El reloj electoral empezó a correr para el centro político. A pocos días de que se cierre el plazo legal para inscribir consultas interpartidistas ante la Registraduría, sigue sin resolverse si este sector llegará unido a una consulta el próximo 8 de marzo, fecha para la que ya están en marcha los procesos internos de la izquierda y la derecha.

En el centro del debate están Sergio Fajardo y Claudia López, quienes en las últimas semanas han sostenido acercamientos para explorar la viabilidad de una consulta que permita definir un candidato único. Sin embargo, los consensos políticos y, sobre todo, los requisitos jurídicos aún no están cerrados.
Uno de los principales obstáculos es la situación legal de los movimientos que respaldan a algunos aspirantes.
En el caso de Fajardo, su colectividad no cuenta hoy con personería jurídica habilitada para participar directamente en una consulta, lo que obliga a buscar fórmulas alternativas como coaliciones, avales o acuerdos con otros partidos reconocidos. Ese factor ha enfriado la posibilidad de una decisión inmediata.
Desde el entorno de López, la apuesta sigue siendo consolidar una consulta que permita competir en igualdad de condiciones frente a los bloques ya organizados. La exalcaldesa ha insistido en que llegar fragmentados a la primera vuelta reduciría las opciones del centro en un escenario altamente polarizado.

El tiempo, sin embargo, juega en contra. Si no se formalizan acuerdos antes del cierre del calendario electoral, la consulta del centro quedaría descartada y cada aspirante tendría que definir su camino de manera independiente, ya sea con candidatura propia, alianzas posteriores o respaldos cruzados.
La ‘hora cero’ es una fecha límite que podría redefinir el mapa electoral de 2026 y el futuro de un sector que aún busca cómo traducir sus coincidencias en una estrategia común.










