En El Debate, el programa de SEMANA conducido por Yesid Lancheros, el registrador nacional del Estado Civil, Hernán Penagos, expuso el funcionamiento del sistema electoral colombiano y las medidas adoptadas para garantizar unas elecciones transparentes. Su mensaje fue claro: el proceso cuenta con controles institucionales y técnicos que hacen imposible hablar de fraude, aunque sí pueden presentarse errores humanos que luego se corrigen mediante los mecanismos legales previstos.

Las explicaciones del registrador se dieron luego de una reunión convocada por la Corte Suprema de Justicia, en la que participaron también el procurador general, el contralor y la defensora del pueblo. Durante el encuentro se presentaron las acciones adelantadas para asegurar el voto libre de los ciudadanos y una vez terminó la sala plena del alto tribunal expresó su confianza en el proceso electoral y respaldó el trabajo de la autoridad electoral.
Penagos destacó la dimensión del operativo democrático para este 8 de marzo. Se instalarán 13.490 puestos de votación con 125.200 mesas y más de 860.000 jurados, ciudadanos encargados de contar los votos y diligenciar las actas electorales. El proceso contará, además, con testigos de los partidos, observación internacional y la vigilancia de los organismos de control.
El registrador insistió en que los funcionarios de la Registraduría no participan en el conteo de los votos. Esta tarea corresponde exclusivamente a los jurados de votación, mientras que el escrutinio final es realizado por jueces de la República. “No hay manera de que la Registraduría modifique los resultados”, explicó al recordar que las actas son diligenciadas a mano y pueden ser fotografiadas por testigos y observadores.
Por primera vez en la historia del país se publicarán cerca de 770.000 actas electorales, lo cual permitirá un nivel de verificación sin precedentes. Según Penagos, el sistema ofrece garantías suficientes para descartar la posibilidad de fraude.
Durante el programa también respondió a las advertencias del presidente Gustavo Petro sobre un eventual fraude electoral. Señaló que esas afirmaciones pueden obedecer a desinformación sobre el funcionamiento del sistema y reiteró que el conteo de votos es público y se realiza frente a los testigos de las campañas.
El registrador advirtió que la desinformación puede tener consecuencias graves. Recordó el caso ocurrido hace dos años en Gamarra, Cesar, donde una turba incendió la sede de la Registraduría tras versiones falsas sobre fraude electoral, un episodio que evidencia los riesgos de difundir acusaciones sin fundamento. Penagos concluyó con un llamado a la participación. Más de 41 millones de ciudadanos están habilitados para votar. El reto del país, señaló, sigue siendo reducir la abstención. “Las elecciones deben ser una fiesta democrática y no un motivo de confrontación”.
