Tras los cuestionamientos por las declaraciones de la ministra de Minas y Energía, Irene Vélez, en el Congreso de Minas, en el que habló de la teoría del decrecimiento, la periodista María Isabel Rueda, en su columna dominical del El Tiempo, contó que “desempolvó” el libro La hora del decrecimiento de Serge Latouche y reflexionó sobre la sociedad de consumo actual.

“Cuando leí por primera vez a Latouche confirmé algo que había sido producto de una decisión personal: prescindir al máximo de los objetos materiales y dejar lo mínimo para una cómoda subsistencia. No me ha sido fácil. Desprenderse es más difícil que comprar. Pero ya cumplo ciertas leyes: jamás compraría un Rolex. Fuera las joyas. No más vestidos. Ni un solo utensilio de plata”, aseguró.
El exministro de Hacienda Rudolf Hommes se sumó a ese debate. Dijo que nunca había oído hablar del autor, pero que deberá leerlo porque la pandemia le hizo repensarse sus hábitos de consumo.
“Nunca había oído hablar de Latouche, pero tocará leerlo. Lo que informa María Isabel Rueda de su lectura de este escritor me hace pensar en cómo me cambió la pandemia. Ya no me quito los tenis, los vestidos no han salido del closet hace dos años, lo imprescindible es muy poco”, aseguró.
Nunca habia oido hablar de Latouche pero tocará leerlo. Lo que informa Maria Isabel Rueda de su lectura de este escritor me hace pensar en cómo me cambió la pandemia. Ya no me quito los tennis, los vestidos no han salido del closet hace dos años, lo imprescindible es muy poco.
— Rudolf Hommes (@rudolf_hommes) September 4, 2022
Varios internautas se sumaron al debate y comentaron que han tomado decisiones similares, por lo que Hommes agregó que tiene prendas que usa desde hace años y están en perfecto estado. “Yo tengo camisas que compré hace más de 30 años y están buenas, y bluyines de bota campana de los 60 que están otra vez de moda”, aseguró el exministro de Hacienda.
Por su parte, la periodista detalló que hay otros elementos que no han sido fáciles de dejar, como por ejemplo, los zapatos. “Me falta donar la mitad de los adornos. Así voy cumpliendo el precepto de Latouche de una cura de austeridad y de mesura, emprendida voluntariamente para mejorar mi propio bienestar”, afirmó. Sin embargo, para Rueda, esas reflexiones son un “ejercicio doméstico”, pero sacar a relucir ese argumento en medio de un auditorio de empresarios de la minería “resulta totalmente exótico”, dijo la periodista.

La teoría de Latouche salió al debate público porque luego de las declaraciones de la ministra, el presidente Gustavo Petro la defendió diciendo que cuando estudió una especialización de desarrollo y medioambiente en la Universidad de Lovaina, lo primero que le enseñaron fue la teoría de decrecimiento del autor francés. El artículo que compartió Petro habla de cómo el decrecimiento es una propuesta que se basa en que vivir con menos es mejor a largo plazo.
La ministra agradeció ese respaldo. “Decía un pedagogo brasilero: ‘Nadie se salva solo, nadie salva a nadie. Todos nos salvamos en comunidad’, y agregaría yo, ante el cambio climático nos salvamos como planeta. Porque como países del mundo nos debemos responsabilizar ante la Transición Energética justa”, dijo.
Más allá de toda la polémica que generó ese argumento en medio del importante Congreso, muchos cuestionan que la funcionaria del Gobierno haya pedido que otros países decrezcan para estar al nivel de Colombia, para que haya un mayor equilibrio en el mundo.

“Oímos a la minMinas colombiana el concepto de Jesse Chacón, aplicado en Venezuela: un plan de desarrollo de ‘decrecimiento para superar la dependencia del petróleo’. ‘Decrecimiento económico’, dijo la ministra, rebajar el apetito consumista de países que nos compran minerales”, cuestionó el exsenador José Obdulio Gaviria.
Por su parte, el exdirector del Dapre, Víctor Muñoz, aseguró que esa teoría sería la justificación del Gobierno para llevar a cabo la disminución de la inversión extranjera. “Disminución del consumo, menor crecimiento y menor generación de empleo que veremos en los próximos meses. La economía va bien, no se la tiren”, pidió Muñoz.
