Sigue la controversia en Colombia por la carta anónima que recibió el expresidente Álvaro Uribe sobre el magnicidio de Miguel Uribe Turbay, en la que se mencionó a un gobernador que estaría implicado en el hecho.
Al parecer, la Fiscalía General de la Nación iniciará las investigaciones para establecer qué hay detrás de los acontecimientos.
Presuntamente, el reseñado sería el mandatario departamental de Nariño, Luis Alfonso Escobar. Una vez tomó trascendencia la noticia, él salió a desmentir el caso a través de sus redes sociales y acudió en las últimas horas al búnker del ente de acusación.

En la misiva, se indicó que el crimen del precandidato presidencial se habría gestionado en la ciudad de Manta, Ecuador.
Ante medios de comunicación, Escobar declaró: “El gobernador del departamento de Nariño nunca ha estado en Manta. Tendrán que demostrarle a la Fiscalía todo lo que dice ese documento que no es anónimo”.

La interpretación del mandatario es que se le señala de ser el planificador y financiador del magnicidio: “Eso es extremadamente grave y lo está haciendo una persona que ha sido ya juzgada por este tipo de prácticas, por falsas denuncias”, refiriéndose al expresidente Álvaro Uribe.
A renglón seguido, el gobernador aseguró que se le tendrá que demostrar cómo recibió el documento, quién se lo dio y quién fue el exalcalde de Nariño que, supuestamente, lo acompañó a la ciudad de Manta para organizar ese crimen.

Sus reclamos fueron más allá: “Sin duda, el expresidente Uribe, con esto, lo que hace es ponernos una lápida en la cabeza a mí y a mi familia. El expresidente Uribe es lo que acostumbra a hacer. Esto tiene que tener consecuencias. Yo lo perdono como hombre y le pido a Dios que sane su corazón”.
Él también se despachó contra el dirigente del Centro Democrático: “Un corazón que está enfermo, que ha enfermado, incluso, al de su propia familia y al de sus seguidores. Así no se hace la política”.
