La senadora por el Centro Democrático Paola Holguín dice que los partidos políticos son como las iglesias: mantienen sus puertas abiertas para que sus fieles entren y salgan cuando quieran. Y en muchos casos, según la antioqueña, depende de si les gusta el padre y la forma en que dé el sermón.
No se sabe con exactitud qué está ocurriendo en su propia casa política, pero esta campaña presidencial y parlamentaria le está pasando una cuenta de cobro al uribismo porque cinco fichas importantes del Centro Democrático renunciaron al partido y saltaron hacia Salvación Nacional, la colectividad que dirige Enrique Gómez.
Las últimas movidas podrían, incluso, ayudarle a empujar sus listas al Congreso y alcanzar el umbral para sostener su personería jurídica en 2026.
Este martes, 24 de febrero, José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán y fundador del Centro Democrático, se convirtió en el quinto uribista en renunciar a su partido y terminar bajo la sombrilla de Salvación Nacional. Se cansó de esperar a que las directivas de su colectividad le respondieran unas preguntas incómodas sobre el proceso de selección interno que llevó a Paloma Valencia a convertirse en la candidata única del partido.
Lafaurie habló de “dignidad” y se marchó este martes, pese a que desde el viernes 20 de febrero, había tendido el puente con el otro partido político.
Lo preocupante es que con el anunció de la dimisión, Lafaurie dejó claro que respaldará la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella, el político de derecha que le hace contrapeso a Paloma Valencia, la candidata de Álvaro Uribe.
Detrás de Lafaurie seguirá su esposa, María Fernanda Cabal, quien se matiene en el Centro Democrático confiada de que le permitan escindir el partido, pero sin mover votos en favor de Paloma Valencia.

La vallecaucana está esperando que llegue el 20 de julio y se cumpla su período legislativo para tomar una decisión oficial sobre su suerte política. Ese día —según varias fuentes consultadas por SEMANA—, Cabal también le dirá adiós al uribismo y, probablemente, podría terminar en Salvación Nacional. De hecho, ya se rumora que ella saltaría a los brazos de Abelardo de la Espriella después del 8 de marzo.

El exsenador Carlos Felipe Mejía, una de las voces críticas del uribismo y opositoras a Gustavo Petro, renunció hace mes y medio al Centro Democrático, se inscribió en Salvación Nacional y apoya abiertamente a Abelardo de la Espriella. Quiso formar parte de la lista del uribismo, pero el puesto que le ofrecieron no lo favorecía. No está molesto, pero ayudó a fundar Defensores de la Patria.

“Fui, soy y moriré uribista”, dijo en su momento a SEMANA.
Por su parte, el exsenador Alejandro Corrales también renunció al Centro Democrático el 10 de diciembre de 2025 y se convirtió en el coordinador de Salvación Nacional en Risaralda.

Igual ocurrió con el empresario y líder político Eduardo Castrillón, quien tiene influencia en el Eje Cafetero y hoy está en el partido de Enrique Gómez Martínez.
En el listado de pérdidas del Centro Democrático está el candidato presidencial Miguel Uribe Londoño, padre del exsenador Miguel Uribe Turbay, quien salió del partido enfrentado con las directivas y el expresidente Álvaro Uribe.
Uribe Londoño relanzó su campaña por el Partido Demócrata Colombiano y no oculta su molestia con las directivas del Centro Democrático.
El uribismo sigue consolidado y trabajando fuerte por la candidatura de Paloma Valencia. No obstante, no es ajeno a las heridas que van quedando abiertas en medio de una contienda política.
