En una reveladora charla con SEMANA, el designado ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, trazó la hoja de ruta de lo que será la política económica de Abelardo De La Espriella. El economista habló de la política fiscal, del manejo de la deuda pública, de los planes con Ecopetrol, de la política minero enérgetica, de la posible llegada del fenómeno del Niño y otros asuntos.

Pero también narró con detalle y preocupación lo que el equipo de empalme ha encontrado en el Gobierno de Gustavo Petro. “Desde que tengo que decidí asumir estas responsabilidades estoy como en una montaña rusa. Hay momentos en los que siento que todo es posible y después tengo mucha preocupación por la gravedad de los temas que estoy conociendo”, aseguró en el dialogo con SEMANA.
Vea la entrevista del designado ministro de Hacienda con las periodistas Cristina Castro y Martha Morales

Ese mismo malestar fue expresado por el presidente Abelardo De La Espriella en su mensaje al país el pasado domingo. “Recibimos la transferencia del poder del Gobierno más corrupto de toda nuestra historia.Están asustados como el conductor de un carro que lleva un muerto en el baúl y la Policía lo para. Por eso, tanto nerviosismo y tantos ataques”, puntualizó.

Gómez contó cómo habían constatado que el gasto público se ha disparado a niveles que no son sostenibles. Y anunció que la primera medida que tomarán, el 7 de agosto, a través de un decreto, es la del congelamiento del gasto. “El gobierno saliente expidió recientemente un decreto de austeridad, pero lo que sabemos es que, en la práctica, eso no se está cumpliendo. Por el contrario, están gastando a dos manos y están comprometiendo los recursos”.
Vea al ministro designado de Hacienda hablar de los subsidios y los contratos de prestación de servicios

El ministro designado narró que entre enero y abril, según cifras del Ministerio de Hacienda, el Estado está gastando 40 billones de pesos al mes en promedio, más de un billón de pesos al día. Y, que por el contrario, está recibiendo mensualmente alrededor de 28 billones de pesos. Explicó que el problema crece si se tiene en cuenta que todo lo faltante se cubre con deudas. “Comparativamente, implica que un bebé al nacer hoy en Colombia ya debe 20 millones de pesos. Y así mismo cada uno de los 52 millones de colombianos debe, por cuenta del gasto público. Cuando se miran las cifras en conjunto lo primero que uno piensa es: esto está fuera de control”.

Pero hubo un tema al que el ministro Gómez le dedicó especial atención: los contratos de prestación de servicios. Gómez aseguró que se trata de uno de los asuntos en donde el gasto se ha disparado sin control.
“En cuanto a las órdenes de prestación de servicios es un tema sobre el cual sí hay que tener prudencia. La Contraloría General dijo que en enero de 2026, un mes anterior a la entrada de la Ley de Garantías, se firmaron 523.000 contratos. de prestación de servicios. Es una cifra impresionante, con un costo presupuestal de 33 billones de pesos. ¿Cuántos de esos contratos son favores políticos? No sabemos. ¿Cuántos son legítimos, de gente que efectivamente está prestando un servicio al Estado? Tampoco sabemos porque sobre esas cifras hay absoluta opacidad".

Gómez aseguró que “una de las primeras labores que tiene que hacer cada ministro es mirar en ese inventario de órdenes de prestaciones de servicios cuáles realmente necesita el Estado para continuar operando y cuáles eran empleos asignados a personas ideológicamente afines al gobierno saliente. Es una tarea difícil y se la vamos a pedir al equipo de Empalme".

Y agregó algo: se acabó la ley de garantías, después de la segunda vuelta, y siguen contratando. “A un mes de salir siguen comprometiendo el presupuesto de la nación para pagar favores. Eso no solo es algo mal hecho sino antiético. Uno no dilapida así el dinero de los colombianos. Y aquí quiero enfatizar en un mensaje: no hay dineros públicos. Es una ficción contable. Los dineros que tiene el Estado los produjeron los ciudadanos con el sudor de su frente. Pagaron los impuestos. Así que uno debería ser muy cuidadoso en cómo gasta esa plata. El dinero público es de los contribuyentes. Si empezamos a ver las cosas así las finanzas públicas se van a empezar a ordenar”.

En entrevista con SEMANA, el ministro designado del Interior, Rodrigo Lara, también encendió las alarmas. “Estamos muy preocupados por lo que estamos viendo en muchas entidades. Estamos viendo a funcionarios corriendo para adjudicar contratos a última hora. Aprovecho y le hago un llamado a los organismos de control para que estén muy atentos a los contratos de última hora. Y le hago un llamado a los funcionarios para que detengan estos contratos, en algunos casos cuantiosos e injustificables”.
