Salud

Las personas más longevas no practican crossfit ni pilates, según el experto en longevidad Dan Buettner

El investigador Dan Buettner revela qué hacen realmente las personas más longevas del mundo y por qué muchos hábitos modernos no son tan efectivos como se cree.

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30 de marzo de 2026 a las 10:17 a. m.
Adultos mayores comparten momentos de bienestar y conexión social, factores clave asociados a una vida más larga y saludable.
Adultos mayores comparten momentos de bienestar y conexión social, factores clave asociados a una vida más larga y saludable. Foto: Getty Images

Durante más de dos décadas, el investigador Dan Buettner ha estudiado las llamadas “zonas azules”, regiones donde las personas superan los 100 años con buena salud.

Sus hallazgos desmontan varias creencias populares sobre el ejercicio, la disciplina y los hábitos modernos.

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El secreto de las personas que viven más años no está en el gimnasio

Lejos de lo que suele creerse, vivir más años no depende de rutinas estrictas ni de entrenamientos intensivos.

Así lo sostiene Dan Buettner, quien tras años de investigación en distintas regiones del mundo ha identificado un patrón común.

Las personas más longevas no persiguen activamente una vida larga, sino que la alcanzan como consecuencia de su entorno y hábitos cotidianos.

En sus estudios sobre comunidades en lugares como Cerdeña, Okinawa, Icaria, Loma Linda y la península de Nicoya, Buettner encontró que estas poblaciones no siguen programas de ejercicio estructurados ni rutinas exigentes.

En cambio, su actividad física está integrada de forma natural en su día a día, a través de tareas domésticas, caminatas constantes o trabajos manuales.

Este enfoque rompe con una de las ideas más extendidas en la cultura moderna: que el ejercicio intenso y planificado es la clave para alargar la vida.

Según el experto, el movimiento constante pero no forzado resulta mucho más efectivo a largo plazo, ya que se mantiene de forma sostenida sin generar desgaste físico extremo.

Personas de la tercera edad disfrutan de una vida activa y acompañada, reflejo de hábitos que favorecen la longevidad.
Personas de la tercera edad disfrutan de una vida activa y acompañada, reflejo de hábitos que favorecen la longevidad. Foto: Getty Images

La longevidad no depende de la genética ni de la disciplina extrema, según expertos

Otro de los hallazgos más relevantes es que la longevidad no está determinada por una genética excepcional ni por una disciplina estricta.

De hecho, las personas que alcanzan edades avanzadas suelen hacerlo evitando enfermedades crónicas como las cardiovasculares, más que por tener condiciones biológicas superiores.

A esto se suma un elemento clave: el entorno. En las “zonas azules”, las decisiones saludables no dependen de la fuerza de voluntad, sino de un contexto que facilita hábitos beneficiosos.

El componente social también juega un papel determinante. Las personas longevas suelen mantener relaciones cercanas y constantes con su entorno, ya sea a través de la familia, amistades o la comunidad. Este tejido social no solo reduce el estrés, sino que contribuye a una mejor salud física y mental con el paso de los años.

Otro factor que destaca Buettner es el sentido de propósito. En muchas de estas culturas, las personas tienen una razón clara para levantarse cada día, lo que se asocia con mayor bienestar emocional y una vida más larga.

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En conjunto, la longevidad no se construye a partir de acciones aisladas, sino de una suma de hábitos cotidianos que se mantienen durante décadas.

Más que hacer un esfuerzo extraordinario, la clave está en diseñar un estilo de vida donde lo saludable sea lo natural.

Así, el mensaje del experto es contundente: vivir más no depende de hacer más, sino de vivir mejor.