La unión del petrismo contra el uribismo para derrotar al candidato a la presidencia del Senado de Abelardo De La Espriella es uno de los giros más particulares de la política en los últimos años.

Antes antagonistas, ambos partidos terminaron derrotando al candidato del tigre, Alfredo Deluque. Y proclamando al del Centro Democrático, Honorio Henríquez.

En un trino, el Pacto Histórico explicó por qué terminó unido al uribismo. “Que nadie se equivoque. Nuestro voto fue contra Abelardo, contra el fascismo y sus abusos de poder en contra hasta de sus propios ‘aliados’. Seguimos estando en las antípodas del pensamiento con Uribe y el Centro Democrático”, dijeron.
Agregaron: “Esperamos del nuevo presidente del Senado altura política y garantías para el ejercicio de la oposición. Hoy derrotamos al Tigrillo”.
Que nadie se equivoque. Nuestro voto fue contra Abelardo, contra el fascismo, y sus abusos de poder en contra hasta de sus propios "Aliados".
— Pacto Histórico Oficial (@PactoCol) July 21, 2026
Seguimos estando en las antipodas del pesamiento con Uribe y el Centro Democrático. Esperamos del nuevo presidente del Senado altura…
En otra publicación, el Pacto Histórico aseguró que seguirá ondeando las banderas del petrismo. “La Bancada del Pacto Histórico en el Congreso de la República seguirá legislando al lado del pueblo para que las transformaciones que Colombia inició continúen avanzando y para que los derechos de las mayorías sigan siendo el centro de la acción pública”, dijo.

“Durante este nuevo periodo legislativo también defenderá las reformas que amplían derechos, impulsando las iniciativas que responden al mandato popular y defendiendo el legado transformador del presidente Gustavo Petro, construido sobre la justicia social, la ampliación de derechos, la paz y la profundización de la democracia. Además, lideraremos la oposición al Gobierno entrante, mediante un control político riguroso, democrático y en defensa de la soberanía popular”, agregó.
El tigre y las abejas
La disputa por la presidencia del Senado ha sido uno de los pulsos más reñidos e interesantes en tiempos recientes. Casi nunca un presidente electo perdía la pelea por ese cargo, pues es esa persona quien debe imponer la banda presidencial el 7 de agosto, pero también liderar la agenda legislativa del primer año de gobierno, que es definitivo.

El viernes antes de la elección, el expresidente Álvaro Uribe salió a varias cadenas radiales a rechazar lo que él consideraba un ataque contra el Centro Democrático: “A mí sí me da miedo la idea que hay en el entorno de De La Espriella de acabar con el Centro Democrático”, dijo.
Desde ahí el simbolismo de las abejas acompañó al trabajo del Centro Democrático este fin de semana. El trabajo organizado de ese panal, más la suma inédita del petrismo, produjo la victoria del candidato de Uribe.
Honorio Henríquez, el candidato que unió a Gustavo Petro y a Álvaro Uribe, se convirtió en el presidente del Senado con 56 votos. Alfredo Deluque, el ungido por el Tigre De La Espriella, alcanzó 45. Otro respaldo fue en blanco.

Este lunes, Rodrigo Lara, el ministro del Interior designado por Abelardo De La Espriella, le escribió un mensaje al nuevo presidente del Senado: “Lo felicito y le deseo éxitos en una gestión que, estoy seguro, estará marcada por su sentido de diálogo, consenso y respeto por la institucionalidad“, comentó.
“Por instrucción del presidente electo, toda relación con el Congreso se ha hecho y se hará de frente al país: con transparencia, sin burocracia y sin acuerdos subrepticios“, agregó.
