La muerte del exvicepresidente Germán Vargas Lleras generará, posiblemente, un coletazo en Cambio Radical, el partido político que fundó y lideró durante años. Nadie se preparó para su ausencia y, aunque la noticia de su fallecimiento aún está caliente, varios de los congresistas, en voz baja, especulan sobre los caminos que podría enfrentar la colectividad.

Lo primero será definir la suerte de Germán Córdoba, el director de Cambio Radical, quien fue elegido en una convención para un periodo de dos años y apenas completó uno. Quiere renunciar, se lo confesó recientemente a SEMANA, y buscó dimitir hace poco cuando la casa política optó por conceder la libertad de sus congresistas, que se dividieron entre los candidatos Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia. No obstante, el Comité Central de la colectividad –el máximo órgano administrativo– no aceptó su renuncia. ¿Lo hará tras la muerte de Vargas Lleras?
Si Córdoba da un paso al costado, hay varios nombres en el sonajero, entre ellos el senador Carlos Fernando Motoa, quien fue cercano a Vargas Lleras. “No me pongan en esas”, le respondió con prudencia a SEMANA. Luis Felipe Henao, discípulo del exvicepresidente, y Germán Varón Cotrino, entre otros, podrían saltar al escenario.

Quien trazará la ruta sobre el futuro de Cambio Radical será el Comité Central, integrado por Enrique Vargas Lleras, Fuad Char, Santiago Pardo –el tributarista de Germán Vargas Lleras–, William Parra y el secretario general, Germán Córdoba, quien, además, es el director. Allí las mayorías las tiene el vargasllerismo.

Hoy no hay una decisión oficial. Pero los congresistas electos han puesto a sonar la propuesta de una dirección colegiada, como la tiene el Partido de La U. Ahí podría caber el sector de Germán Vargas Lleras –que perdió fuerza en las elecciones parlamentarias de 2026, pero seguirá teniendo un papel importante en memoria del exvicepresidente–, la casa Char y el grupo de Nicolás García, exgobernador de Cundinamarca, que obtuvo varias curules en marzo y tiene juventud y sed de poder.

Varias voces especulan que la casa Char podría apropiarse del partido, pero no es cierto. Fuad Char es respetuoso, prudente y no tiene interés en implosionar ese partido. Al fin y al cabo, él convivió políticamente con Germán Vargas Lleras en medio de las diferencias. Fuad –el mayor de los Char– tiene 88 años y está dedicado exclusivamente a sus negocios. Además, el alcalde Álex Char siempre ha estado distante de Cambio Radical, y Arturo, su hermano, fue llamado a juicio por la Corte Suprema por corrupción.

SEMANA conoció con varias fuentes que Germán Vargas Lleras le ofreció hace un año a Fuad Char ponerse al frente de Cambio Radical, pero no aceptó.
Enrique Vargas Lleras, hermano del exvicepresidente, ha venido adquiriendo un papel protagónico en el partido y seguramente no lo dejará a un lado. En las últimas tres bancadas del Senado y la Cámara ha liderado los encuentros con congresistas al lado de Fuad Char.

Cambio Radical no cambiará su nombre, como se rumora en los mentideros políticos. Algunos congresistas estudiaron la posibilidad de modificar la chapa y darle un nuevo aire que permita dejar atrás muchos de los escándalos, pero no sucederá. Tampoco se acabará.
Por ahora, lo más probable es que todo siga como está, al menos hasta las elecciones presidenciales. Hay un sector político que considera como “torpe” hacer movimientos en este momento por varias razones, entre ellas que Germán Vargas Lleras lleva ocho días fallecido. Y, como si fuera poco, Cambio Radical ahora está dividido entre el sector de Abelardo de la Espriella y el de Paloma Valencia. Los resultados de las presidenciales podrían marcar parte del rumbo.
