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“Tenemos que ganar las elecciones”: Álvaro Uribe Vélez advierte que un triunfo de Iván Cepeda en 2026 traería la “destrucción democrática de Colombia”

En una extensa entrevista con el director de SEMANA, Yesid Lancheros, el expresidente cuestionó duramente al presidente Gustavo Petro, y dijo cuáles deben ser las “victorias tempranas” del próximo Gobierno.

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Yesid Lancheros

Yesid Lancheros

Director General Editorial

29 de noviembre de 2025, 6:52 a. m.
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El expresidente Álvaro Uribe habló en exclusiva con SEMANA. | Foto: SEMANA

YESID LANCHEROS: Expresidente, un gusto tenerlo en SEMANA.

ÁLVARO URIBE: Yesid, muchísimas gracias a usted, a todo el equipo de SEMANA, a los lectores y oyentes. Llevaba muchos años sin dar una entrevista a un medio nacional. Solamente le hablé a mi amigo, al exministro Fernando Londoño, de algunos temas que me preguntó. Le pido comprensión a todos los medios. No ha sido por repelencia, han sido años difíciles, de mucha reflexión, de muchas dificultades, y tengo un motivo de agradecimiento. Cuando Vicky Dávila estaba como directora de SEMANA, ella y su equipo publicaron los audios del proceso que le fueron mostrando a la opinión pública que conmigo se venía cometiendo una injusticia. Por supuesto, cualquier tema que hable hoy sobre la justicia lo haré dando argumentos, pero con todo el respeto por la administración de justicia. Creo que en todo ese proceso, al que me sometí, me enfrenté, acudí y me defendí, tuve respeto por la señora juez y he mantenido respeto con ella, que me condenó en primera instancia.

Y.L.: Vamos a conversar sobre muchos temas y quiero que iniciemos hablando de las elecciones presidenciales de 2026. ¿Cuándo se conocerá el nombre del candidato del Centro Democrático?

A.U.: El informe que tengo de la dirección del partido es que el proceso está avanzando y ha habido conversaciones con ellos. Hay varias fechas, una es el 14 o 15 de diciembre, según entiendo. Pero también hay otra fecha, porque finalmente el partido podría tener una escogencia plural. Pero eso tendría que cerrarse, creo que por ahí el 2 de febrero, cuando, de acuerdo con el calendario legal, hay que manifestarle a la Registraduría quién sería el candidato o la candidata del Centro Democrático para participar en la consulta de la elección parlamentaria y con quiénes.

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Y.L.: ¿Las personas que no resulten elegidas en esa escogencia del partido podrían estar incluidas en la lista al Senado del Centro Democrático?

A.U.: Por fechas, sí. Creo que hemos tenido una serie de personas muy buenas y han mostrado estudio; hay que tener en cuenta eso. Le he pedido al senador Andrés Guerra que encabece la lista a la Cámara en Antioquia. En alguna ocasión, le dije a Paola Holguín que, de no ser ella la candidata presidencial, nosotros necesitamos personas que estén por fuera del Congreso disponibles para todas las batallas. La senadora Paloma Valencia, quien también es una senadora de excelencia, el día que lanzó su candidatura dijo que no aspiraría (más al Congreso). Es un tema por verse. Va a depender de las fechas y de las conversaciones que tenga el director del partido con los candidatos.

Y.L.: En días recientes, la precandidata María Fernanda Cabal denunció un “sabotaje” en el partido y criticó públicamente al también precandidato Miguel Uribe Londoño. ¿Qué piensa de esas controversias internas en su partido?

A.U.: No debo participar en ellas. El partido tiene sus instancias, tiene también una comisión de ética, y hay que permitir que sean esas instancias las que tomen decisiones o hagan indicaciones.

Y.L.: Usted ha dicho que propone una gran coalición que abarque desde Sergio Fajardo hasta Abelardo de la Espriella. ¿Ve eso viable?

A.U.: Seguiría insistiendo y muchos insistimos en eso. Por eso he sido muy prudente con todas las personas con quienes hay afinidad para sacar adelante la democracia y seguiremos con esa prudencia; ojalá.

Y.L.: Pero hay precandidatos que han planteado diferencias con Abelardo de la Espriella y han dicho que no participarían con él en esa coalición. Vicky Dávila ha dicho que no, Fajardo ha cuestionado a Abelardo por proponer “destripar a la izquierda” y Juan Carlos Pinzón habló en su momento de los “tigres de papel”, en una clara referencia a Abelardo. ¿Qué piensa?

A.U.: Pues hay que entender que hay comentarios para los cuales la época electoral es muy propicia, y no debo referirme a eso. Creo que mi contribución, en este momento de mi vida, es que he hablado con muchos de ellos, y tendría que decirle con quién no he hablado. Entonces, tendré que seguir en esa materia, prudente, insistiendo en el entendimiento.

Álvaro Uribe
Uribe se refirió a la situación de Venezuela y la presión que ha generado Estados Unidos sobre el régimen de Nicolás Maduro. | Foto: AFP

Y.L.: ¿Usted propone la consulta de marzo para que se escoja a un candidato único que enfrente al petrismo? ¿O es partidario de que antes se realice una encuesta de la que surja una lista más corta de candidatos que participen en esa consulta?

A.U.: Las mejores fórmulas son las que acuerden los propios candidatos. Nosotros, sugiriendo esto del doctor Abelardo al doctor Fajardo, que es un espectro muy amplio y conveniente para la democracia, no debemos imponer fórmulas. Lo que ha pedido el partido, por intermedio del doctor Gabriel Vallejo, es que, cualquiera que sea la fórmula, el candidato o candidata o los candidatos del Centro Democrático tendrán que acudir a esa fórmula en representación del Centro Democrático.

Y.L.: También se ha hablado de una coalición en la que participen figuras como el expresidente César Gaviria y el exvicepresidente Germán Vargas Lleras. ¿En qué está esa posible alianza?

A.U.: A ellos los veo con una muy justificada preocupación por Colombia. Lo han hecho de manera muy constructiva y valoro ese trabajo. He podido hablar con el expresidente Gaviria, con el exvicepresidente Germán Vargas Lleras, hablé hace unos meses con el doctor Sergio Fajardo, personalmente, y después por teléfono. Ustedes saben mis conversaciones con tantos de ellos, mi aprecio por Vicky Dávila, por el doctor Abelardo. He hablado con el doctor Juan Carlos Pinzón. Creo que casi todas estas conversaciones han sido públicas. A mí no me gusta en la vida política tener reuniones que no sepa la opinión.

Y.L.: ¿A cuántos senadores y representantes a la Cámara aspira el Centro Democrático en las próximas elecciones al Congreso?

A.U.: Yesid, en mi larga carrera política, y ya estoy muy viejo, nunca he hecho pronósticos. Les he dicho: en lugar de ponerse a hacer pronósticos, dediquémonos a trabajar, trabajar y trabajar. Por ejemplo, en mi caso, dicen: “Que Uribe encabece”. ¿Para qué? En esta edad de la vida, yo no estoy para que me empujen, sino para ayudar a empujar. Por eso dije, hombre, si hay alguna decisión favorable judicial en mi caso, pónganme en una lista cerrada en el puesto 25. Y eso es lo que hay hasta ahora.

Y.L.: A su juicio, ¿qué condiciones debe reunir el próximo presidente de Colombia?

A.U.: Creo mucho en los líderes con energía, con convicciones, con honestidad total. Casi que tendríamos que hacer un examen del Gobierno Petro para ir definiendo, por contraste, las condiciones que debería tener el próximo presidente de Colombia.

Y.L.: De la larga lista de precandidatos presidenciales, ¿quién cumple con esos requisitos para llegar a la Casa de Nariño?

A.U.: Muchos, especialmente estos candidatos del Centro Democrático. Yo no puedo entrar a hacer cuestionamientos, cuando estamos proponiendo esta gran coalición de base democrática e invitando a este diálogo permanente.

Por ejemplo, en público, he dicho que el presidente Petro no se eligió solo por su dialéctica, bastante equivocada, extremoizquierdista, sino también por errores que se cometieron antes. Yo he hablado de mis errores y he dicho que uno en la política debe actuar como el padre de familia. Cuando los hijos le preguntan a uno: ¿por qué nos dices que actuemos así si tú hiciste lo contrario? Uno quiere que los hijos sean mejor de lo que ha sido uno. Con la patria pasa lo mismo. Quisiera que mi patria fuera mejor hoy que ayer y quiero que sea mejor mañana que hoy.

Aquí se cometieron errores. Por ejemplo, esa corrupción del presidente Petro no puede opacar lo que se hizo. Por ejemplo, la mermelada, sobre todo para sacar ese proceso de La Habana adelante. Hay que ver cómo presionaban en todas las entidades, cómo se les daba esa mermelada. Yo he dicho y he hecho comentarios en privado diciendo: “Yo pude cometer estos errores, usted de pronto cometió estos”. Hay que estar preparados para decirle a la opinión pública y no repetirlos. Que yo pida como congresista un puente para Titiribí, Antioquia, es mi deber. Lo grave es que sea el pago por un voto; lo grave es que no se diga que eso lo pidió Álvaro Uribe, que lo oculten, y que después yo robe.

La gestión del congresista es respetable. Debe ser abierta con el nombre del congresista, que facilite la vigilancia de la opinión pública y totalmente transparente. En el pasado se cometieron errores y hoy una de las características de este Gobierno es la corrupción. En esa materia han derrochado muchos millones del presupuesto.

Álvaro Uribe
Uribe habló del panorama electoral para el 2026. | Foto: AFP

Y.L.: ¿Ve al petrismo fuerte en las elecciones que se avecinan?

A.U.: No hay que despreciar su fortaleza, tampoco echarnos a llorar. Las victorias no se presuponen, se logran con el trabajo. Si trabajamos bien, es posible conquistar esa victoria.

Y.L.: La carta del petrismo es el senador Iván Cepeda. ¿Qué ocurrirá si él llega a la presidencia el próximo 7 de agosto de 2026?

A.U.: Él no es una persona veraz. El senador Cepeda no puede desvirtuar ante la opinión pública, menos ante un juicio que no ha tenido, lo que se probó en los computadores no alterados de Raúl Reyes. El senador Cepeda les hacía movilizaciones a las Farc; eso es gravísimo. Pero, además, el senador Cepeda, si se hubiera judicializado la fuga de Santrich y de Iván Márquez, tendría que responder ante un juzgado. Y no veo que pudiera salir avante. Simplemente, eso se ha pasado de largo en Colombia. Eso condujo también al asesinato del doctor Miguel Uribe Turbay. Con todo ese proceso de La Habana fortalecieron la capacidad de los criminales. En 2010 habían perdido capacidad para poder cometer magnicidios, como el que ocurrió con el doctor Miguel Uribe Turbay.

