El representante a la Cámara Daniel Briceño, del Centro Democrático, se refirió a la votación de la Ley de Sometimiento que se llevó a cabo en esa corporación este lunes, 2 de noviembre, en la que supuestamente se habría votado dos veces la ponencia positiva del articulado, lo que para algunos podría viciar el trámite del proyecto del Gobierno nacional.

“En Cámara de Representantes no ha habido ningún vicio. Claro, hubo una votación apresurada que se hizo”, aseguró el congresista.
Briceño detalló que desde la coordinación de la ponencia, que comparte con los congresistas Catherine Juvinao, Mauricio Toro y Andrés Felipe Bernal, le solicitaron al presidente de la Cámara, Nicolás Barguil, que reabriera la votación y así se hizo.
“Ahí presenté como tal la ponencia que ya se había presentado en dos bloques, así que los que dicen que no hubo sustentación de la ponencia se equivocan porque sí hubo por más de 20 minutos en los que se realizó. Ese vicio como tal no existe”, afirmó Briceño.
El debate de la Ley de Sometimiento continuó este martes tanto en el Senado como la Cámara de Representantes. La premura del tiempo es el mayor obstáculo de esta ley que deberá ser aprobada antes de este 4 de noviembre, cuando se vence el plazo máximo para este proceso. Tanto el Senado como la Cámara deberán aprobar esta normativa para que se lleve a cabo la conciliación el miércoles.
El proyecto establece las condiciones para que los grupos armados ilegales se puedan desvincular a sus actividades delincuenciales y someterse a la justicia para recibir a cambio algunos beneficios como la rebaja de la pena.

“No hay una negociación de carácter político, es una reforma a la ley penal que se enmarca en un terreno jurídico para que las organizaciones criminales se sometan a la justicia”, afirmó el ponente del proyecto en el Senado, Hernán Cadavid, del Centro Democrático.
Por el lado de la Cámara de Representantes se logró avanzar en ese proceso este lunes festivo y durante la jornada de este martes también se ha avanzado.
Desde la oposición buscan evitar que prospere la iniciativa que es fundamental para sacar adelante una de las principales banderas del Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, que ha dicho que combatirá frontalmente a los grupos armados ilegales.
Asimismo, quienes impulsan la iniciativa han señalado que con esta propuesta se le pondría punto final a la idea de paz total del gobierno del expresidente Gustavo Petro.
