La candidata presidencial Paloma Valencia le respondió al presidente Gustavo Petro, quien la había cuestionado porque, en medio de su carrera por la Presidencia, tendió los brazos a la izquierda y al petrismo arrepentido.
“Soy uribista, pero eso no significa que no pueda escuchar y construir con quienes piensan distinto. Vengo de una familia donde había liberales, comunistas y rojistas, y aun así nos sentábamos los domingos a almorzar. Ese es el país que quiero: uno que respete las diferencias y camine unido”, le dijo Valencia.

Y recordó que Tomás Rodríguez Barraquer, su esposo y padre de Amapola, su hija, es un académico que tiene una ideología contraria a la suya y por eso lo llama “mamerto”.
“Soy uribista y moriré siendo uribista, pero no significa que no pueda construir, escuchar, tomarme de la mano y caminar con gente que no piense como yo. Estoy casada con una persona que no piensa como yo”, manifestó.
Contó que tiene una familia en la que su abuelo “era antirrojista y su hermano era ministro de Rojas. Y su otro hermano hacía política por el Partido Comunista y la otra por el Partido Liberal. Todos podían confluir y trabajar por este país, sentarse y almorzar los domingos. Ese es el ejemplo que quiero para Colombia”.

Valencia ha sido enfática en que no dejará de ser uribista, pero es consciente de que tiene que ampliar el círculo político e incluir a todos los sectores.
“Quiero que la gente que votó por Petro mire mi proyecto político y pueda decir que votará por Paloma. Quiero que la gente que votó por Petro y está arrepentida sienta que acá tiene un espacio”, afirmó Valencia.
A Gustavo Petro no le gustaron las palabras de la candidata presidencial de la Gran Consulta y reaccionó.
“¿Qué clase de cariño nuevo es ese si todas las reformas sociales y la transformación democrática que propusimos fueron atacadas en todos estos años por ella y su movimiento? ¿Por qué ahora es cariño y querer? Si el presidente fue lanzado a ser literalmente quemado y despedazado por la prensa del uribismo, ¿qué clase de cariño es ese? De milagro he sobrevivido a tanto amor odiador; menos mal he aprendido que también hay odios que se disfrazan de amor”, expresó.

Y siguió: “Los troyanos aprendieron a desconfiar de los quereres y regalos de los griegos. Propuse un acuerdo nacional y se burlaron de él. No quisieron. Sabotearon el proyecto de ley de financiación del Estado y produjeron una deuda cara por puro sectarismo político. Les pareció malísimo generar un derecho a la pensión real, y creyeron que mejorar la jornada laboral y la estabilidad de quienes trabajan era un absurdo y se rieron de eso. Les parece nómina paralela y derroche que médicas y enfermeras cuiden a las familias en su casa y en su salud y en los lugares más apartados del país; prefieren entregarles esos dineros públicos a los dueños de las EPS que han protegido. Es, en mi opinión, sobre este punto de partida donde se pueden hacer acuerdos con quienes estén con las reformas democráticas para garantizar la financiación de los derechos fundamentales de la gente y su progreso. Invito a la ciudadanía a que nos pongamos de acuerdo en vivir mejor, pero todas y todos y no solo unos pocos”, remató el presidente.