Con Iván Márquez preso o extraditado, no se habrían fortalecido como se han fortalecido si no hubieran tenido esa indulgencia con la coca. En 2010, Colombia, después de descontarle a la producción de coca los decomisos, entregó al mercado 150 toneladas de cocaína. El año pasado fueron 1.815. Entonces, en todo eso tiene responsabilidades el senador Cepeda.

Y.L.: ¿Por qué?

A.U.: Él contribuyó, él apoyó a Santrich y apoyó a Márquez y ellos finalmente se fugaron. Y hoy aparece una hipótesis muy seria de la participación de Márquez con ese poderío del dinero del narcotráfico en el asesinato de Miguel Uribe Turbay. Pero también a eso ha ayudado la estigmatización permanente. Por ejemplo, la estigmatización del presidente Petro. Puede ser que él no haya dado la orden directa, pero con esa estigmatización los amigos interpretaban que el presidente Petro quería que asesinaran a Miguel Uribe Turbay. El presidente Petro vive de la estigmatización. ¿Qué le voy a decir de esos señalamientos contra mi familia? Ahora, a raíz de la condena contra mi hermano Santiago por parte del tribunal, tema injusto al que quiero referirme con respeto a los magistrados, pero con toda franqueza, ya salió a vincularlo con otras gentes.

Lo último que hizo esta semana fue escribir que las personas del M-19 no podían ir a Canadá por alguna cosa que yo habría hecho. Él estigmatiza y estigmatiza. ¿Qué escribí yo? El presidente Petro es menor que yo, pero está muy viejo para que viva con esas alucinaciones.

Y le agregué: o que diga si lo que quiere es crearme, si lo que quiere es generarme otro atentado contra mi vida. Y en eso son muy parecidos, igualitos, el senador Cepeda y el presidente Petro.

Y.L.: ¿Qué piensa de Cepeda?

A.U.: Miremos lo siguiente: ¿qué ha dicho el senador Cepeda? Que él quiere radicalizar y profundizar las reformas de Petro. ¿Qué va a profundizar? Acabar con los recursos de las pensiones, de los trabajadores colombianos, la destrucción de la salud, la negación de la participación de entidades serias, privadas o de fundaciones en la salud. ¿Qué va a profundizar? La estatización total de la salud, la estatización final del sistema pensional.

¿Qué va a profundizar? Esta violencia que hoy tiene un control en un espacio muy importante en casi 800 municipios colombianos y que se convierte en una gran amenaza a la democracia. ¿Qué va a profundizar? Acabar con la inversión extranjera, con la inversión nacional. Lograr que este país tenga un consumo sin capital por el narcotráfico o por loterías, como las remesas. O por momentos de suerte, como estos dos años cafeteros. O este precio del oro, aunque un alto porcentaje de minería ilegal irriga mucho las cadenas de consumo.

Álvaro Uribe
El expresidente arremetió en contra del senador y precandidato presidencial Iván Cepeda, quien ha sido su contraparte en el proceso judicial. | Foto: Álvaro Tavera

Y.L.: ¿Eso ocurriría?

A.U.: ¿Qué va a profundizar el senador Cepeda? Dejar al país sin vivienda social urbana y sin vivienda social rural, dejar al país sin autopistas y sin vías terciarias. En estos días, recorriendo carreteras y viendo las tractomulas que transitan por los territorios de Colombia, me dijeron: “El presidente Petro dice que estas vías son para los ricos de camionetas cuatro puertas”, cuando por ahí discurre toda la carga de la producción de Colombia. Y pregunté: ¿Pero, entonces, ha hecho las vías terciarias, secundarias? Me dijeron: “Tampoco”. Entonces, esto es lo que quiere profundizar el senador Cepeda. No nos olvidemos de que él es uno de los autores intelectuales del proceso de paz de 2016 y de lo que se ha llamado ahora la ‘paz total’, que lo que está generando es más violencia. Están destruyendo la democracia, no con votos, sino con fusiles. Y eso es muy preocupante.

Yo, por ejemplo, habría querido que un joven a quien aprecio mucho, como el presidente Duque, y que hizo cosas muy buenas, también hubiera hecho un gran trabajo frente a la JEP, reformas del proceso de paz de Santos, etcétera. Pero eso no quiere decir que sea válida la tesis de que por culpa del presidente Duque fracasó ese proceso de paz. Ese proceso nació fracasado.

Y.L.: ¿Cuál fue la razón?

A.U.: El Gobierno Santos llegó a tener unas 48.000 hectáreas de droga, un récord por lo bajo. ¿Y cuándo salió? Por las decisiones de La Habana, tenía 220.000 hectáreas de droga. Esa fue la herencia que le dejaron al presidente Duque para que nos vengan a decir entonces que, por culpa del presidente Duque, ese proceso fracasó. Además, era un proceso inviable, un proceso de 135 billones de pesos. El senador Cepeda fue uno de los autores intelectuales de ese proceso y de la ‘paz total’. Y yo escucho a la senadora Paloma Valencia, por ejemplo, denunciar que el senador Cepeda aceptó que el ELN secuestrara o, como dicen ellos, “retuvieran” por razones económicas a personas de más de 15 años, que todavía son unos niños. Esto es todo lo del senador Cepeda. Él es el candidato para avanzar en la destrucción democrática de Colombia. Es un gran amigo y defensor de la dictadura narcoterrorista de Maduro. Este Gobierno ha cometido ese enorme error de la zona binacional.

Yesid Lancheros y Álvaro Uribe.
Yesid Lancheros, director general de SEMANA, conversó con Álvaro Uribe. | Foto: SEMANA

Y.L.: ¿Qué opinión tiene de esa zona binacional entre Colombia y Venezuela?

A.U.: El cartel de los Soles, encabezado por Maduro y parte de su equipo, es hoy un objetivo militar legítimo de Estados Unidos. Con la zona binacional, al llevar allí a los soldados de Colombia, lo que quieren es extender ese objetivo de Estados Unidos, ese objetivo militar legítimo, a los soldados colombianos. Eso no se puede permitir. Eso que ha hecho el petrismo, el senador Cepeda, le hace un gran daño a Colombia.

Por eso, una de las primeras decisiones que se deberían tomar el 7 de agosto del año entrante, en un nuevo Gobierno, es eliminar esa zona binacional.

El senador Cepeda lo que quiere es subir más los impuestos en un país donde se acabó la inversión. El senador Cepeda lo que quiere es dejar sin empleo formal a los trabajadores colombianos. Cuando sacaron adelante la reforma laboral, dijeron que iban a presentar unas normas de apoyo a la pequeña empresa; eso se les olvidó, eso fue puro cuento en el Congreso y ante la opinión pública.

El senador Cepeda lo que quiere es que este país se quede sin gas, sin petróleo, sin carbón y sin energías alternativas, porque tampoco ha avanzado la energía solar, tampoco ha avanzado la energía eólica. Entonces, hay que decirle claramente al país todo esto.

Y quiero decir lo siguiente: denunciar estos temas, advertir, no puede ser para que algunos que quieren suceder al presidente Petro digan: “Es que son extremistas”. No, señor. Aquí lo que puede ocurrir es que, por posar de moderados, vayamos a tener un extremismo de indulgencia con los destructores de la patria. Eso no se puede permitir.

He sido muy respetuoso con todas las personas que están y que hemos citado, con quienes nos hemos reunido y lo seré. Pero lo que no se puede permitir es que posen algunos de moderados y de centristas para crear un contraste con nosotros. Tenemos que denunciar esta destrucción de la patria, que está en números.

Álvaro Uribe
Uribe se refirió al Cartel de los Soles y a Nicolás Maduro. | Foto: NurPhoto via Getty Images

Y.L.: ¿Cómo pretenden derrotar a Iván Cepeda en las urnas?

A.U.: No en las urnas, desde ya. Pero agréguele esto: él nos quiere mantener en este desafío innecesario, ideológico del presidente Petro contra el Gobierno de Estados Unidos. Si usted lee las declaraciones del senador Cepeda en el periódico La Jornada, de México, hombre, él se atreve a decir que el presidente Trump no tiene interés en acabar con el narcotráfico. E ignora que allá hoy están haciendo más esfuerzos contra el consumo que lo que nosotros hacemos en un país cuyos municipios, ciudades, se están llenando de microtráfico y de consumidores, afectando muy seriamente a nuestras familias, a nuestra juventud, a nuestra economía y a nuestra democracia.

Lo que Cepeda dice allí, por ejemplo, esa estigmatización que continúa contra mi persona, muestra que él lo que quiso fue hacerse conocer del pueblo colombiano como el que metió a la cárcel a Uribe. Y lo que sí ha quedado claro en un fallo serio, del Tribunal de Bogotá, que tiene que ir a esa instancia de revisión de legalidad, que es la casación, es que yo no busqué testigos.

Pedí verificaciones de los testigos que había buscado el senador Cepeda. Yo no soborné testigos. Pedí verificaciones de los testigos a quienes él había ido a preguntarles por mí y a ofrecerles beneficios. No engañé a la Corte, eso ha quedado claro. Simplemente, se mandaba sin embellecer, sin digitalizar, sin alterar en una sola palabra todo lo que se recogía en ese proceso. Y siguen las estigmatizaciones del senador Cepeda, por ejemplo, él y Petro.

Entonces, a toda hora hablan que el asesinato del doctor Jesús María Valle Jaramillo, que la masacre de El Aro, que la masacre de La Granja, hay todas las pruebas. Y yo he declarado en la Fiscalía de Medellín, en fiscalías de Bogotá, he dado versión libre de todo el esfuerzo de mi Gobierno, en toda Antioquia como gobernador, en un departamento tan grande. Ese municipio de Ituango es más grande que el Quindío, es muy semejante al Atlántico y es bastante arrugado en ese nudo de Paramillo. El Ejército tenía allí 100 hombres y están todas las pruebas de nuestra diligencia.

Entonces, hace un mes, por ejemplo, una señora juez de Medellín le compulsó copias a Santiago, mi hermano, y a mí, por el asesinato del doctor Jesús María Valle Jaramillo. ¿Sabe cuál es la única prueba? Una totalmente desvirtuada en 2008. En ese año, un señor, Francisco Villalba, dijo que mi hermano y yo habíamos ido, oiga, con el general Rosso José Serrano, con otro general que había muerto meses antes, en un Jeep Nissan rojo y blanco, yo allá, que nunca fui, a un sitio que se llama La Caucana. Nunca fui, menos se habría podido ir en carro, y yo por el orden público en la Gobernación me tenía que movilizar en helicóptero, que habíamos ido a hablar de la masacre de Ituango y del asesinato del doctor Jesús María Valle Jaramillo. Esa fábula, esa reunión inexistente, es la prueba que tienen para compulsar esa copia contra mi hermano y contra mí.

