POLÍTICA

“Calarcá está desde hace un año muy ausente de la mesa de negociación”: delegado del Gobierno hizo un perfil del temido narco y dijo que modelo de diálogo fracasó

Fabio Valencia, la figura de oposición en la mesa de negociación del gobierno Petro con Calarcá Córdoba, habló con SEMANA, recordó que el jefe guerrillero no entregará las armas ni firmará la paz porque así lo ha dicho, hizo un perfil del temido narco.

GoogleSiga las noticias del mundo de la política en Discover y acceda a contenido exclusivo

20 de junio de 2026 a las 12:22 a. m.
Alias Calarcá y Fabio Valencia Cossio.
Alias Calarcá y Fabio Valencia Cossio. Foto: FOTO1: SEMANA/FOTO2: AUTOR ANÓNIMO.

SEMANA: A Petro le falta mes y medio en el poder, ¿en qué quedará la mesa de paz con las disidencias de Calarcá Córdoba?

FABIO VALENCIA (F.V): Ese ha sido un proceso con muchos altibajos y traumatismos. Desde que empezó la política de la Paz Total y cuando el presidente Gustavo Petro invitó al presidente Álvaro Uribe a que nombrara a un delegado en la mesa en representación de la oposición, esa mesa estaba integrada por los dos bloques que hoy están enfrentados: el de Iván Mordisco y Calarcá. Una vez hubo una escisión de grupos, la situación en Micay, en Cauca, ha sido de una confrontación total, un sometimiento completo a la población y una acción militar que uno no sabría decir qué tan efectiva ha sido en estos dos años. Con Calarcá, quien siguió en el proceso, no ha habido un tipo de negociación. Si algo positivo ha dejado el proceso son las transformaciones territoriales. Ha habido acciones en distintos sectores donde tiene presencia el grupo Calarcá. Ese sería el rescate positivo de ese proceso, pero en el otro campo, en relación con los enfrentamientos, el reclutamiento, la extorsión y todo lo que ejecuta esta delincuencia, no ha habido ningún avance.

Alias Calarcá Cabecilla de las disidencias de las Farc
Alias Calarcá Cabecilla de las disidencias de las Farc Foto: ESTEBAN VEGA LA-ROTTA-SEMANA

SEMANA: ¿Hace cuánto no ve físicamente a Calarcá Córdoba? Me informan que está muy distante de la mesa de negociación.

F.V.: Calarcá ha estado muy ausente en el último año. Como mesa, la última vez que lo vimos fue en una reunión en Pueblo Bello, San Vicente del Caguán, hace casi un año. Sé que ha tenido un contacto con la doctora Gloria Quiceno, jefe de la mesa de negociación del Gobierno, pero, realmente, ha estado distante, muy remontado en zonas inhóspitas donde su grupo tiene un control total. Él ha estado mucho más separado de la mesa. Ha nombrado a unos delegados que han estado ahí, pero no como mesa sino como delegados. Muy fragmentado ha estado el proceso.

SEMANA: ¿El distanciamiento de Calarcá a la mesa de negociación afectó el avance de las negociaciones?

F.V.: Claro. Su enfrentamiento con Iván Mordisco lo que ha hecho es que, prácticamente, él se haya dedicado a manejar la situación y su guerra con este otro guerrillero. Ha habido escenas muy graves, masacres entre ellos, ataques y afectaciones a la fuerza pública. Ha sido muy complejo.

  Fabio Valencia le confesó a SEMANA que habló hace un mes con el alto comisionado para la paz, Danilo Rueda. El encuentro se extendió durante una hora en Bogotá.
Fabio Valencia, delegado del Gobierno nacional en la mesa de negociación de paz con alias Calarcá. Foto: DANIEL REINA ROMERO

SEMANA: ¿Qué le responde a quienes dicen que Calarcá se alió con el gobierno Petro para enfrentar a Iván Mordisco?

F.V.: Realmente, creo que Calarcá, de alguna manera, se ha favorecido con el hecho de que la mesa ha seguido vigente. Él mantiene levantada su orden de captura y eso lo ha favorecido. Es evidente que se han expandido territorialmente y que han aumentado su número de integrantes. Él se ha aprovechado de esa situación y ha avanzado en su acción delincuencial y en su fortalecimiento. Pero de ese tema no le puedo responder porque no se toca en la mesa.

SEMANA: ¿Estará hasta el último día en la mesa de negociación de paz o ha contemplado dar un paso al costado antes del 7 de agosto?

F.V.: He dependido de la orientación del Centro Democrático, mi partido, que ha hecho una presencia en esa mesa porque la colectividad siempre ha estado de acuerdo con la paz. Hemos colaborado muy activamente y nos hemos opuesto a situaciones que no compartimos y hemos sido proactivos en el desarrollo de proyectos y programas que favorezcan a la población: desde el inicio de las conversaciones preparamos con la doctora Viviana Manrique dos conpes: uno para el Micay y otro para el Catatumbo, en Norte de Santander. Estaré en la mesa hasta que el partido me diga que me retire. No actúo a título personal, sí de la oposición y el Centro Democrático.

