Desde que inició su Gobierno, el presidente Gustavo Petro ha tenido grandes diferencias con alcaldes y gobernadores de todo el país, lo que incluso desató fuertes polémicas a lo largo de estos más de tres años.

Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá, es uno de los mandatarios que ha protagonizado discusiones con el jefe de Estado por cuenta de varios aspectos en los que no concuerdan, aunque, pese a esto, han logrado llegar a algunos acuerdos.
El burgomaestre habló en El Debate de SEMANA y se refirió a lo que ha sido su relación con Petro y las diferencias que mantienen, pero también de lo que han podido concertar. De entrada, puso sobre la mesa el tema del metro.

“A él le duele, y lo digo así, tener que dar la plata para el Metro de Bogotá, pero le toca porque ese proyecto va bien y lo vamos a entregar, ya está en el 72 % de avance”, manifestó.

Galán dejó en claro que mantiene grandes diferencias con el primer mandatario, pero remarcó que siempre ha intentado tener una buena relación con él y alcanzar puntos en común.

En ese sentido, destacó que desde el Gobierno se le ha dado dinero a Bogotá para tener flotas de buses eléctricas. “A mí me dijeron que era muy ingenuo pensar eso, pero lo logramos”, manifestó.
Estos buses, según lo que se logró, empezarán a rodar en la capital del país entre este año y el próximo, algo que se concretó gracias al apoyo del Ejecutivo.

El alcalde también mencionó que cuando llegó encontró que el diseño de las fachadas de las estaciones del Metro era muy “precario”, por lo que de la mano con el Gobierno lograron hacer el cambio y conseguir el dinero restante. “El presidente incluso dio algunas ideas de lo que se puede hacer en parte de la zona histórica”, señaló.

“En medio de las diferencias, hemos logrado llegar a acuerdos. Yo le dije al presidente el día que nos vimos en el San Juan de Dios. ‘Seguirán las diferencias, pero sería una irresponsabilidad de parte mía no llegar a acuerdos cuando está la posibilidad de hacerlo’”, contó.
Pese a esto, reiteró que hay “diferencias profundas”, como, por ejemplo, la política de seguridad que, desde el punto de vista de Galán, no fue beneficiosa para los colombianos. “Eso es nefasto y ha afectado a Bogotá”, dijo.

“No es que me guste o no me guste, es que no funcionó y vemos que es un fortalecimiento de los aparatos criminales en Colombia, lo que termina afectando a las ciudades, porque en la dinámica de mercados ilegales, como, por ejemplo, las drogas y las armas, la red criminal es la que alimenta a las ciudades”, dijo.
Otra gran diferencia que ha existido, de acuerdo con él, es que, mientras que el alcalde ve como algo positivo trabajar de la mano con el sector privado, esto no funciona de la mejor manera para Petro.

“Entonces hay profundas diferencias con el Gobierno en varios frentes, pero aun con esto yo creo que sería irresponsable no buscar acuerdos cuando se pueda llegar a eso”, añadió.
