SEMANA: ¿Por qué quiere llegar al Congreso de la República?
Peyi Paternina (P.P.): Tomo esta decisión con mucha responsabilidad porque considero que la vida me ha dado la oportunidad de conocer Sucre, de conocer nuestro departamento. De recorrer todo el territorio. Tengo 35 años, pero empecé hace 11 años en política. He sido diputado en dos periodos, siendo presidente de la Asamblea. Me he preparado para esto, para buscar un desarrollo para la región y para el departamento.
SEMANA: En Sucre y departamentos aledaños están en emergencia por inundaciones en los últimos días. ¿Qué está ocurriendo y por qué se atraviesa por esta crisis?
P.P.: Del Gobierno aplaudo cosas como la entrega de tierras a víctimas del conflicto armado, campesinos, comunidades étnicas, pero es necesario que fortalezca con contundencia los problemas grandes que están focalizados en nuestro territorio. Por ejemplo, este año se cumplen cinco años de que más de 30.000 familias se encuentran bajo el agua por la ruptura del chorro Caregato, ubicado en la región de La Mojana.
Ahora nos da tristeza ver a nuestros hermanos del departamento de Córdoba, con más de 20 municipios bajo el agua. Estas lluvias repentinas, en esta época de verano, nos han afectado.

SEMANA: Desde el Fondo de Adaptación se intentó atender las necesidades de La Mojana, tanto sociales como en infraestructura. ¿Cómo valora las acciones del Gobierno?
P.P.: Tanto el Fondo de Adaptación como la UNGRD tiene competencias que han quedado limitadas. A nosotros los sucreños, hace más de cinco años, nos tienen en condiciones caóticas, especialmente a las 5.000 familias.
SEMANA: ¿El Gobierno Petro sí le cumplió a Sucre?
P.P.: El Gobierno sí ha cumplido con lo que le prometió a Sucre. Lo que pasa es que, en lo que tiene que ver con la problemática más grande de los últimos años en Sucre, que es la de la inundación de la Mojana, tiene unas teorías que no están acordes a la realidad del territorio.
El Gobierno empezó a invertir. A mí me pareció correcta la inversión del Canal de la Esperanza para desviar un poquito la fuerza en ese recorrido del río Cauca, pero se quedó corto en cerrar el chorro de Caregato, que es el que nos inunda y nos pone en condiciones caóticas. El Gobierno se rajó, pese a que no todo es malo.
Pero también se rajó, por ejemplo, en la promesa de construir el acueducto para los Montes de María, la Sabana y la ciudad de Sincelejo. Eso abre la posibilidad de que Sucre se ubique en la cima de la competitividad, dado que la industria, empresa e inversión requiere de seguridad y buenos servicios públicos. Hay acciones del Gobierno que hay que aplaudir, pero hay que fortalecer acciones contundentes.
SEMANA: Los analistas dicen que el próximo es un Congreso de la República clave para el futuro del país. ¿Qué opina?
P.P.: No estoy de acuerdo con una Asamblea Nacional Constituyente. Tenemos Constitución y el Congreso tendrá que honrarla. Por otro lado, existen otros temas clave. Por ejemplo, este Congreso no alcanzará a aprobar la Ley de Competencias, que es supremamente importante para Sucre.
Porque ahí debe priorizarse cerrar las brechas territoriales, pero dándole prelación a los departamentos con mayor indicadores de pobreza. Nosotros tenemos mucha una pobreza multidimensional y evidentemente se necesita la ayuda del nivel central. Además, debemos hablar de la descentralización, que nos ayude a ser más competitivos.
SEMANA: ¿Qué proyectos de ley ha pensado llevar, en caso de quedar elegido?
P.P.: Quiero fortalecer la educación de los jóvenes y apoyar los emprendimientos jóvenes a través de la creación de un fondo de desarrollo económico y social para los departamentos cuyo índice de informalidad sea superior a la media nacional. Sucre tiene índices cercanos al 70 %, mientras la media está entre 53 % y 55 %. Casi 18 puntos por encima.
SEMANA: Uno de los grandes problemas y decisiones que se vienen tiene que ver con la salud. ¿Qué cree que se debe hacer?
P.P.: No todos pueden pagar por los malos. Hay empresas prestadoras de salud que son perversas, otras que son buenas, que pagan a tiempo y que prestan buen servicio. El nuevo Congreso y Gobierno tiene que identificar dónde está el problema.
Necesitamos una gran reforma que le dé tranquilidad a la gente y mejore donde no se está prestando el servicio, en las zonas más apartadas.
