POLÍTICA

“Lo salvé y me salvó”: padre de Abelardo De La Espriella reveló, en medio de lágrimas, un episodio con su hijo; dijo que ambos viven de milagro

Ambos son abogados, costeños, aunque el padre dice que el nuevo presidente se parece a su abuelo paterno.

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25 de junio de 2026 a las 4:04 p. m.
Abelardo De La Espriella Juris está orgulloso de su hijo.
Abelardo De La Espriella Juris está orgulloso de su hijo. Foto: SEMANA.

Abelardo De La Espriella Juris y su hijo, el presidente electo, Abelardo Gabriel De La Espriella, se parecen físicamente, en la forma como se expresan, por sus dichos, su tono de voz y, en ocasiones, por la forma de vestir. “Soy liberal y él más conservador”, aclaró a SEMANA el padre en su momento.

Más allá de eso, el papá del nuevo presidente tiene una historia que repite constantemente y que confirma, según él, cómo el Tigre tenía un propósito en la tierra: ser presidente de Colombia.

Abelardo De La Espriella y su padre.
Abelardo De La Espriella y su padre. Foto: SEMANA

De La Espriella Juris se la dijo inicialmente a SEMANA y en las últimas horas la divulgó nuevamente en un video que circula en sus redes sociales: Abelardo, su hijo, por poco no vive porque su madre, María Eugenia Otero Aldana, conocida en Montería como la Niña Mayo, casi muere con el pequeño en su vientre.

“Celebrando hoy el triunfo del Tigre. Qué satisfacción tan grande. Tenemos hoy sus padres, sus familiares y su familia una inmensa alegría”, empezó el video.

Y dijo: “Un día de enero, el 2 de enero de 1978, viajábamos de San Marcos hacia La Mojana en una lancha que partía, como La Piragüa, del viejo puerto, no a las playas de amor en Chimichagua, sino al firme Aragón, en plena Mojana”.

La lancha —según contó— “zarpó y a 1.000 metros se hundió con la mamá del Tigre, que tenía cuatro meses de embarazo. Todos saltaron al agua. Y fueron rescatados. Pero María Eugenia y el Tigre se hundieron, y yo me hundí con ellos para rescatarlos”.

El padre del presidente lo logró: “Los rescaté y me los quitaron de mis brazos. Me hundí y un barquero, posteriormente, me sacó y me salvó de la muerte. Fue una predestinación”.

“Me sacaron sin conocimiento y me revivieron en la playa. Yo le iba a poner a Abelardo Sinuhe, un personaje egipcio del escritor Mika Waltari, que narraba la historia de un hombre salvado de las aguas; pero le pusimos Abelardo, como su papá y como su abuelo. Pero no quisieron esos nombres. Y le pusimos como su padre, Abelardo”.

Abelardo De La Espriella junto a su padre, Abelardo Gabriel De La Espriella Juris.
Abelardo De La Espriella junto a su padre, Abelardo Gabriel De La Espriella Juris. Foto: FOTO: ARCHIVO PARTICULAR SUMINISTRADOS API SEMANA

“De todas formas, fue un salvado de las aguas, una predestinación”, remató.

Afirmó que, así como él salvó a su hijo antes de nacer, el hoy presidente también le salvó la vida hace seis años, en plena pandemia por el covid-19.

“Yo estuve intubado, moribundo, en una clínica en Montería y él vino en su avión desde Estados Unidos a salvarme, a llevarme desde esta ciudad a Barranquilla, a la Clínica Portoazul, donde llegué con el uno por ciento de posibilidades de vida. Dos, tres, cuatro meses estuve inhabilitado. Tuve que aprender a hablar, a caminar. El Tigre me salvó para que yo presenciara que es el presidente de los colombianos”, narró en medio de las lágrimas y el orgullo que le produce su hijo, quien le siguió los pasos y estudió derecho, conformó una de las oficinas más grandes y reconocidas de juristas y, después del 7 de agosto, será el sucesor de Gustavo Petro.

Abelardo Gabriel De La Espriella Juris.
Abelardo Gabriel De La Espriella Juris. Foto: JUAN CARLOS SIERRA PARDO

De La Espriella Juris también contó que el nuevo presidente se parece a su abuelo paterno.

“También se llamaba Abelardo De La Espriella Yepes, luchador político en su juventud, jefe de propaganda y agitación del movimiento gaitanista. Y yo fui también fundador del movimiento de Luis Carlos Galán y Rodrigo Lara Bonilla. Eso lo lleva en las venas. Cuando Abelardo tenía 7 años, yo tenía un Suzuki SJ410, en el que cabíamos todos los galanistas. Grabé un casete con los discursos de Galán; Abelardo se los aprendió y se los recitaba a mis amigos viejos, que lo aplaudían. Qué ironía que hoy se esté enfrentando a las mismas maquinarias a las que se enfrentó Luis Carlos Galán. Abelardo decía: “Galán ha demostrado que sí es posible derrotar las maquinarias (…) Ni un paso atrás”, expresó.