La exaltación de los integrantes de grupos armados ilegales es una situación que algunos sectores de la oposición ven con buenos ojos, argumentando luchas de años y una historia que marcó al país. Sin embargo, del otro lado, el rechazo hacia las actuaciones de quienes impulsaron estos sectores ha sido férreo y con una iniciativa clara: la no exaltación y, en su lugar, el rechazo hacia sus nombres y sus figuras.
Es por ello que hace algunas horas, el concejal Julián Uscátegui elevó una propuesta en el Concejo de Bogotá que buscaría eliminar los nombres de actores armados de los colegios públicos en la capital, tanto de los nuevos como de los que ya existen.

Entre estas estructuras, que ya no tendrán sus nombres en los colegios de la capital, están las FARC, el ELN y el M-19, así como grupos paramilitares, estructuras del narcotráfico y grupos armados organizados.
La normativa crea un mecanismo para revisar los nombres actuales y un procedimiento para designar los nombres futuros con participación de la comunidad educativa.

“Un colegio le dice a un niño a quién debe admirar. No podemos pedirles a nuestros estudiantes que rechacen la violencia mientras estudian bajo el nombre de quienes la ejercieron. Los colegios de Bogotá deben honrar a las víctimas, a los maestros, a los científicos y a quienes construyeron país sin empuñar un arma”, afirmó el concejal Julián Uscátegui.

Es importante recordar que la propuesta llega en medio del debate nacional sobre el uso de símbolos e imágenes de excombatientes en espacios públicos, como el Museo Nacional, por ejemplo.
El concejal aseguró que Bogotá tiene un caso concreto en el colegio distrital Carlos Pizarro Leongómez, ubicado en la localidad de Bosa, que lleva el nombre del excomandante del M-19, la organización responsable de la toma del Palacio de Justicia.
“La defensa de las víctimas debe estar por encima de cualquier homenaje a quienes hicieron parte de organizaciones armadas responsables de dolor y sufrimiento en Colombia. No podemos permitir que las nuevas generaciones crezcan en espacios educativos que desconozcan la memoria de quienes perdieron la vida, de las familias que fueron destruidas y de miles de colombianos que padecieron la violencia”, enfatizó el concejal Uscátegui.

