La cita entre Gustavo Petro y Donald Trump en la Casa Blanca, más la supuesta promesa del Gobierno nacional de capturar al máximo cabecilla del Clan del Golfo, alias Chiquito Malo, llevó a esa organización narcotraficante a levantarse de la mesa de negociación de paz porque consideró como ofensa el anuncio. Este martes se superaron las tensiones y las partes volvieron a la conversación.
SEMANA conoció que los problemas se resolvieron cuando los delegados de la Casa de Nariño, aparentemente, se comprometieran a acatar unas insólitas condiciones del grupo armado ilegal con más hombres en armas, de acuerdo con las más recientes mediciones de las Fuerzas Militares.

En primer lugar, se pidió que el Gobierno y las fuerzas armadas respetaran la identidad de los criminales: no nombrarlos públicamente como Clan del Golfo, sino como Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), el cambio de sustantivo que les facilitó un estatus político para negociar.
El segundo encargo fue que Chiquito Malo dejara de ser considerado un objetivo de alto valor para las autoridades. Como se recordará, así lo denominó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, al término de la reunión con el presidente Donald Trump, cuando reiteró una recompensa de hasta 5.000 millones de pesos a cambio de información que facilitara su detención.
Uno de los pilares de la cooperación internacional entre los Estados Unidos y Colombia es la acción decidida contra todos los “capos” u “objetivos de alto valor” del narcotráfico, sin distinción alguna. Esto incluye tanto a los llamados “capos invisibles”, que delinquen de manera… pic.twitter.com/5sjshjMT3g
— Pedro Arnulfo Sanchez S. Orgullosamente Colombiano (@PedroSanchezCol) February 4, 2026
En su momento, Sánchez dijo en su cuenta de X: “Recompensa hasta $ 5.000 millones. Orden de captura vigente. La suspensión de esta orden se aplicaría únicamente durante el desplazamiento de los integrantes del grupo armado organizado hacia la Zona de Ubicación Temporal (ZUT), conforme a la resolución 274 del 24 de diciembre de 2025, expedida por el Consejero Comisionado para la Paz”.
Hoy el Clan del Golfo celebra un aparente cambio en ese relato. Así lo hizo en su cuenta oficial de X:

“Las recientes actuaciones del Ministerio de Defensa Nacional de Colombia, en lo concerniente al respeto por nuestra identidad como Ejército Gaitanista de Colombia, y la decisión de retirar la consideración de ‘objetivo de alto valor’ a nuestro comandante en jefe, ‘Javier’, así como la pronta y eficaz reacción de los países mediadores para superar este impase, nos permiten informar que, en común acuerdo con la Consejería Comisionada de Paz, hemos decidido levantar la suspensión temporal del proceso de paz”, dijo el Clan del Golfo.
El grupo narcotraficante ha hecho vigilancia de las manifestaciones públicas de las fuerzas armadas y sus comandantes. Cuando se percibe el nombre de Clan del Golfo en las declaraciones se llama la atención de Álvaro Jiménez, el delegado de la Casa de Nariño en estas negociaciones.
