Autoridades sanitarias internacionales siguen de cerca la aparición de cinco casos confirmados del virus Nipah en India, un patógeno zoonótico poco frecuente pero altamente mortal, que puede causar graves complicaciones neurológicas y respiratorias.

Virus Nipah: el patógeno que mantiene en alerta a la OMS y a los sistemas de salud
En enero de 2026 las autoridades sanitarias de Bengala Occidental, India, han confirmado un brote del virus Nipah con al menos cinco casos, entre ellos trabajadores de la salud, lo que ha encendido una alerta internacional por las características epidemiológicas de este patógeno.
Según lo que ha dicho la Organización Mundial de la Salud, el virus Nipah (NiV) es un agente zoonótico que infecta inicialmente animales, especialmente murciélagos frugívoros de la familia Pteropodidae.
Puede transmitirse a humanos por contacto con secreciones contaminadas, consumo de alimentos infectados o, en algunos casos, de persona a persona a través de contacto estrecho.
Este virus fue descubierto por primera vez en 1999 en Malasia durante un brote entre criadores de cerdos y desde entonces se han registrado múltiples focos en el sur de Asia, incluida India y Bangladesh, con episodios recurrentes cada pocos años.
India está tratando de contener el virus Nipah, transmitido de murciélagos a humanos, que actualmente no tiene cura.
— Real Time (@RealTimeRating) January 25, 2026
Hasta el momento se han confirmado 5 casos y más de 100 personas están aisladas. pic.twitter.com/S8kNKw8MLV
Fiebre, problemas respiratorios y daño neurológico progresivo
Los síntomas iniciales de la infección por NiV son inespecíficos y se parecen a los de otras enfermedades virales: fiebre, dolor de cabeza, dolor de garganta y malestar general, seguidos en muchos casos por problemas respiratorios como tos y dificultad para respirar.
Según la OMS, a medida que progresa la infección, el virus puede invadir el sistema nervioso central, provocando encefalitis (inflamación del cerebro), confusión, convulsiones y coma en cuestión de días.
La tasa de mortalidad es alta, con estimaciones de entre 40 % y 75 % de los casos según la Organización en mención, y las condiciones locales de atención clínica y vigilancia epidemiológica.
Una característica que preocupa a los expertos es que no existe una vacuna ni un tratamiento antiviral específico para Nipah.
La atención médica se centra en cuidados de soporte intensivo para los síntomas graves, especialmente respiratorios y neurológicos.
Aunque los brotes son raros y suelen limitarse geográficamente, el potencial de transmisión entre humanos ha despertado las alertas mundiales.
Entornos de atención médica sin medidas estrictas de control de infecciones, y la alta letalidad, han llevado a que la OMS clasifique al virus Nipah como una prioridad para la investigación global, junto a otros patógenos con riesgo epidémico.
En respuesta a estos casos en India, varios países, como Tailandia, han reforzado la vigilancia en aeropuertos para detectar pasajeros con síntomas compatibles antes de entrar a su territorio.
Las autoridades sanitarias locales mantienen cuarentenas y rastreo de contactos de alto riesgo para contener cualquier posible transmisión adicional.

En resumen, el brote actual en India no significa que haya una pandemia en curso.
Sin embargo, sí se destaca la importancia de la vigilancia epidemiológica temprana y las medidas de salud pública para evitar la difusión de un virus con un historial de mortalidad alta y sin tratamiento específico disponible.










