En medio de la agenda previa a la posesión del presidente electo, Abelardo De La Espriella, que se desarrolla en Cali, el ministro de Comercio designado, Mauricio Gómez Amín, se refirió a los aranceles impuestos recientemente por Estados Unidos a Colombia y a las medidas que adoptará el Gobierno entrante para mejorar esa situación.

Según reveló Gómez Amín, ya se adelantaron conversaciones con el gobierno de Donald Trump y se estableció una hoja de ruta para las próximas semanas. “Parte de la agenda tiene que ver con los aranceles”, dijo.
Gobierno de Abelardo De La Espriella busca una reducción de los aranceles impuestos por Estados Unidos: “No va a ser de un día para otro, creo que en 30 días vamos a tener buenas noticias”, dijo el ministro de Comercio designado, Mauricio Gómez Amín. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/R4J9AbwRG6
— Revista Semana (@RevistaSemana) August 6, 2026
Gómez Amín afirmó que, por instrucción de De La Espriella, se debe trabajar rápidamente para reconstruir las relaciones con Estados Unidos y poder disminuir el porcentaje de esos aranceles, que quedó en un 12,5 %.
“Ayer tuve una conversación vía Zoom con el director de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), que es la oficina de comercio de Estados Unidos, con el embajador, Jamieson Greer. Está en muy buenos términos, nosotros igual, están contentos con la llegada del Gobierno del Tigre y creen que vamos a avanzar muy rápido”, aseguró Gómez Amín.
El ministro designado aclaró que, aunque no será de un momento a otro que se tomen las decisiones en beneficio del país, en alrededor de un mes habrá buenas noticias para la nación en todo lo relacionado con los aranceles con Estados Unidos.
Hasta ahora solamente está confirmada la visita del ministro Gómez Amín a ese encuentro; falta confirmar la fecha en la que hará ese viaje.
Desde el pasado 24 de julio, Estados Unidos anunció que habría aranceles del 12,5 % para la mayoría de los productos colombianos exportados a ese país, cuando antes eran del 10 %, con el objetivo de prevenir la importación de mercancías elaboradas con trabajo forzoso.

Según se dijo, la decisión se tomó porque Colombia hace parte de los países que no han aplicado de manera efectiva una prohibición que requirió EE. UU. para impedir el ingreso de bienes producidos total o parcialmente mediante trabajo forzoso.
El presidente saliente, Gustavo Petro, se mostró en contra de esa decisión y evadió responsabilidades, a pesar de que luego se conoció una carta del Ministerio de Comercio en la que se alertaba de esa situación.
“Si queremos que los exportadores colombianos de café y otros productos no quiebren, hay que bajar la tasa de interés del Banco de la República y lograr una devaluación y una disminución de los costos financieros de la producción”, afirmó el mandatario.
