El alcalde de Ipiales, Amilcar Pantoja, denunció que una candidata a la Cámara de Representantes estaría ejerciendo presiones sobre los alcaldes de los municipios de Nariño para pedir que apoyen su aspiración al Congreso a cambio de no frenar proyectos en la Gobernación departamental.
“Recibí unas llamadas insistentes de la candidata a la Cámara Alejandra Abásolo, no respondí a sus llamados y ella acudió a dejarme unos mensajes vía WhatsApp. En el chat evidentemente ella me insinúa que, si no hay un apoyo ella va a tomar retaliaciones en contra mía”, relató Pantoja a SEMANA.
Y agregó: “Yo a esos mensajes le respondo que para mí el gobernador es Luis Alfonso y le pregunto por qué se toma atribuciones que no le corresponden”.

El alcalde nariñense asegura que la candidata estuvo visitando a varios administradores municipales al momento de iniciar su campaña para las elecciones legislativa, generando temores sobre la continuidad de las inversiones en sus territorios.
“Estoy cansado de esta situación. Todo trámite que yo haga en el Concejo Municipal tiene que ir a la Gobernación y en la Gobernación pueden dar un concepto favorable o no. En este momento, por ejemplo, comenzaron a dar conceptos no favorables de algunos temas que tendremos que demandar por la vía jurídica. Los proyectos se pueden truncar y, pensando en todo eso, tome la decisión de hacer esta denuncia pública", afirmó el alcalde de Ipiales.

El mandatario presentó una denuncia penal asegurando que quieren coaccionarlo políticamente y por presunta injuria. La candidata señalada, Abasolo, trabajó en la campaña a la Gobernación de Luis Alfonso Escobar y ejerció como jefe de gabinete departamental, lo que hizo que fuera una ficha clave para la administración departamental.
“Hay alcaldesas y alcaldes a los que les pasa lo mismo, pero tienen miedo a denunciar por las retaliaciones que esto traiga o las consecuencias negativas que puedan tener para sus administraciones", aseguró el mandatario local.

El medio local Nariño Ahora publicó una denuncia sobre el presunto uso de una valla contratada por la Gobernación para la marca Aguardiente Nariño para la campaña de Abásolo. El contrato cuestionado tiene un valor de 436 millones para el alquiler de 28 vallas publicitarias por un lazo de tres meses.