Calarcá, en una entrevista que le concedió a SEMANA en 2025.
Calarcá, en una entrevista que le concedió a SEMANA en 2025. Foto: Esteban Vega La-Rotta

SEMANA: Respalda a Abelardo De la Espriella a la presidencia, pero él propone acabar con los procesos de paz, entre ellos, el de Calarcá. ¡Qué encrucijada!

F.V.: Con el nuevo gobierno vendrá una política en relación con el manejo del orden público y la seguridad en el país. Y eso tendrá unos cambios drásticos. En general, lo que ha fallado en estos procesos de paz es que han sido de gobiernos y no del Estado. No ha habido un verdadero acuerdo en relación con el manejo de ese tema que es tan complejo. Y en el país ya no existe el delito de rebelión, tenemos una violencia multiforme, fundamentada en economías ilegales, en un control territorial regionalizado, en una expansión de la acción delincuencial y un sometimiento a la población civil.

SEMANA: ¿Está de acuerdo en levantar las mesas de negociación el 7 de agosto, como propone Abelardo De la Espriella?

F.V.: El esquema de negociación en la forma como se ha hecho es un fracaso. Ese tipo de diálogo y negociación no lo veo eficaz. No lo veo viable. Hay que buscar otros mecanismos. Estoy planteando la posibilidad de que sea el Estado quien proponga una especie de acogimiento a una política unilateral y que el Estado asuma la responsabilidad de proteger a la población civil en estas zonas afectadas por la violencia. Si gana Abelardo De la Espriella habrá un replanteamiento en todo este tipo de manejo de esta situación que es tan compleja.

SEMANA: Conclusión: fracasó el modelo de negociación de paz del gobierno Petro.

F.V.: Ese esquema, el tradicional de negociación, ha fracasado. Ese tipo de mesas, de diálogos, de propuestas fracasó. Mire lo del proceso de La Habana. Tuvo unas consecuencias, pero los efectos, el desarrollo y lo que pasó después, no puede decir que fue un éxito. Por el contrario, es muy controvertido. Se desmovilizaron 11.500 personas aproximadamente, hoy tenemos, sumando todos estos grupos delincuenciales, 27.000. Casi 30.000 hombres en armas, lo que demuestra que los diálogos en Cuba no fueron la panacea como lo informó Juan Manuel Santos.

SEMANA: Al gobierno Petro le falta mes y medio, ¿no habrá firma de acuerdo ni entrega de armas por parte de Calarcá?

F.V.: Calarcá lo ha dicho claramente, el Gobierno lo sabe, él dice que no negocia con este Gobierno ni entrega las armas. Sobre esa base tendrá la respuesta. Lo ha dicho todo el tiempo.

SEMANA: ¿Entonces, por qué no se levantan de la mesa? F.V.: Por eso le digo, todo el esquema fracasó y aquí no hay un delito político, el de rebelión no existe. El tratamiento de esta situación debe ser de otra manera.

SEMANA: ¿Calarcá será el nuevo dolor de cabeza para el próximo presidente?

F.V.: El próximo presidente lo que tiene es que mirar que se está perdiendo el país y se está quebrando la unidad y la presencia del Estado en todo el territorio. La legitimidad se perdió y hay que recuperarla.

SEMANA: Calarcá sigue presionando a electores en Caquetá, Meta, Guaviare, entre otros municipios, para que voten por Iván Cepeda. ¿El tema se ha discutido en la mesa?

F.V.: Yo lo plantee. Eso ha sido muy evidente. Si ve el resultado tanto de la consulta del Pacto Histórico como la elección del Congreso y la primera vuelta, es evidente que hay una acción política de constreñimiento en la zona y eso ha tenido como consecuencia que en muchas zonas haya mesas totalmente homogéneas en favor del Pacto Histórico y sus candidatos. Calarcá y su grupo se habían comprometido y habían firmado un acuerdo en la mesa donde dijeron que respetarían las elecciones, que no intervendrían y respetarían la independencia de la gente y esto no ha sido cierto.

SEMANA: ¿Por qué Petro insiste en mantener la mesa con Calarcá Córdoba?

F.V.: Uno no entiende la perseverancia del gobierno, uno podría decir que quiere, de alguna manera, que se siga avanzando en zonas tan especiales y de tanta importancia para el país donde está la presencia de este grupo.

SEMANA: LLeva varios meses en la mesa de negociación, ¿cómo puede describirnos a Calarcá? Yo lo he visto un par de veces, pero los lectores no.

F.V.: Es un hombre muy enigmático, muy calculador y tiene una claridad completa de lo que él quiere y lo está haciendo: él no ha escondido lo que busca. Y si ha hablado con él, seguramente, se lo ha dicho: ‘ni entrego las armas, ni negocio con este Gobierno’. ¿Entonces? El objetivo fundamental es que haya una reinserción a la vida civil, dejación de armas y que se deje de atentar contra la libertad de la población civil. Y eso no se está cumpliendo. Él está haciendo lo que quiere hacer y está consolidando un poder ilegal a la vista de todos.