Esa ha sido la vida del senador Cepeda. Como presidente, mi instrucción fue: la fuerza pública no se puede politizar. Mi instrucción fue darles la misma protección a mis más cercanos colaboradores y a mis más radicales opositores. Él tuvo toda la cooperación, toda la protección, y la tuvo el presidente Petro y la tuvo Piedad Córdoba. Él, cuando aparecía en el juicio, ahora recientemente, ponía el letrerito de los 6.402, por favor. A mí me parece, yo no voy a discutir si 1.000 o 1.800 o 2.000, lo único que he discutido es todo el esfuerzo de mi Gobierno por la transparencia y por los derechos humanos. Si no hubiera sido así, Colombia no hubiera bajado de 28.000 asesinatos a 15.000, de 3.000 secuestros a 120 secuestros económicos. Colombia no habría tenido un respiro de paz que tuvo con la desmovilización de 53.000 integrantes de grupos terroristas, gracias a que tuvimos una seguridad democrática para todos, sin cercenar libertades y también con generosidad para los desmovilizados.

Y.L.: Expresidente, ¿quiénes podrían integrar la lista al Senado del Centro Democrático?

A.U.: Hay más de 100 inscritos. Ha habido un proceso de evaluación de desempeño, de hojas de vida, que lo encomendó el director del partido a personas y a instituciones muy serias. Yo no puedo decirle quiénes van a participar en esa lista. Si usted me pregunta aisladamente por algunos nombres, y yo lo sé, le puedo decir.

Y.L.: ¿Hay alguna persona en particular que quisiera ver en el Senado a nombre de su partido?

A.U.: Esto no es que Álvaro Uribe quiera. Esto corresponde a unas evaluaciones con la menor subjetividad. Si usted tiene algún nombre para preguntarme, yo le digo sí, no o no sé. O también, con todo respeto, le digo, Yesid, siguiente pregunta.

Y.L.: Se ha comentado en las últimas horas que el exviceministro Rafael Nieto Loaiza podría encabezar la lista. ¿Eso es verdad?

A.U.: Ojalá entre a la lista, sería un gran senador, no se ha hablado de que encabece.

Y.L.: Usted ya nos confirmó, entonces, que el senador Andrés Guerra podría encabezar la lista a la Cámara por Antioquia.

A.U.: Es una necesidad, porque a él lo quiere muchísimo todo el departamento. Lo quieren en los 125 municipios.

Álvaro Uribe
El expresidente entregó detalles de cómo se podría conformar la lista al Congreso del Centro Democrático. | Foto: Carlos Julio Martinez Semana

Y.L.: ¿Hernán Cadavid?

A.U.: Ha sido un excelente representante. Debe subir al Senado.

Y.L.: ¿Julia Correa Nuttin?

A.U.: Hay un grupo de mujeres jóvenes muy importantes que ayudarían a una gran presencia femenina en el Congreso, y ella es una de esas personas que está en consideración. Depende de ese comité del partido y de ella.

Y.L.: ¿Paola Holguín y Paloma Valencia?

A.U.: Yo quisiera ver a Paloma, a Paola y a María Fernanda Cabal de candidatas presidenciales, también en ministerios y en la batalla por fuera del Congreso. Han llevado una batalla muy larga en el Congreso, qué bueno sería tenerlas en la batalla por fuera del Congreso, se necesita todos los días y también explorando posibilidades. Nosotros necesitamos tener una nómina de lujo no solo para la Presidencia, sino para el Ejecutivo.

Y.L.: ¿Andrés Forero?

A.U.: Ha sido excelente en la Cámara, un héroe frente a esa destrucción de la salud, frente a esa reforma para extraerles a los trabajadores colombianos las pensiones. Lo que ha hecho el presidente Petro con las pensiones es buscar quedarse con los fondos de pensiones, que son de los trabajadores, para cumplirles a unos gastos. El Gobierno Petro es derrochón, ha creado más de 86.000 nuevos contratos de servicios personales, más de 20.000 posiciones permanentes en el Ejecutivo. Ahora está hablando de dejar a otras 80.000 personas de promotores de salud en la época en que la promoción de la salud no necesita todo ese contingente humano. Van a ser como los 15.000 que nombró en Bogotá, promotores de la politiquería.

Entonces, es todo, 11 embajadas, 24 consulados, un crecimiento del 40 al 50 por ciento en los gastos de funcionamiento del Estado. Eso es una vergüenza, eso es un desafío. ¿Cómo se ha quedado sin dinero? Y, además, el país tiene un déficit del 7 por ciento; no debería tenerlo superior al 4,5 para irlo bajando al 3 y a menos. Este país tiene hoy el segundo endeudamiento de América Latina, y entonces el presidente Petro lo que quiere es más impuestos, más asfixia. Y el senador Cepeda, su candidato, lo que quiere es profundizar esa destrucción.

Nosotros tenemos que proponer, hombre, salvar los fondos de pensiones para los trabajadores, que tengan un manejo privado. En estos años, el manejo privado les ha dado rendimientos anuales por encima de inflación del 7 por ciento, pero no entregarle eso al sector público. Entonces, como se han quedado sin dinero por el derroche, ahora quieren llenar los huecos del derroche con los fondos de pensiones. Y dicen: “Es que el uribismo no quiere apoyar a los ancianos. Que el Centro Democrático, que Paloma, se oponen al apoyo a los ancianos”. ¿Cómo así? ¿De dónde sacan eso?

El programa de Adulto Mayor lo creamos nosotros en la Ley 100. Cuando llegué a la Presidencia, ya había 60.000 (beneficiados); dejamos 800.000. Ahora hay los mismos que el presidente Duque, 1.600.000, 1.700.000. Les ofrecieron 500.000 pesos de beca mensual, les están dando 230.000.

Álvaro Uribe
Uribe habló de lo que debería hacer el próximo presidente en beneficio del país. | Foto: AFP

Y.L.: ¿Está de acuerdo con reducir el tamaño del Estado?

A.U.: Nosotros necesitamos un Gobierno de austeridad presupuestal con un gran recorte del tamaño del Estado. María Fernanda Cabal ha dicho: bajemos los ministerios a nueve de los 19 existentes. Hay que ahorrar en toda esa burocracia, por Dios, para invertir en lo social. Mire el daño a la educación del presidente Petro: prometió 100 universidades, 50 universidades, cuando hoy lo más importante, en materia de educación, es la conectividad, más importante que los edificios. Este país tiene 2.100.000 muchachos que ni estudian ni trabajan, todo un problema educativo, y quitaron el apoyo al Icetex. Entonces, esas son las reformas que quiere profundizar el senador Cepeda como candidato a la presidencia.

Nosotros estamos proponiendo un gran recorte del Estado para atender lo social y se lo voy a explicar cómo: queremos, y así lo hemos propuesto en todos estos foros a lo largo y ancho del país, que se rebajen los impuestos. Y me dicen: “Ah, pero con tanta deuda y con tanto déficit no se pueden reducir”.

Y.L.: ¿Pero sí se pueden reducir los impuestos?

A.U.: Hay que reducirlos. Hoy estamos ya saliéndonos de la órbita de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (Ocde). Hay que reducir los impuestos. Si no, no hay inversión. Y, sin inversión, ¿qué vamos a hacer para que crezca la economía y poder resolver problemas sociales, reducir el déficit y reducir el endeudamiento?

El equipo económico nuestro ha dicho: un Gobierno que llegue, y hemos propuesto esta coalición, debe reducir los impuestos, reducir el tamaño del Estado y pedir plazos para reducir el endeudamiento, porque no todo puede ser ajuste. Hay que arrancar también con unos programas sociales de entrada, lo que yo llamo las victorias tempranas. Hay que rescatar la salud y hay que tener un programa de educación para 2.100.000 colombianos jóvenes que ni estudian ni trabajan.

¿Qué hemos propuesto para la salud? No al monopolio estatal de Petro y el senador Cepeda. Queremos un sistema mixto, empresas privadas serias, que no son piratas. Aquí hay muchas EPS de salud serias, que no son piratas. Entidades públicas han sido las del peor manejo, cooperativas, fundaciones, cajas de compensación, ¿cómo rescatar eso? Ese es el modelo, primero hay que hablar del modelo. Divídalas. Las sin ánimo de lucro, póngalas en un lado, ayúdelas a recuperar patrimonio con créditos de Findeter. Y las con ánimo de lucro, póngalas a otro lado, ayúdelas con unos estímulos tributarios a rescatar patrimonio.

Como dice Paloma Valencia, que puedan titularizar la deuda para que esa deuda se vaya pagando y no obstaculice el mejoramiento, la recuperación de los servicios, por favor. Y también lo siguiente, que es un tema transversal, que todas tengan un certificado de renovación permanente sobre la excelencia. Y me dicen: pero no van a invertir, de todas maneras en salud las cajas de compensación tienen miedo, los privados tienen miedo. No van a invertir porque dicen que en cuatro años puede regresar el petrismo, el neocomunismo.

Nosotros hemos dicho que hay que darles unos contratos de estabilidad muy largos, siempre y cuando vayan cumpliendo con el certificado de excelencia.

Este partido ha recorrido el país con temas específicos sobre lo humano y lo divino. ¿Y cuál debería ser la victoria temprana en educación? Empezar con un gran contingente de jóvenes que no trabajan ni estudian y ofrecerles una educación virtual alternativa técnica, con una acumulación periódica de módulos cortos. Que rápidamente puedan empezar a trabajar, y eso combinarlo con el Fondo Emprender, que lo creamos en nuestro Gobierno, pero que se quedó cortico. Hay que crecer mucho ese Fondo Emprender, revisar Innpulsa para financiar de verdad la economía popular. Y, entonces, me dicen: no hay dinero. Esas cosas se pueden hacer también con ayudas, como los fondos de garantía del Estado, que con 20 pesos pueden apoyar un desembolso de 100. Buscarle sociedades al emprendimiento, a la pequeña empresa para el capital inicial, etcétera. Esto es: un ajuste en el tamaño del Estado, bajar impuestos, una regla de estabilidad para que inviertan con confianza en Colombia y hablar con la banca nacional e internacional para que nos permitan alargar el tiempo para empezar a reducir el endeudamiento a fin de que desde un comienzo haya victorias tempranas. Yo mencionaría dos, y puede haber otras.

Y.L.: ¿Cuáles dos?

A.U.: El rescate de la salud y una oferta a los jóvenes. Y, entonces, que no nos digan extremistas, porque decimos que hay que reducir el Estado, hay que bajar de 19 ministerios a 9 u 11, y que no nos digan extremistas.

Y.L.: ¿Cuáles ministerios se podrían fusionar o eliminar?

A.U.: Que lo propongan los candidatos, y quien vaya a ser el presidente de la república, en su sabiduría, lo definirá. En mi momento usted sabe cuántas embajadas redujimos, cuántos consulados y ministerios cerramos, fue un Gobierno austero. El acumulado de austeridad en el Gobierno nuestro subió a 6 puntos del PIB, y el permanente, el recurrente, fue de 1,5 del PIB, pero esa austeridad la acabaron después, no se entendió y ahora han disparado el derroche. ¡Qué daño ha hecho el presidente Petro en esa materia! Pero el daño que quiere profundizar el senador Cepeda…

Álvaro Uribe
Uribe volvió a referirse al expresidente Juan Manuel Santos, quien ha sido uno de sus principales contradictores políticos. | Foto: AFP

Y.L.: Hemos visto al expresidente Juan Manuel Santos muy activo en política de cara a las elecciones de 2026. ¿Qué opina?

