Alicia Arango es una de las personas que más conoce profesionalmente al expresidente Álvaro Uribe. Trabajó como su secretaria privada durante varios años y tiene claro cómo nació el Centro Democrático, el partido que lidera el exjefe de Estado desde hace más de una década.
Arango, quien poco se involucra en asuntos polémicos, terció en una fuerte discusión que se armó en la casa política luego de que la excandidata presidencial, Paloma Valencia, dijera que el Centro Democrático no es un partido de derecha. Varios congresistas uribistas pusieron el grito en el cielo y le reclamaron.

La exsecretaria privada de Álvaro Uribe evocó el pasado y recordó lo que el expresidente le decía en su momento.
“Desde que conozco al expresidente Álvaro Uribe, 1997, constantemente lo he escuchado decir y escribir que él no es de derecha, ni de izquierda, que su ideología política siempre está encaminada a resolver las necesidades de los colombianos”, dijo.
Y agregó: “Desde allí construyó sus pilares para la campaña a la Presidencia, que tanto éxito tuvieron y son el pensamiento y filosofía del Centro Democrático. Seguridad democrática, cohesión social, confianza inversionista, Estado austero, como principales puntos de doctrina. Además siempre ha sido respetuoso por la diversidad racial, religiosa y sexual, entendiendo que son temas que nunca deben ser utilizados para maltratar a las personas”.

Arango contó que el nombre del partido Centro Democrático “lo dice todo. No necesita explicación. Ese nombre no fue escogido al azar, fue muy pensado, especialmente para evitar todo tipo de extremos”.
Además, la exfuncionaria hizo una reflexión sobre esa discusión en un momento crucial para el país.
“Cuando la discusión debe estar centrada en cómo resolver las necesidades urgentes de Colombia, estamos discutiendo quiénes somos de derecha y quiénes no, cuando es mucho más lo que nos une que lo que nos divide. Pongámonos las pilas y demostremos con hechos que la ideología que tenemos solo busca el interés general”, expresó.
En otro mensaje de X, Arango agregó: “En lo personal y después de haber trabajado con unos jefes maravillosos, que mucho me han enseñado de política, y de cómo hacer las cosas bien por el país y por los que más necesitan, además de mi papá Juancho Arango, Enrique Peñalosa, Álvaro Uribe e Iván Duque, lo único que me queda claro es que no me ubico en los extremos”.
Y remató: “Me siento feliz de poder entender, escuchar y resolver los problemas desde distintos contextos, según lo que más le convenga al país. Lo que hay que hacer es trabajar y mostrar resultados. Que los resultados se midan. Que sean tangibles. Menos habladuría y más hechos. El país necesita acción, concreción y resultados medibles. No sea que lo demás sea paja”.
