Miller Soto, vocero del Gobierno, presentó un nuevo mensaje a la opinión pública, en el que destacó que el Estado colombiano ha venido implementado una política de disciplina presupuestal implacable.

Soto destacó que el jefe de Estado se refirió, en su más reciente alocución presidencial, a la premisa de que el ajuste del Estado debe empezar por casa, por lo que ya se viene trabajando de manera responsable en él.
“La directriz que nos ha dado es muy simple: el ajuste del Estado y el respeto sagrado por los recursos de los contribuyentes tiene que empezar por nuestra propia casa. Comenzamos. Desde el primer día asumimos el mandato innegociable de administrar los recursos públicos con disciplina”, señaló.
La medida central del anuncio es una histórica reducción presupuestal que supera los 267.000 millones de pesos, incluyendo tanto el funcionamiento como la inversión inoficiosa del Estado. Del total, cerca de 192.000 millones corresponden a recortes realizados dentro de la propia Presidencia.
El Gobierno anunció un recorte de más de 267.000 millones de pesos, de los cuales cerca de 192.000 millones corresponden a recortes internos en la Presidencia de la República y las entidades adscritas. https://t.co/f0wz5K8LNE pic.twitter.com/Zt9pG4vcVD
— Revista Semana (@RevistaSemana) October 31, 2026
El vocero del Gobierno aseguró que, además de la Casa de Nariño, se aplicaron reducciones drásticas en diversas entidades adscritas tras un riguroso análisis desde la gerencia.
Entre los ajustes están la Agencia de Renovación del Territorio, la Agencia para la Reincorporación y la Normalización, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional y la Agencia Nacional Inmobiliaria Virgilio Barco.
Soto también enfatizó en la reestructuración del personal estatal, señalando que en el pasado estos cargos se utilizaban para pagar favores políticos.

“Hoy nuestra planta de personal en la Presidencia registra una ocupación de apenas el 58 %. De 1.018 cargos que existen en el papel, estamos operando a toda máquina y con total eficiencia con solo 586 funcionarios”, manifestó.
Además, agregó: “Estamos demostrando que no se necesita un ejército de burócratas para hacer que el Estado funcione. Se necesita gente capaz, comprometida y de verdad dispuesta a trabajar incluso el doble”.
En sintonía con esta política, se ejecutó la terminación inmediata de 32 contratos de prestación de servicios, lo que representaba un costo superior a los 2.200 millones de pesos para el país.

“A partir de ahora, cada peso público que se gaste tiene que tener una justificación técnica, un propósito claro y, sobre todo, un resultado verificable. A los ciudadanos hay que hablarles con absoluta franqueza”, indicó Soto en el mensaje gubernamental.
De acuerdo con lo expuesto por el portavoz, cada peso que se le resta al gasto innecesario del gobierno se liberará para inversión social prioritaria. Estos recursos se podrán destinar a la seguridad, la atención de adultos mayores y la reconstrucción de las zonas afectadas por desastres.
“Los recursos del Estado no lea pertenecen a los funcionarios de turno, le pertenecen a los colombianos”, concluyó Miller Soto.