A.U.: Yo le he refutado algunos temas. Por ejemplo, él dice que el proceso de paz fracasó por el presidente Duque. Yo habría querido que el presidente Duque hiciera desmontes. El presidente Santos dejó fracasado el proceso de paz. Es que en su Gobierno el país llegó a bajar a 48.000 las hectáreas de droga. Luego, se hicieron los anuncios de La Habana, y se fueron filtrando, que la droga y el secuestro serían considerados delitos políticos porque las Farc los utilizaba para financiar la rebelión y la sedición. Que no habría cárcel ni extradición, que no habría fumigación, que habría elegibilidad política. Y se les dio, a pesar de la palabra de Santos, a responsables de delitos atroces, y les regalaron curules, a pesar de la palabra que había empeñado Santos.

Todo eso bajó ese récord de la producción de coca, empezó a revertirse, y el presidente Santos entregó 220.000 hectáreas de droga sin poder fumigar. Entonces, en el Gobierno de él hubo ese salto de 48.000 a 220.000 hectáreas de droga y, además, dejó un proceso de 135 billones de pesos. Como dicen los muchachos de ahora, Yesid, dato mata relato. Esas son cifras que muestran que el proceso de paz que creó Santos era inviable, no fue el presidente Duque el que lo hizo inviable.

Y.L.: Esta semana, el Consejo Nacional Electoral (CNE) sancionó la campaña presidencial de Gustavo Petro por violación de topes electorales y financiación irregular. Es la primera vez que eso sucede.

A.U.: Cuando uno analiza el Gobierno Petro, tiene que analizar lo siguiente: finalmente, ha sido un impulsor de la violencia, del narcotráfico, es un aliado de Maduro. Ya le hablé del riesgo de esa zona binacional. Una de las primeras decisiones que tiene que tomar un Gobierno, y uno de los nuestros lo haría y a uno de coalición se lo pediríamos, es que el 7 de agosto en la tarde derogue la zona binacional con Maduro.

El presidente Petro se eligió con corrupción, violó los topes y, además, entró dinero indebido a la campaña. Ya le he contado sobre la destrucción de la economía. Está sin recursos para responder socialmente al incumplimiento en los programas sociales, etcétera. Frente a la salud, la educación, hay que empezar con una victoria temprana, con una educación alternativa para los muchachos que ni estudian ni trabajan. El doctor (José Manuel) Restrepo, exministro de Hacienda, en un foro del partido, dijo que a él no le gustaba decirle ninis, sino que “sí sí”; que sí puedan estudiar, que sí puedan trabajar, que sí puedan emprender, etcétera.

En todos estos daños del presidente Petro, él hace señalamientos. Esta semana le tuve que decir: presidente, entonces, diga si usted lo que quiere es generarme un nuevo atentado contra mi vida con eso que escribe, que los del M-19 no pueden entrar a Canadá porque Álvaro Uribe hizo algo para que no pudieran.

Entonces, él pudo no haber dicho maten a Miguel Uribe Turbay, yo no podría decir que él dijo “mátenlo”. Pero todos esos señalamientos, el fortalecimiento del narcotráfico, donde participaron decisiones de Cepeda en el proceso de paz de 2016 y en esto de la ‘paz total’, y en la fuga de Santrich y de Iván Márquez, todo eso ha creado condiciones para cometer magnicidios como el de Miguel Uribe Turbay.

Quiero decirle hoy a SEMANA: es muy grave el riesgo que corren varios de nuestros candidatos. Pero es muy grave que en casi 800 municipios de Colombia los fusiles digan: no se puede votar por el Centro Democrático, la orden es votar por quien diga Petro, por el senador Cepeda.

Y.L.: Es decir, ¿teme usted que las próximas elecciones presidenciales y al Congreso no sean libres? ¿Que los violentos obliguen a las personas a votar por uno u otro candidato?

A.U.: En elecciones anteriores ha habido esa restricción de libertad, como ocurrió en la última, por la participación de los violentos con sus fusiles. Ahora va a ser más esa restricción de la libertad. Por eso hay que pedirles a todos, a todos los electores que puedan votar libremente, que nos apoyen. Hoy, a través de SEMANA, yo les pediré eso, que nos apoyen, que no vamos a quedar mal.

Yo digo lo siguiente: mire, errores que yo hubiera cometido, con toda humildad, he discutido mucho en las calles, en los foros, y los reconozco con el pueblo colombiano, y los corregimos. Sí hicimos cosas buenas, nosotros mejoramos el país, no quedó perfecto, no quedó convertido en un paraíso. Lo bueno hay que todavía mejorarlo más y lo nuevo que haya que incorporar hay que incorporarlo bien. Nosotros les pedimos a todos los electores que nos den su voto de confianza y hoy lo tengo que pedir humildemente a través de SEMANA.

Petro ha amenazado con un nuevo estallido social. Nosotros pedimos un gran estallido democrático. Que las personas que participan de estas tesis nos ayuden acudiendo profusamente a las urnas. Que esas bolsas, no de plata, sino las bolsas de los votos, queden papujadas, sin arrugas de la cantidad de votos por esta alianza democrática que proponemos.

Álvaro Uribe
El líder del Centro Democrático contó si se volvería a sentar a conversar con el presidente Gustavo Petro. | Foto: AFP

Y.L.: ¿Usted se volvería a sentar con Gustavo Petro?

A.U.: Fui a cuatro reuniones con el presidente Petro y lo llamé una vez. Todo lo que se dijo cuando terminamos, yo le decía: presidente, le voy a informar al periodismo los temas tratados aquí. Se informó detalladamente a la opinión nacional, a través de los medios, SEMANA siempre estuvo ahí. Nunca fui solo a esas reuniones. En una ocasión, con muchos del partido. En otra ocasión para hablar de reforma tributaria, con Miguel Uribe Turbay, con Óscar Darío Pérez. En otra sobre el ELN, con José Félix Lafaurie. En la otra con Paloma Valencia y muchos, con Carlos Meisel, con el representante Forero sobre salud, y todo fue inútil. No sé de dónde saca él que dijo que nos sometiéramos a la JEP. Yo no sé de dónde saca él eso, y yo le dije: hombre, eso nunca ocurrió. Dije: si hubiéramos seguido con eso tan inútil para el país que fue, yo no habría ido a la JEP, sino al bobicomio. Entonces, yo no creo que una persona que estigmatiza ahora tenga interés en reuniones y en reunirse con nosotros. Además, a esas reuniones, de muy buena fe, yo acudí. A todas ellas acudí yo, y fueron inútiles. Lo hice por Colombia. Lo hice de buena fe, de manera respetuosa, de manera transparente.

Y.L.: En su Gobierno usted impulsó la seguridad democrática. ¿Cuál debe ser la respuesta, a partir del 7 de agosto de 2026, a la amenaza de las disidencias de las Farc, el ELN y el Clan del Golfo?

A.U.: Primero, se necesita determinación para recuperar la seguridad. Con todos los obstáculos, la determinación es lo más importante. Con ella todo se puede ir remontando. Y veamos algunos aspectos. Este Gobierno ha cometido algo muy grave que es politizar las Fuerzas Armadas. Hay que oponerse a que algunas personas de las Fuerzas Armadas tengan cofradías con grupos terroristas. Las Fuerzas Armadas tienen que estar por encima de la política.

Por eso, yo mismo le he dicho al partido que la historia de Colombia no da para que haya voto por parte de los policías y de los soldados de Colombia. Tienen que mantenerse totalmente, de manera espiritual, en su determinación, de manera operativa, por encima de la política, sin vinculación a ningún grupo armado. Hombre, el presidente Petro ha hecho ese daño. Han acabado la inteligencia y la empezó a desmantelar el Gobierno Santos. Y en todo eso ha participado el senador Cepeda. Ahí hay un problema.

Veamos ahora las deficiencias. La senadora Paola Holguín dice que para recuperar la seguridad hay que conseguir, hay que poner a funcionar una nueva fuerza, transitoria, integrada por personas de la reserva.

Veamos la droga. Yo creo que ojalá se elija presidente en mayo para que entre mayo y agosto pueda hacer un nuevo acuerdo con Estados Unidos, con Israel. Hay que hablar con la Corte Constitucional a ver si se puede reanudar la fumigación, muy distinta a la época, a la mía. Hoy hay drones que pueden volar bajitos, sin riesgo humano, porque son naves no tripuladas, con una capacidad de 60 litros. Además, por la altura, la gota cae a plomo. No hay riesgo de la deriva. No hace daños al vecindario ni daños colaterales. Eso hay que reanudarlo. Y también, si en mis manos estuviera, yo iría al Cauca y diría: ¿quiénes quieren destruir los cultivos? Y me dice el señor A: “Yo destruyo mi cultivo”. Le respondo: destrúyalo y le pagamos para que tenga una actividad alternativa legal.

Eso sí, vamos a aprovechar la inteligencia artificial. Y si usted reincide, va a la cárcel. Hay que dar oportunidad, pero oportunidad sin reincidencia. Si usted me preguntara, ¿y la paz? Fabio Valencia nos ha representado en los diálogos hasta hoy inútiles (con las disidencias de las Farc) y el doctor Lafaurie en los diálogos hasta hoy inútiles con el ELN. La seguridad nuestra no excluye la paz, es un factor necesario para que la paz y los violentos la tomen en serio.

Cuando ellos no tienen la coacción, el riesgo coercitivo de la seguridad, ellos no toman en serio los llamados a la paz. El doctor Santos, siendo ministro de Defensa, empezó la negociación del segundo Plan Colombia con el presidente Bush; el Plan Colombia me ayudó mucho, el nuevo Gobierno no lo va a tener.

El doctor Santos salió a buscar la candidatura presidencial, y nosotros terminamos esa negociación con el presidente Obama. O sea que el segundo Plan Colombia tuvo el apoyo del presidente Bush, republicano, y del presidente Obama, demócrata. Y el presidente Santos, estando en la Presidencia, no quiso llevarlo a ratificación del Congreso y se perdió esa gran oportunidad. Primó el interés por las Farc, la presión de las Farc, la presión de Chávez, la presión de Castro. Ese Plan Colombia, el segundo, tuvo una gran discusión, se decía: “Es que Uribe quiere llenar a Colombia de bases de Estados Unidos”. Era un gran plan. Colombia estaría hoy en una situación mucho mejor. Estaríamos cerca de eliminar la droga. Era un gran plan.

La única oposición que tenía la segunda fase del Plan Colombia era el terrorismo, sus aliados y las élites extremoizquierdistas de América Latina. Para la base popular era una gran posibilidad.

