Los partidos políticos tradicionales barajan su respaldo electoral para la primera vuelta presidencial entre Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia. Los conservadores ya dieron puntadas sobre la postura que asumirán en las próximas semanas.
Este miércoles, 25 de marzo, se reunieron en el Congreso los integrantes de la bancada del Senado y la Cámara de Representantes de esta organización, tanto la actual como la que tomará posesión el 20 de julio, para despejar las opciones.

Los parlamentarios escucharon a los miembros del directorio nacional y debatieron sobre los caminos que podrían tomar. En esa cita, solo se habló de dos opciones: Abelardo de la Espriella o Paloma Valencia, y ninguno logró las mayorías.
El senador Efraín Cepeda reveló que no hubo unanimidades ni se planteó la posibilidad de que puedan actuar con libertad en las elecciones. Es decir, el propósito que se tiene es que sea una decisión en conjunto y la adopten entre todos.

Sí hubo acuerdo en no respaldar a Iván Cepeda, aunque en el radar se tiene que hay disidentes de la dirección conservadora que se han inclinado por las políticas del Gobierno Petro. Si se toma una decisión en bancada, todos deberían acogerla y podrían exponerse a sanciones en dado caso de no cumplirla.
“Hay dos candidatos importantes de la centroderecha. Para un partido, como el Partido Conservador, que es un partido defensor de la familia, de la propiedad privada, de la división de poderes, del respeto a la Constitución, pues no es un partido que podría apoyar al comunista, marxista, leninista, que hoy está en campaña, y que promete destruir al sector privado”, dijo Cepeda.

La decisión no se ha tomado, y tampoco hay una fecha clara en la que podría decantarse. Según el senador, este es el plan: “Reflexionar durante Semana Santa. Volvernos a ver prontamente, o la semana siguiente, o en dos semanas, ya para avanzar en la toma de decisiones”.
Paloma Valencia le ha abierto las puertas de su proyecto político a varios partidos, mientras que Abelardo de la Espriella mostró resistencia por la posible llegada de algunos sectores de la derecha.
