mayo de 1978, en el tradicional parque San Pío de Bucaramanga, tuvo lugar un acontecimiento que, décadas después, continuaría persiguiendo la carrera pública del exprocurador Alejandro Ordóñez, quien esta semana se posesionó como ministro del Interior de Abelardo De La Espriella.

Siendo un joven estudiante, Ordóñez lideró una manifestación que culminó en una hoguera pública donde ardieron diversas publicaciones, un episodio que él mismo ha calificado con los años como un “acto simbólico” de protesta, pero que sus detractores recuerdan como un síntoma de censura e intolerancia.
En entrevista con SEMANA, Ordóñez abordó de frente el polémico suceso, el cual asegura no haber negado jamás. Según su relato, la acción fue motivada por el rechazo de un grupo de jóvenes hacia lo que consideraban una “invasión” de ciertas publicaciones en la época.
“Es cierto, nunca lo he negado. Éramos un grupo de jóvenes que estábamos protestando por la invasión en esa época de determinadas publicaciones; fue un acto simbólico y lo hicimos en el parque San Pío, ahí donde está hoy la cancha de básquet”, le dijo Ordóñez a Yesid Lancheros, director general de SEMANA.

Aunque los reportes históricos de aquella fecha señalan que el hecho incluyó desde revistas catalogadas como pornográficas hasta obras de pensadores fundamentales como Karl Marx, Jean-Jacques Rousseau e incluso del Nobel Gabriel García Márquez, el exfuncionario afirmó no recordar con exactitud los títulos argumentando el paso del tiempo. “Eso fue hace 50 años. Revistas, de pronto algunos libros también”, matizó el exprocurador.
Esa quema de libros en Bucaramanga también propició un inédito intercambio con el expresidente Gustavo Petro, cuando este se desempeñaba como senador y en vísperas de la elección como procurador.
Según relató Ordóñez, durante una reunión en el Hotel de la Ópera, Petro le recriminó el incidente diciéndole: “Usted hasta ha quemado libros”. La respuesta de Ordóñez, cargada de ironía, apeló al pasado insurgente del mandatario: “Senador, usted quemó un palacio, yo quemé unas revistas, usted quemó unos magistrados”. De acuerdo con el testimonio de Ordóñez, la réplica dejó al entonces senador “frío” y en silencio. “Inmediatamente después le dije lo del libre pensamiento”, sentenció el exprocurador.

Al ser interrogado sobre si hoy, con la perspectiva de los años, volvería a repetir una acción de tal naturaleza, Ordóñez descartó tajantemente la idea. “Eso fue otra época, yo hoy tengo 72 años… No, hoy a los 72 años me dedico a otros menesteres", sentenció.