Israel ha sido fundamental en el tema de la aviación militar, en el tema tecnológico. ¿Excluye eso nuestras preocupaciones sobre Palestina? Nunca, al país hay que decirle: Petro rompió con Israel, nos hizo un gran daño. Nosotros decimos que hay que restablecer las relaciones con Israel, pero le agrego esto: siempre hemos sido amigos de que el gran pueblo judío goce la paz, y que el pueblo palestino, el gran pueblo palestino, y en Colombia hay una comunidad palestina, no dependa del grupo terrorista Hamás y que pueda gozar la paz. Pero hay muchas personas que no tienen esta información. Desde 1988, Colombia tiene relaciones con la comunidad palestina. El Gobierno Santos, en la última semana de su Gobierno, reconoció al Estado palestino, y el Gobierno Petro ha anunciado una embajada. Entonces, aquí lo que ha habido no es una política de ayudar a ambos, sino una política de alianza, diría yo, más que con Palestina, de justificación de Hamás. Nosotros, siempre buscando que haya paz para Israel y paz para Palestina, tenemos que lograr en las primeras horas del nuevo Gobierno un gran acuerdo con Israel y un segundo Plan Colombia, aquel que se frustró.

Y.L.: ¿Y ponerles fin a esos diálogos de paz con las disidencias de las Farc y el ELN?

A.U.: La verdad, lo primero que se necesita es restablecer la seguridad y examinar si puede haber un diálogo de buena fe y con resultados. Nosotros nunca nos oponemos al diálogo. Por ejemplo, se recuerda mucho todo lo que yo intenté en diálogos con el ELN. Pero el doctor Luis Carlos Restrepo me dijo que eso estaba siendo inútil.

El presidente Duque también lo intentó, estaban en esa tarea, hasta que el ELN asesinó a los estudiantes, que tristeza, de la Escuela de Policía.

Yo le diría: dejemos lo del diálogo para que se examine su viabilidad. Nuestra prioridad tiene que ser la seguridad, que es la que le da paz al colombiano del común. Hombre, es que la seguridad es para los que no se pueden ir de Colombia. La seguridad es para aquellos que no pueden pagar seguridad privada, como la salud. ¿Sabe este daño a quién se lo han hecho? A la señora informal, al del salario mínimo, a aquel que no puede tener seguro privado. ¿Usted sabe cuántas pólizas privadas tiene hoy Colombia? Más de 4 millones. ¿Cuántas tenía? 2 millones. Y todos los días se agota más el número de personas que pueden adquirir póliza privada porque eso es muy costoso. Entonces, el que tenga una póliza privada se defiende; el que no la tenga, entonces una señora le dice a uno: “Me dejaron morir a mi mamá porque no le hicieron una diálisis, porque ese hospital lo tuvieron que cerrar porque Petro lo quebró”.

Y el otro llega a donde el patrono y le dice: “Oiga, jefe, ayúdame con estas medicinas que ya no me las dan porque Petro quebró la entidad”, etcétera. Este quiebre de la salud como el deterioro de la seguridad han sido daños a la democracia y a los sectores medios y populares de la nación.

Y.L.: ¿Qué opina de la inclusión del presidente Gustavo Petro en la Lista Clinton?

A.U.: Yo no me he referido a eso, no lo voy a hacer. Cada cual tiene que examinar su alma.

Y.L.: ¿Pero qué piensa de ese enfrentamiento entre el presidente Petro con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump?

A.U.: Me parece muy grave. Que hubiera una discusión amable con Estados Unidos, franca, constructiva, estaría bien. Pero este enfrentamiento tan destructor tiene un agravante: la alianza con el cartel de los Soles de Maduro y la zona binacional, y los deseos reiterados del presidente Petro de enviar a soldados colombianos a proteger a Maduro.

Y esto tiene otro agravante: la declaración del senador Cepeda, en el periódico La Jornada, de México, diciendo que el presidente Trump en lo único en lo que no tiene interés es en acabar el narcotráfico. Ese es un reto muy grave que está haciendo el candidato del petrismo.

Álvaro Uribe
Uribe se refirió a la situación de Venezuela y la presión que ha generado Estados Unidos sobre el régimen de Nicolás Maduro. | Foto: AFP

Y.L.: ¿Está de acuerdo con que Nicolás Maduro sea retirado del poder, a la fuerza, por el Gobierno de Donald Trump?

A.U.: A Nicolás Maduro lo retiraron en julio del año pasado con el resultado electoral. Él es hoy un usurpador del Gobierno de Venezuela. Las Fuerzas Armadas de Venezuela están en mora de haber hecho cumplir la Constitución. Yo soy partidario de que, así sea tarde, se haga todo lo posible para que Venezuela reconozca el triunfo de Edmundo González y de María Corina Machado e instalen al doctor Edmundo González en la Presidencia.

Y.L.: ¿Pero usted estaría de acuerdo con una intervención militar de Estados Unidos en Venezuela?

A.U.: Yo creo que primero debe haber un trabajo inteligente en el que debería estar Naciones Unidas. A uno le preocupa que Naciones Unidas no esté en eso. Deberían exigir que haya ese traspaso de poder, que no siga la usurpación frente a la democracia de Venezuela, pero aquí tenemos un riesgo. ¿Qué puede decir el Gobierno de Estados Unidos? Este cartel de los Soles sigue y entonces hay que hacer bombardeos. ¿Y qué puede decir frente a nosotros? El presidente Trump, u otro, puede decir: “Ah, es que allá no producen 150 toneladas de cocaína, sino que al restarle a la producción los decomisos están produciendo más de 1.800”. Y con un problema social muy grave: mientras más nos demoremos, habrá más colombianos viviendo de ese negocio que le hace tanto daño a las sociedades.

Entonces, pueden decir: como en Colombia no hay voluntad de derrotar ese negocio y les hace daño a las familias colombianas y norteamericanas, a la juventud colombiana y norteamericana, a la democracia colombiana y a la norteamericana, es muy posible que digan un día que hay que bombardear. De ese riesgo no estamos exentos. Eso es muy grave.

Aquí, antes que preguntar si nos parecen buenas o malas las acciones probables de Estados Unidos, tenemos que preguntar cuáles son las causas. Aquí hay unas causas y es que los colombianos están saliendo masivamente. Han salido más de 3 millones, 1.700.000 se han quedado por fuera. Están saliendo al año aproximadamente 80.000 jóvenes con título técnico o tecnólogos o profesionales. Es una población económicamente activa. ¿Qué desplazamiento hay? ¿Cuánto más grande sería el desempleo?

El presidente Petro dice: “No, el desempleo es muy bajo”. Pero no ha tenido en cuenta a todos los que se han tenido que ir, ni la informalidad que se crea. Dice: “Es que el gran crecimiento”, pero quebró al país, hay un crecimiento de consumo.

Una señora, por allá en Urabá, me decía: “Petro no es malo. Mi hijo compró moto y yo cambié la nevera, y mi vecina cambió el fogón y la otra compró un horno muy bueno”. Le dije: cuéntame una cosa, mujer querida, ¿y el dinero, circula mucha plata del narcotráfico, y hasta cuándo? Y me dijo: “Mientras haya eso, aprovechemos”. Ese es el crecimiento de Petro.

Hay un pueblo en un departamento que quiero mucho, lo tienen pintadito, hermoso, y a las seis de la tarde todos están tertuliando con camisas planchaditas y muchos no trabajan y se levantan tarde. Les digo: hombre, ¿qué pasa? Dicen: “Es que tenemos a 500 de este pueblo que viven en California y mensualmente nos mandan una platica”. Estamos con un crecimiento sin capital, a pesar de la destrucción de la macroeconomía, de la confianza, inducido por unos factores ilegales como la droga, la minería ilegal, por unos factores legales como las remesas y como las dos buenas cosechas cafeteras.

¿Y por qué ese país sigue trabajando? Muchos dicen: “Lo de Petro tiene que pasar, aquí seguimos sembrando palma africana”. Y otros dicen: “Aquí seguimos sembrando aguacates, tiene que pasar lo de Petro”. Ojalá lo de Petro pase y no quede en Cepeda. ¿Sabe qué podría decir yo del senador Cepeda? Lo bueno que le encuentro es que el senador Cepeda es que es declarado, no como otros que son apenas sospechosos petristas.

Y.L.: ¿Quiénes son sospechosos petristas?

A.U.: Déjeme hasta ahí. Ya le dije quién es el declarado, que es el senador Cepeda.

Álvaro Uribe
El expresidente habló de los "sospechosos petristas". | Foto: Anadolu via Getty Images

Y.L.: ¿Qué ocurrió para que Colombia hoy esté hablando de un riesgo de apagón más de 30 años después del famoso racionamiento?

A.U.: Argentina tuvo un Gobierno de izquierda, el de los Kirchner. Casi destruyeron a ese país, pero sacaron adelante la producción gasífera de Vaca Muerta. Brasil tiene un Gobierno supuesto de izquierda, con Lula, que no acaba con el sector privado como acabaron en Argentina, y tiene petróleo y lo ha buscado.

Imagínese usted, el gran amigo del senador Cepeda, que es Maduro, no puede sacar más petróleo porque han destruido el aporte tecnológico y mucha inversión del extranjero. En estos días estábamos en un foro y alguien dijo: “Todavía aquí entra maquinaria y equipo porque estamos en la explotación”, porque yo dije que el país no está agregando maquinaria y equipo.

Se agregan un poquito por el metro Bogotá, por la doble calzada Cali-Popayán, por Hidroituango, que lo conseguimos en la Gobernación nuestra para que Antioquia tuviera dineros que le permitieran soluciones sociales sin depender del aguardiente y el tabaco. Puerto Antioquia, que está en construcción, todo eso agrega maquinaria y equipo.

Entonces, la vivienda social la pararon y pregunté: ¿Ustedes están explorando? Me dijeron: “Sí, exploramos 90 pozos y para eso tenemos que traer maquinaria de equipo”. ¿Y cuántos adjudicados por este Gobierno? Me dijeron: “Cero, cero”.

Este Gobierno nos va a dejar sin gas, ya hay un 17 por ciento de importación. La importación se dificulta porque llega un momento en que no hay capacidad en la planta regasificadora y eso lo traen en cisternas líquidas.

Cuando nosotros le dimos gas a Venezuela, sin detenernos en las diferencias políticas con Maduro, y ahora están dejando al país sin gas. ¿Usted se imagina qué hacen 12 millones de personas que viven en la sabana de Bogotá, 4 millones en el Valle de Aburrá, el área metropolitana de Barranquilla, el turismo de Cartagena, este país sin gas y ahora sin petróleo?

Además, no avanzan las energías alternativas, fracasaron todos esos proyectos de energía eólica en La Guajira, han tenido que devolver los equipos que trajeron, quedó uno pequeño en poder de Ecopetrol, que no avanza, han quebrado a Ecopetrol, y hoy están pidiendo nuevas reformas tributarias.

