El bótox y el ácido hialurónico concentran buena parte de ese auge, pero no todo lo que brilla es seguro. Cada vez más personas se ponen en manos de quienes no tienen formación médica y las consecuencias llegan a consulta: La directora de la Clínica SR Expertos en Piel Stefannia Rincón, atiende con creciente frecuencia a pacientes con quemaduras o con productos desplazados tras esos procedimientos, por eso, comparte cinco señales sencillas para reconocer si un procedimiento facial es realmente seguro.
Cinco señales para elegir un procedimiento estético facial seguro
1. La habilitación. Que la clínica esté habilitada por la Secretaría de Salud para realizar procedimientos faciales.
2. La prioridad. Que el profesional priorice la salud de la piel del rostro sobre la venta: Debe evaluar cualquier contraindicación o condición médica antes de aplicar rellenos o toxina botulínica.

3. El respaldo. Que se muestre el registro sanitario del producto que se va a inyectar en el rostro, que se firme un consentimiento informado y se abra una historia clínica con fotografías.
4. La reacción. Que exista una línea de atención para las primeras 72 horas ante cualquier evento adverso en el rostro, como necrosis, migración de producto o reacciones alérgicas.
5. La garantía. Que la clínica ofrezca garantías claras sobre el resultado del procedimiento facial.
“Siempre tiene que primar la salud por encima de la belleza”, resume la directora clínica, quien insiste en que un buen profesional “no es el que te inyecta”, sino el que sabe qué hacer si algo sale mal.
“Toda mujer es merecedora de cuidar su rostro, porque un procedimiento estético no solo aborda la vanidad, sino que tiene una intención detrás: Mejorar la autoestima y la calidad de vida de esa persona”, explica la directora Rincón. Por eso, dice, la clínica ha impulsado alianzas de financiación que permiten pagar los tratamientos faciales de forma diferida.
“Una de las razones por las que generamos estas alianzas es precisamente para darle a esas pacientes un sistema de pago que les permita acceder a un tratamiento sin tener que pagarlo de una sola vez”, cuenta.

“Lo barato sí sale caro, pero lo importante no es que el tratamiento sea el más costoso, sino que sea el adecuado. A veces, con buenos hábitos de sueño, protección solar y un manejo bien planeado con toxina botulínica, un paciente obtiene mejores resultados en su rostro que con un procedimiento de treinta millones de pesos que no le dio lo que buscaba. Menos es más”, concluye la directora.
“Mi visión a cinco años es que acabemos con la medicina estética de garaje, para que más mujeres, sin importar su estrato social o nivel socioeconómico, puedan beneficiarse de tratamientos faciales hechos de forma responsable”, afirma la directora de SR Expertos en Piel.
