La respuesta del Gobierno a la muerte del niño Kevin Arley Acosta, quien falleció a sus siete años después de esperar medicamentos durante dos meses, generó reacciones de los candidatos a la Presidencia.
Sergio Fajardo aseguró que el jefe de Estado y su ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, “desbarataron el sistema de salud y siempre encuentran una cortina de humo para encubrir su destrucción. Hoy son muchas las personas que lloran por culpa suya”.
Y es que el caso de Kevin Arley fue uno de los asuntos que abordó el mandatario en medio del consejo de ministros de la noche del lunes 16 de febrero, asegurando que la familia estaba llamada a “prevenir” que el menor de edad estuviera en riesgo.

David Luna, entre tanto, afirmó que la muerte de Kevin Arley debe tratarse como un asesinato y rechazó de manera contundente las versiones que buscan responsabilizar a su familia por lo ocurrido.
Paloma Valencia anunció la radicación de una queja disciplinaria contra el ministro Jaramillo por la posible negligencia de la cartera sobre este caso y también cuestionó la respuesta del Gobierno.

“Kevin era un niño. Los niños juegan y montan bicicleta. La pregunta no es por qué se cayó, sino por qué no recibió su medicamento a tiempo”, enfatizó la congresista. El pequeño falleció cuando estaba jugando.
Vicky Dávila, por su parte, acusó a la administración Petro de ser un “monumento a la infamia” y responsabilizó al Ejecutivo por lo sucedido. “No, Petro, la EPS, hoy intervenida por el Gobierno suyo, no le dio los medicamentos para la hemofilia al niño. O sea, el Gobierno lo mató”, aseguró Dávila.
El presidente Gustavo Petro dijo que el fallecimiento de Kevin Arley Acosta tuvo que haber sido prevenido por la familia y hasta habló de falta de educación. "Las mamás no nacen aprendidas, menos en niveles educativos deficitarios", aseguró. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/4yCOWe86WK
— Revista Semana (@RevistaSemana) February 17, 2026
Claudia López aseguró que la reacción del Gobierno nacional sobre este caso es “miserable”. “Qué miserable no solo negarle los medicamentos y tratamiento al niño Kevin, en una EPS controlada por el Gobierno nacional, sino además culpar y humillar a su madre en duelo y de paso tratarla de bruta. Inhumanidad, corrupción, arrogancia, indolencia: todo lo que no es el cambio”, expresó López.
Aníbal Gaviria sostuvo que “las palabras del presidente y el ministro de Salud sobre el caso de Kevin superan un límite moral” y aseguró que ve necesario que el Estado vuelva a tener una vocación de servicio. “Hoy, por respeto a Kevin, a su familia, a las miles de personas que hoy están esperando medicamentos y ven sufrir a sus familiares, no es momento de hablar de soluciones técnicas”, indicó Gaviria.