Y las personas que advierten los fenómenos atmosféricos temen que haya un apagón a principios de 2027, que le toque al nuevo Gobierno, y no estamos preparados para enfrentarlo. El partido, en los foros, ha examinado toda clase de alternativas. Por ejemplo, plantas de generación de energía, en boca de minas de carbón, con tecnología ultracrítica, con cero emisiones, demorarían cuatro años. El tema de instalar las regasificadoras de gas toma tiempo. ¡Qué problema tan grave tenemos, qué problema tan grave! El partido va a seguir estudiando ese tema, cómo se puede enfrentar el apagón, que ojalá no se diera, pero que los estudiosos dicen que se puede presentar a principios de 2027.

Y.L.: En las próximas semanas se dará la discusión del aumento del salario mínimo para 2026. El Gobierno Petro ha dicho que podría haber un aumento por encima de la inflación y la productividad, y algunos analistas incluso estiman que podría ser del 12 por ciento. ¿Cómo lo ve?

A.U.: El Gobierno Duque tuvo un aumento final del 10 por ciento. El Gobierno Petro, creo que lleva entre los dos, un 47 por ciento, a eso hay que restar la inflación. Hay un aumento real muy importante. Nosotros hemos dicho: el país necesita pagarles mejor a los trabajadores y recortar gastos del Estado, pagarles mejor a los trabajadores y bajar impuestos. Nuestra tesis de economía fraterna es la siguiente: mejor un peso invertido por el empresario pagado al trabajador que un peso pagado en impuestos. Pero este Gobierno hace todo, junta todo, más salario mínimo, más recargos y al mismo tiempo más impuestos.

Mire lo de los recargos, no ha sido ninguna maravilla lo que Petro ha dado, ha sido más el discurso. Todo era para llevarse un prurito contra las reformas que me tocó hacer a mí. Yo no le veo ninguna gracia a que aumentaron los recargos, que antes empezaban a las nueve de la noche. Petro le dijo al país que Colombia no tenía recargos, dominicales ni festivos, y sí tenía. Eran del 75 por ciento, los subieron al 100 por ciento. Eso no es ninguna gracia, pero a muchas empresas intensivas en mano de obra y a las pequeñas les hacen daño.

A mí me decían en una panadería: “Tengo nueve trabajadores con estos recargos porque el público me exige abrir domingos, festivos, abrir de noche, hasta las diez u once. En la madrugada muchas personas vienen aquí a tomar tinto y a comer ponqué o a comer pan en la madrugada para irse al trabajo”. Y esa persona me dijo: “No voy a poderlos atender”. Entonces, ¿qué va a hacer? Menos horas de trabajo, menos servicios a la comunidad.

También les digo a los colombianos a través de SEMANA: le he propuesto al partido que un Gobierno nuestro, los congresistas nuestros pidan que no se desmonten los recargos de Petro, pero que haya una reducción sustancial de impuestos para que el empresario los pueda pagar. Que nosotros no afectemos a los trabajadores, corrijamos el derroche del Estado, gran diferencia con Petro y con su candidato Cepeda.

Álvaro Uribe
El exmandatario se pronunció sobre el proceso judicial en su contra. | Foto: ESTEBAN VEGA LA-ROTTA-SEMANA

Y.L.: Usted fue absuelto por el Tribunal Superior de Bogotá de los delitos de soborno y fraude procesal. ¿Qué piensa hoy de lo que fue su juicio?

A.U.: Siempre he dado la cara. Cuando salía del país, asistía a todas las audiencias. El doctor Jaime Granados, el doctor Lombana, el doctor Amaya, con la ayuda de otros abogados e investigadores, asumieron la defensa técnica. Yo estuve como testigo cuatro días, el primero de la defensa. Nadie me desvirtúa, es muy riesgoso ser el primer testigo porque los otros pueden llegar a desvirtuar lo que dijo el primer testigo. También hice lo que se llama la presentación de la teoría del caso desde el punto de vista del acusado. También hice la defensa material y el mismo día que la señora juez leyó la sentencia hice la argumentación de la apelación material. Ella me condenó, leyó la condena un lunes y anunció que en la tarde del viernes ella daría la sentencia.

Pues yo dormí muy mal. Imagínense el dolor. Pero en una conferencia que tengo de liderazgo y manejo de crisis, tengo un capítulo dedicado a las crisis personales. Entonces, esa noche, del lunes al martes, me consolé en la familia, en los amigos y dije: tengo que hacer un esfuerzo espiritual, el mayor, para mañana a las ocho de la mañana no llorar y estar preparando la sustentación de mi apelación material. Entonces, a las cuatro de la tarde, la señora juez, mis abogados le dicen, nosotros apelamos como defensa técnica, pero nos tomamos el plazo legal y pedimos unos días más. La señora juez dijo: “¿Usted va a apelar?”. Dije: “Sí, señora juez”. Me dijo: “¿Sigue el plazo de sus abogados?”. Respondí: “No, señora juez, yo ya hago la sustentación de mi apelación”.

Ese fin de semana, si yo no hago la sustentación, el país se habría quedado solamente con la condena. Pero mucha opinión pública oyó, siempre fui respetuoso de la señora juez, durante y después. He discrepado de esa condena, pero no he pronunciado una palabra de irrespeto contra ella.

¿Y la absolución del Tribunal qué dejaba claro? Que yo no tomé la iniciativa de buscar testigos, que mandé a verificar los que había buscado el senador Cepeda y que les ofrecían beneficios para que me acusaran, que yo no soborné y mandé sobornar testigos, que yo no engañé a la Corte. Mandaba el informe como correspondía, porque el caso estaba inicialmente en la Corte, de todo lo que se recogía, sin digitalizar los manuscritos, sin embellecer declaraciones, en su estado original. Eso quedó claro.

De ese fallo, que me dio una tranquilidad espiritual enorme, tampoco he hecho alarde. Solamente esa noche di gracias a Dios, a mi familia, a mis abogados, a la presencia de los medios de comunicación, a SEMANA, que en la época de Vicky, no obstante la política, ella publicó, publicaron como periodistas lo que habían sido mis llamadas, que demostraban claramente que yo pedía la verdad. Nunca pedí ni mentir, ni callar, ni sobornar testigos. Esa noche, el día que me absolvieron, di gracias. Y después no he hecho alarde del fallo. He estado de lleno en esta actividad política y de regreso a mi trabajo personal, que es el campo.

Y.L.: ¿Cuál es su postura frente a la condena de su hermano Santiago a 28 años de prisión por homicidio agravado y concierto para delinquir agravado, en hechos relacionados con el asesinato del conductor Camilo Barrientos en los años noventa?

A.U.: Son hechos de principios de los noventa, de 1994, a él lo habían sobreseído, lo habían archivado varios fiscales. Un juzgado de Medellín lo absolvió plenamente después de un juicio de muchos años. Creo que esa sentencia, después de que terminó el juicio, pudo demorar tres años. Ahora lo condena el tribunal.

Me voy a referir al tema frente a algunos hechos, con todo el respeto por los magistrados del tribunal. Creo que el respeto a la justicia implica presentar desacuerdos con argumentos. Aquí el presidente Petro hostiga al que me absuelve y aplaude al que nos condena. Y es una presión permanente a la Justicia. Yo procuré, sin renunciar a mis argumentos, darle la cara a la Justicia permanentemente.

Empiezo por esto. ¿Quién es mi hermano? Mi hermano fue excelente hijo con mi papá y mi mamá, ha sido buen hermano, gran esposo, gran padrastro. Un hombre de valores éticos y morales. Un hombre de un patrimonio muy modesto. Segundo, con el debido respeto a la Justicia, ahora que el doctor Petro hace el alarde como presidente, primero maltrataba al juez que lo absolvió y ahora hace el alarde que él fue el que destapó el tema, cuando yo era presidente, contra mi hermano.

Por supuesto, ahí pusieron a perseguir a mi hermano por ser hermano de Álvaro Uribe, unos abogados de Petro, como Prado Albarracín, el Colectivo de Abogados. Entonces, ahí está esa gran participación política del presidente Petro. Veamos a los testigos. Un mayor Chávez que estaba en Yarumal, hoy ese mayor está libre porque se sometió a la JEP. Ese mayor fue desvinculado por la Policía en mi época, sin intervención mía alguna, porque yo he respetado las decisiones de los mandos por vinculaciones con el narcotráfico. Chávez lo protegió y también lo protegió Pérez Esquivel, el premio nobel de la paz, bien adverso a estos proyectos democráticos en Argentina.

¿Qué dijo el mayor Chávez? Que cuando él le fue a entregar el puesto a Yarumal a un capitán Benavides, y el capitán Benavides lo ha negado, se reunieron con mi hermano. En el juicio está demostrado que esa reunión no pudo darse. Como nunca se dio aquella otra que ya le mencioné, donde dicen que fuimos donde un Villalba, a un lugar que nunca he ido con él y con el general Rosso José Serrano, imagínense con el comandante de la Policía, que a hablar del asesinato de Jesús María Valle y de la masacre de El Aro.

Entonces, ¿por qué esa reunión no se dio? Porque está probado que antes, durante y después mi hermano estaba en la Feria de Manizales llevando unos toros de La Carolina, está demostrado. Entonces, ¿cómo iban a hacer una reunión en La Carolina o en Yarumal cuando mi hermano estaba en Manizales?

El mayor Meneses no declaró en el juicio. Eso hay que tenerlo en cuenta. Y esto se desvirtuó con fechas, con pruebas, están todas las pruebas de la estadía de mi hermano allá en Manizales. También lo desvirtuó el doctor Granados y el doctor Jesús Albeiro Yepes durante el juicio de mi hermano.

Hablemos del policía Alexánder Amaya, quien murió. Era escolta del mayor Meneses. Dice que lo acompañó a una reunión en La Carolina con mi hermano Santiago, pero después dijo que nunca oyó lo que hablaron y de las confusiones iniciales se retractó.

Pero veamos lo siguiente: ambos están condenados por asesinatos, pero no por concierto. Entonces, si ellos no están condenados por concierto, ¿cómo se puede hablar de un concierto con mi hermano? Ellos llevaron unos sicarios de Medellín y produjeron esos asesinatos. Amaya confesó el asesinato de ese conductor Camilo Barrientos, una cosa totalmente ajena a mi hermano.

Santiago Uribe, hermano del expresidente Álvaro Uribe, fue absuelto de una investigación de hace 20 años.
Álvaro Uribe habló de la sentencia en contra de su hermano Santiago Uribe. | Foto: El País

Pero le voy a hablar de otra cosa bien importante. Hay otro de ellos que se llama Eunicio Pineda Luján. Él dice que oyó a Santiago, mi hermano, dar órdenes para que lo mataran a él. Alucinando. El señor tuvo siete dictámenes de esquizofrenia. Después, Medicina Legal dijo que tenía un síndrome postraumático, lo llevaron a Chile, lo tienen en Europa. Estas personas, como Prado Albarracín, sus colegas, sus compinches, lo han protegido en el extranjero. ¿Sabe qué dijo la señora de él? Que eso nunca ocurrió.

