SEMANA: Candidato, usted se define como una persona ambidiestra. ¿Por qué se define con esa tendencia política?
Leonardo Huerta (L.H.): Colombia y el mundo deben empezar a entender otro marco conceptual donde podamos apropiar que derechas e izquierdas, más que antagónicas, pueden ser complementarias. Yo soy licenciado en filosofía, me crié dentro de la lógica del lenguaje, y trato de desarrollar en mis discursos y en mis debates, como usted lo ha evidenciado, argumentos sólidos y válidos. Quise llamar este proyecto político ‘Consulta de las Soluciones’ porque acá no se buscan culpables.
Ser ambidiestro es hacer un consenso, como John Rawls, un filósofo positivista que tiene una teoría de la justicia que es como un consenso traslapado. ¿Cómo una sociedad diversa puede vivir en paz y en orden a pesar de su diversidad? Aquí el ser ambidiestro es salirnos de ese chip donde la izquierda lo es por insultar a los gobiernos anteriores.
A Colombia en estos momentos de crisis le hace falta un consenso. Y yo soy el que puede construir ese consenso para las reformas estructurales del Estado.

SEMANA: ¿Cuáles son esas reformas que usted plantea?
L.H.: Entonces aquí hay que hacer una reforma a la justicia con un consenso ambidiestro donde escribamos esa reforma con la mano izquierda y con la mano derecha y el centro esté observando. Una reforma política que no sólo esté pensada en el billete acá para descentralizar el país. Lo único que le importa a la gente y el foco es una reforma de autonomía fiscal. Cada región debe poder tomar sus propias decisiones.
En Colombia se requiere una reforma social, un consenso para reformas sociales, una reforma en materia pensional, laboral, empresarial, que dinamice la economía del país. Ahí hay que hacer un consenso y una reforma a la salud es el derecho más vulnerado de todos.

SEMANA: Candidato, hablemos un poco, por favor, de lo que va a pasar este domingo, 8 de marzo. ¿Qué objetivos tiene?
L.H.: Yo creo que yo voy a ganar. A mí me hacía bullying todo el mundo, todos los medios de comunicación. Me decían el “desconocido”, el" NN". Todas las preguntas me las hacen así. “¿Usted por qué llegó a última hora? ¿Usted por qué aspira sabiendo que Claudia le va a ganar? ¿Usted es un bobo? ¿Usted es un pendejo?“, me han dicho.
Yo tengo 10 títulos universitarios. Tengo experiencia en el sector público de más de 20 años y soy profesor de más de 20 universidades, no en Matemáticas como Sergio Fajardo. Yo soy profesor, amo a los profesores de matemáticas y soy licenciado en Filosofía. Fui secretario de Educación de Pereira, soy profesor de Hacienda Pública, de conducción de hostilidades, le doy clase a los generales de cómo conducir la hostilidad, tengo la legitimidad académica, el conocimiento del territorio y la experiencia para ser presidente de Colombia.

SEMANA: Las 16 personas que acuden a consulta el domingo están pensando en ganar, pero las encuestas muestran a un favorito y claramente los números han mostrado que Claudia sería la persona con mayor probabilidad de quedarse con la Consulta de las Soluciones. ¿Por qué no cree en los números de las encuestas?
L.H.: Yo sí creo en los números. Hace un mes, el 4 de febrero, me inscribo en la consulta y tenía una intención de voto y un reconocimiento del 0 por ciento. A los 9 días tengo el 7,4 por ciento; a los 10 días, el 10,4 por ciento. Y ya me muestran cifras del 22. De los 16 candidatos, incluidos los que tienen estructura, el de mayor crecimiento en un mes es Leonardo Huerta. Mi crecimiento no ha sido aritmético, sino exponencial. Yo no sé si me va a quedar faltando una semana, no sé eso, pero si alguien tiene opción de ser la sorpresa y el palo es Leonardo Huerta. Ahí va la otra pregunta que usted me hará. Me preguntará, probablemente, a quién apoyaré si pierdo.
SEMANA: ¿Usted está abierto a hacer alianzas después del domingo?
L.H.: Yo soy ambidiestro, soy coherente.

SEMANA: Pero, si fuera el ganador, como usted dice que lo será, ¿a quién invitaría?
L.H.: Si yo gano, todo el mundo está invitado. Si yo pierdo, todo el mundo está invitado porque yo soy ambidiestro. Soy un cumplidor de la ley, coherente y usted ve que yo soy auténtico. Yo no soy como los otros candidatos que en un debate parece que están leyendo el teleprompter en su mente. Yo soy auténtico y digo las cosas como las pienso. Por eso me comparan con Rigo, porque a veces hasta se me va una mala palabra que otra, pero no es por por ofender. Ese es mi tono. La ley me dice en una consulta el que pierda no se puede ir a ayudarle a otro candidato distinto al de su consulta.
SEMANA: Ya dicho mucho que es ambidiestro, pero quiero preguntarle: ¿cuál es su postura sobre el presidente Gustavo Petro y los resultados que ha dejado para el país?
L.H.: Yo soy ambidiestro. Eso significa que si usted me pregunta por determinada política pública, yo le doy mi opinión. Por ejemplo, en materia de salud, hablo de la política pública de salud. Yo en mis discursos trato de no usar nombres propios porque es una falacia de la lógica del lenguaje llama ad hominem que significa atacar a la persona y no el argumento. Entonces, a mí usted me puede hablar del presidente actual con nombre propio y yo no me voy a referir a él.