Pero veamos otra cosa. Yo me pregunto: ¿dónde está la existencia de Los 12 Apóstoles? Nunca pudieron probar lo de Los 12 Apóstoles. Entonces, ahora dicen que compulsan a mi hermano Santiago porque él es el responsable de todas las muertes de Yarumal. Hombre, hombre, qué infamia.

Y le voy a contar esto, que le extrañará. Le adjudicaron esas masacres, esos muertos, a un sacerdote Palacios; ya murió, lo absolvieron en vida. ¿Saben quién fue el defensor de él, al que señalaban de ser de Los 12 Apóstoles? El doctor Fernando Velázquez, un abogado prestigiosísimo.

Tuvieron presos a unos comerciantes de Yarumal, los tuvieron que soltar. Algunos de ellos tuvieron como abogado al doctor Jesús María Valle Jaramillo, que nada dijo contra mi hermano mientras defendía exitosamente a estos señores. Imagínese usted.

Entonces, uno se pone a ver todo eso y ahora aparecen esos testigos, y mi hermano Santiago en esta situación tan difícil y dolorosa. Yo le confieso que me duele mucho.

Santiago, mi hermano, y usted se lo que puede preguntar a cualquiera de estos señores, no los conoce, no conoce a Salvatore Mancuso, puede preguntarle. No conoce a Daniel Rendón Herrera, no conoce a Don Berna, Diego Fernando Murillo. Pudo conocer en la región a Pablo Hernán Sierra, que ha sido un testigo contra mí.

Se sabe que en el asesinato de Camilo Barrientos nada tiene que ver Santiago, mi hermano, y lo condenan por eso y piden y compulsan copias que para que lo investiguen sobre todos los asesinatos de Yarumal.

Esto es muy parecido a la compulsa de hace unos dos meses de una señora juez que ha hecho grupo con este señor Pinilla Cogoyo, un fiscal de Medellín que fue del M-19 y por todo me compulsaba a mí.

Hombre, yo no le pido a la Justicia que me favorezca por política, lo que pido es que la Justicia, como las Fuerzas Armadas, tiene que estar por encima de la política. Tengo que aceptar, y lo discutíamos con mi gran amigo, mi gran profesor y mi gran contradictor Carlos Gaviria, que el fiscal y el juez pueden tener ideas políticas, pero no pueden fallar por sus ideas políticas.

Pinilla Cogoyo, del M-19, es un declarado adversario mío desde la juventud y por todo me compulsaba copias, porque ellos llegaron a la Justicia.

Y mire, por ejemplo, hay cosas que comparar: aquí la farcpolítica sigue impune. Nunca he referido una palabra contra los ministros del presidente Petro, no obstante que ha habido muchos que son declarados adversarios míos, ni contra la señora fiscal.

Pero yo creo que la señora fiscal puede saber que los computadores de Raúl Reyes, donde aparece el senador Cepeda como la persona que les hacía movilizaciones a las Farc, eso está impune. Él no resistiría un juicio de opinión, menos sentado en un despacho judicial sobre el tema. Era la época del doctor Bustos, un magistrado que se declaró enemigo de nuestro Gobierno, del cartel de la toga, hoy en el extranjero, huyendo. Entiendo que la doctora Camargo era magistrada auxiliar; ella tuvo que saber que Interpol, la policía internacional de París, dijo que esos computadores de Raúl Reyes no fueron alterados. Usted va viendo aquí las diferencias…

Y.L.: Expresidente, quiero entrar en el tramo final de esta larga entrevista con usted.

A.U.: Va muy larga, Yesid, parece que usted tiene un desatraso de seis años (risas).

Y.L.: Expresidente, es que usted hace mucho no hablaba con la prensa.

A.U.: Les advierto a sus colegas que las entrevistas a las que me he negado no han sido por repelente. Han sido unos años muy difíciles. No ha sido por repelencia y ahí poco a poco iremos con sus colegas. Yo le había dicho a Vicky Dávila, cuando le negaba las entrevistas, que, cuando mi alma se atreviera a dar la primera, pues sería con SEMANA. Por eso he querido cumplir la palabra y creo no haberla incumplido por algunas cosas que le dije a mi buen amigo y exministro Fernando Londoño, que hace un gran esfuerzo porque está enfermo.

Y.L.: ¿Cómo va con el aprendizaje del portugués, en las madrugadas, allí en El Ubérrimo?

A.U.: Uno de los temas para poder enfrentar las crisis personales y para mantener el espíritu del estudio es mantener la rutina del estudio. Por eso, nos proponemos en el partido estudiar los temas específicos que se tratan cada semana. Yo madrugo mucho a estudiar portugués y francés. Ya por lo menos en portugués puedo leer las noticias, sostengo algunos diálogos, escribo algunas cositas. En francés apenas estoy aprendiendo palabritas y frases.

Pero, mire, a mí me condenaron un lunes y Lina, mi señora, me dijo, estando muy tristes ambos: “¿Y vas a madrugar también a estudiar?”. “Sí, hija, tengo que mantener la rutina”, le respondí. Ahora con lo de mi hermano Santiago me volvieron a preguntar. Tengo mucho dolor, pero voy a mantener la rutina del estudio.

Álvaro Uribe
Uribe contó detalles de su vida. Por ejemplo, continúa aprendiendo idiomas todas las mañanas. | Foto: SEMANA

Y.L.: ¿Cómo está doña Lina?

A.U.: Estresada, hombre, ella es valerosa, ¿cómo no va a estar estresada? Un matrimonio de 46 años y le ha tocado tanta dificultad, pero ahí nos acompaña a los hijos, a los nietos, a mi hermano, a su señora y a mí, nos acompaña a toda hora con generosidad infinita.

Y.L.: Les hacen muchos coqueteos a Tomás y a Jerónimo, a sus dos hijos, para que se metan de lleno en política, incluso para que sean fórmulas vicepresidenciales en 2026. ¿Usted los ve en eso?

A.U.: Ellos han dicho que no y aquí hay que cumplir la palabra. Yo, por ejemplo, cuando me preguntaron si iba a aceptar una postulación a la vicepresidencia, dije: yo no puedo. No me luce crear una discusión institucional. Que de pronto digan que no tengo impedimento para reemplazar al presidente, pero yo no iba a someter al país a esa discusión. Hay que cumplir la palabra, no puedo, y Tomás dijo que no y no puede.

Y.L.: Expresidente, lo veo ahí en El Ubérrimo y recuerdo que usted tenía un plan de poder venderle parte de esas tierras a la Agencia Nacional de Tierras (ANT). ¿En qué quedó eso?

A.U.: Usted se dio cuenta de que esta no es una hacienda de paseos, sino de trabajo. Lo que hago aquí es trabajar, acompañado por unos trabajadores que quiero mucho. Fueron mi gran consuelo ante la noticia de mi hermano. Aquí procuro tecnificar en los animales, en los pastos, en la seda, en la tecnificación sostenible. Es una tierra excelente, ustedes la vieron, todo está en un video mío en YouTube. Me la pusieron a 120 millones de pesos la hectárea, entonces yo dije: se las vendo a la mitad. Bueno, todo lo que ha pedido la Agencia Nacional de Tierras se ha entregado. Yo le perdí la pista hace mucho rato al tema.

Y.L.: ¿Qué opina de la vicepresidenta Francia Márquez?

A.U.: Me ha parecido prudente la señora. Yo estoy en desacuerdo con el Ministerio de la Igualdad, porque la política social se puede hacer sin ese costo burocrático. Pero afortunadamente, durante todo este periodo, he respetado a la señora vicepresidenta Francia Márquez. Algún día me dijeron en el Cauca: “¿Usted hablaría con ella?”. Pues claro, me daría mucho gusto si ella hablara conmigo.

Y.L.: ¿Le gustaría tomarse un café con Francia Márquez?

A.U.: O dos cafés…

Y.L.: ¿Ahí en El Ubérrimo?

A.U.: O donde ella diga…

Y.L.: ¿Cómo ve a los alcaldes de las principales ciudades del país? A Galán, a Fico, a Char, a Eder…

A.U.: Char es un realizador fuera de serie. No hablo con él hace muchos años. Tal vez desde 2020, que vino por aquí, pero le publico en mis redes muchas de esas obras que hace en Barranquilla. Es una transformación fuera de serie la de esa ciudad y lo digo sin interés político. Y Char ha logrado una cosa: él dice que ya no necesita comprar tiquetes para ir a Bogotá, porque ha logrado un presupuesto de Barranquilla que le da una especie de autonomía.

Federico está reparando un daño muy grande y con unos temas promisorios. Ojalá él y el gobernador de Antioquia saquen adelante Hidroituango, que nació siendo yo gobernador, para financiar al departamento en lo social, que no dependan del cigarrillo y el alcohol.

El alcalde de Cali ha hecho una cosa inteligente, ha conversado con muchachos de la primera línea. Yo creo que ese diálogo ayuda a que esos muchachos entiendan que la violencia no es el camino.

Al alcalde de Bogotá le ha tocado muy difícil. Lleva adelante sus obras, de corazón, a todos ellos los hemos apoyado. Al doctor Federico, al gobernador de Antioquia, al alcalde Char, sin hablar con él, yo no hablo con él hace mucho tiempo, pero cómo uno no va a apoyar esa gran ejecución de Barranquilla.

Hablo con el alcalde de Cali, lo hemos apoyado, ha habido divergencias con él. Yo he sido una especie de mediador para que entendamos sus políticas y en el partido la senadora Cabal lo ha entendido.

Con el alcalde de Bogotá siempre hemos estado prestos a que nuestros siete concejales lo apoyen en momentos de diferencias, como con la tributaria. Hubo un diálogo importante, yo le transmití, le pedí que oyera objeciones de nuestros concejales.

Nosotros, de corazón, queremos el éxito de todos estos alcaldes y gobernadores, y me parece muy grave lo que ha hecho el presidente Petro. Yo traté bien a todos los alcaldes y gobernadores de Colombia. Pregúntele a Antonio Navarro Wolff, que era de la oposición, o lo dijo el doctor Serpa en vida, que era de la oposición. O al doctor Parmenio en Nariño, o a los alcaldes de Bogotá, el doctor Luis Eduardo Garzón. Traté bien a todos los alcaldes y gobernadores de Colombia. Me parece muy grave que el presidente Petro lo que haya hecho es montar un pugilato con aquellos que no están de acuerdo con él.

Un nuevo Gobierno tiene que apoyar a todos los alcaldes y gobernadores de Colombia por encima de las diferencias políticas, por encima del origen político de su elección. Y un hombre rápido, repentinamente, me dijo: “No, Uribe, no se queje de que él discrimina. Es que tampoco les ayuda a los amigos”.

Álvaro Uribe
Uribe habló sin tapujos de lo que opina de varios precandidatos presidenciales. | Foto: Anadolu via Getty Images

Y.L.: ¿Qué opina de Roy Barreras?

A.U.: Usted estaba muy joven... Yo tenía el pelo… hoy lo tengo blanco. En esa época tampoco estaba negro, estaba rucio. Entonces, siguiente pregunta…

Y.L.: ¿Y qué piensa de Claudia López?

A.U.: Siguiente pregunta.

Y.L.: ¿Y de Luis Gilberto Murillo?

A.U.: Tengo un tema con él y lo aprecio. Lo aprecio porque a mí me tocó salvar las pensiones de los mineros del Chocó. Dejaron a unos pensionados en una empresa acabada, y afortunadamente yo estaba muy joven y el presidente Turbay me puso en eso. Salvamos las pensiones y él estaba en uno de los grupos de rotarios cercanos a mí. Cuando era canciller, hice lo que he hecho con muchos cancilleres, no voy a la Comisión de Relaciones Exteriores, pero le explicaba. Ahora, por supuesto, como candidato, él es un hombre bueno, pero tampoco lo voy a poner en los petristas sospechosos, tampoco en los declarados como Cepeda. Pero ha tenido allá sus ideas petristas y eso me crea alguna dificultad política. Lo aprecio mucho y quiero mucho al gran pueblo chocoano.

Y.L.: ¿Tiene alguna opinión sobre Verónica Alcocer, en medio de la controversia pública por su vida en Estocolmo?

A.U.: En mi casa ha habido una norma: respetar la familia de los rivales políticos, la familia del guerrillero, la familia del paramilitar. Esa norma hay que cumplirla y es una norma que la exige mi señora y la secundo yo.

Y.L.: Expresidente, un gusto tenerlo hoy en SEMANA. Usted, con modestia, me pidió que no le diera la portada de la revista en esta edición. ¿Pero cómo no hacerlo con estas reflexiones y opiniones de la actualidad nacional?

A.U.: La portada es para los candidatos. Désela a mis cuatro candidatos, a mí no. Todo esto lo puede poner, Yesid, ojalá salga todo.

Y.L.: Todo va a salir publicado.

A.U.: ¿Pero a usted le quedó claro que lo bueno del senador Cepeda es que es declarado? Que lo prefiero sobre los sospechosos. Pero que hay otra categoría de gente buena, como el doctor Luis Gilberto Murillo, pero no lo puedo apoyar. Yo aprecio mucho a Alejandro Gaviria.

Y.L.: ¿Sí?

A.U.: Le confieso, lo llamé. Le dije: aquí está su casa. Es un hombre muy inteligente, no me dijo que no, me dijo que lo iba a pensar. Él sabe que aquí se le tiene sincero aprecio.

Y.L.: ¿Alejandro Gaviria podría estar en la lista al Senado del Centro Democrático?

A.U.: Nos dijo que lo iba a pensar, y no me ha dicho nada. Pensaría que no quiere, ha sido prudente. Pero él tiene una invitación afectuosa aquí, él sabe de mi aprecio. Pregúnteme por otros a ver.

Y.L.: Expresidente, es que me quedó sonando eso de “sospechosos” petristas. Usted creó ahora una nueva categoría en política.

A.U.: Cepeda, el declarado, y la otra categoría de los sospechosos. ¿Quiénes son?

SEMANA: Por eso, dígame al menos un nombre para saber quiénes son los sospechosos petristas.

A.U.: No, no, no, no, no (risas). Una última pregunta, Yesid.

SEMANA: A ver, usted quiere que le pregunte por algunas personas. Empecemos por Vicky Dávila.

A.U.: La aprecio enormemente. Nadie le podrá quitar lo bailado. Cualquiera sea su decisión política, el país le debe a Vicky Dávila. En su transparencia, en su carácter afirmativo, fue quien denunció la corrupción en la campaña (presidencial de Petro). Recuerdo que eso siempre me estremeció. Yo en mis procesos judiciales y veía en esos audios que algunos decían: “Ya jubilamos a Uribe”. ¿Quién más?

Y.L.: Armando Benedetti.

A.U.: Tengo un gran desacuerdo político con él, pero en mi familia se granjeó con él un aprecio. Mi señora, mis hijos, yo mismo. Me duele cuando Armando Benedetti tiene estos problemas, yo quisiera que no los tuviera y quisiera que corrigiera su rumbo político.

Y.L.: Miguel Uribe Londoño.

Y.L.: ¿Qué opina de María Claudia Tarazona, quien fue la esposa y compañera de vida de Miguel Uribe Turbay?

A.U.: Es valerosa, inteligente.

Y.L.: ¿Le ve futuro político a ella?

A.U.: Todo el que se proponga hacerlo bien tiene futuro político. La política no es un club exclusivo, es de todo el que quiera. Lo importante es hacerla bien hecha.

Y.L.: Abelardo de la Espriella.

A.U.: El país sabe lo que me une con él. Soy amigo de sus padres desde mi juventud. Un admirador de su padre por su transparencia. Abelardo también ha sido abogado mío. Las objeciones contra él por su ejercicio profesional, él las ha asumido con franqueza y ha hecho una cosa que el país necesita, es ser afirmativo. Por supuesto, cuando él me pidió, como Juan Carlos Pinzón, la posibilidad del aval del partido, les dije: “Señores, tarde, aquí tenemos estos candidatos y está grave el doctor Uribe Turbay. No podemos, hay que respetar las reglas del partido”. Abelardo se lanzó por firmas. En algún momento hay que llegar a esa coalición amplia, de Abelardo al doctor Fajardo.

Yo apoyé a Fajardo siendo él alcalde de Medellín, estando yo en la Presidencia. En mi familia se aprecia al doctor Fajardo.

La última vez le dije al doctor Pinzón: “Hombre, Juan Carlos, usted ha venido cuatro veces aquí, nunca me dijo que quería entrar al partido y mire lo de hoy”. Y le dije: “Hombre, vea, Ingrid Betancourt me criticó mucho en el pasado, pero hicimos una buena coalición para la Gobernación del Meta y ese partido Oxígeno es transparente. Si usted no va a recoger firmas, consiga un aval allá”.

Con la ayuda de Nubia Stella Martínez hablamos con Ingrid y él es un candidato respetable. En el partido le critican episodios por su participación en el Gobierno Santos. Yo creo mucho en que él, ya es mayor, creo que tiene más de 50 años, él ya ha dicho en qué acertó y en qué se equivocó. Como yo, que tengo 73…

Mejor dicho, por aquí hay un poncho que me regalaron, se lo voy a traer, hombre, présteme aquí el poncho.

Álvaro Uribe
El expresidente insistió en su propuesta de hacer una gran coalición en la que estén candidatos desde Sergio Fajardo hasta Abelardo de la Espriella. | Foto: AFP

Y.L.: A ver, expresidente...

A.U.: Este poncho dice, vea, me lo regalaron el domingo en un foro. Aquí está, Patricia, pásame el pocillito, aquí está, dice “uribestias”.

Y.L.: Lo he visto feliz con eso de “uribestias”. En principio, uno habría pensado que era una crítica.

A.U.: Uno tiene que aprender a burlarse de sí mismo. Aquí dice 146 años, 73 de día y 73 de noche. Yo estoy muy viejo, tengo que reconocer errores y pedir que me los perdonen. Todo el mundo, cuando reconoce un error, sinceramente, tiene derecho a que se le perdone.

Y.L.: Y usted está feliz con ese pocillo de “uribestias”. Veo que lo pone siempre en todas sus transmisiones.

A.U.: Sí, no sé cómo voy a dar abasto, porque en todas partes me piden que les regale un pocillo de “uribestia”. Ya me regalaron uno chiquito, va a ser más fácil, me lo regalaron el domingo. Sí, por ahí lo saqué en las redes. Ese es tan pequeño que no le cabe el café. Es apenas para un tintico en mi tierra andina, en mi tierra antioqueña.

Y.L.: Hablemos de Juan Manuel Galán.

A.U.: He tenido unas conversaciones muy positivas con él, hemos apoyado al alcalde Galán. Juan Manuel ha participado en foros nuestros con claridad, todo mi respeto. Hemos hablado también de lo que fue mi historia con su padre, que él no la conocía y que tiene un gran testigo, que es el exsenador Iván Marulanda, pero sería muy largo si le cuento toda esa historia…

Y.L.: Enrique Peñalosa.

A.U.: Lo admiro. Es un buldócer para construir. Si a mí me dijeran cuáles son los grandes realizadores de Colombia, diría Peñalosa y Char. Y un día le dije: “Hombre, Enrique, haz coalición con nosotros. Nosotros no te servimos sino cuando te iban a revocar. Haz coalición con nosotros”. Hay muy buena relación con él, y yo lo admiro mucho.

Y.L.: ¿Le gustaría que Germán Vargas Lleras fuera candidato presidencial o candidato al Senado?

A.U.: Pues él dirá qué tiene que reprochar de mí y yo también le haré unos comentarios sobre el Gobierno en el cual fue vicepresidente, pero amablemente y constructivamente, mirando el futuro de la patria.

Y.L.: ¿Pero qué opinión tiene de Germán Vargas Lleras?

A.U.: Germán es un hombre preparado, franco, yo no puedo decir que es primario, porque yo también lo soy. Hay que ejercer un gran control. Cualquier diferencia la hablaremos en privado para zanjarla.

Y.L.: Expresidente Uribe, le agradezco mucho esta larga entrevista con SEMANA.

A.U.: Ayúdeme con esto, vea. Muchas veces dicen: “No, es que estas tesis del Centro Democrático, del uribismo, de Uribe, son extremistas”. No, señor. Dejemos de motejar a las personas de extremistas. El país está en una situación tal que necesita un Gobierno fuerte, con toda la determinación para las reformas profundas. Lo grave sería, por condescendencia y por apariencias de centro, hacer reformas a la mitad o manejar el statu quo actual, que es desastroso. Se necesita un Estado fuerte, reformas profundas para un país seguro, con bienestar social, equidad, emprendimiento, por favor, y un Estado pequeño.

Y.L.: ¿Cuál sería esa frase que reemplazaría el “mano firme y corazón grande” para 2026? Invéntesela acá, en esta entrevista.

A.U.: No (risas). Por ahora lo que yo estoy diciendo es: cabeza fría, pero sincera, mucha paciencia por esta coalición que se propone. No puedo exponerme a una palabra que le haga daño y, por supuesto, no tener la mano con el puño cerrado, sino la mano relajada.

SEMANA: Expresidente, un gusto tenerlo hoy en SEMANA. Écheme la culpa a mí de la decisión editorial que tomé al darle la portada.

A.U.: Hombre, ponga a los candidatos del partido, ayúdenos. ¿Yo para qué, hombre? Hágame el favor. Si le hubiera aceptado la portada, hubiera madrugado a pedir que me tiñeran el pelo (risas). Muchas gracias, hombre, mi saludo. A todas las personas que tienen la paciencia de escuchar esto, muchas gracias. Tenemos que ganar (las elecciones).