El reconocido empresario Mario Hernández, quien hoy aspira en llegar al Congreso de la República, abrió su corazón en El Debate de SEMANA, dejando ver su parte más humana.
En El Debate, Hernández recordó una anécdota de cuando vivía en un inquilinato.

“A mi gente de más de tres años le damos un auxilio de vivienda, le damos mercados mensuales, le damos papel higiénico. ¿Sabe por qué? Porque cuando yo vivía en un inquilinato, en el baño había papel periódico y me acuerdo que ese papel periódico era muy duro. Por eso le damos papel higiénico", recordó el empresario.

De tal modo, Hernández insistió en que para entender a la gente, a sus empleados, hay algo que ha sido muy importante y es que él también pasó por momentos difíciles, antes de convertirse en un exitoso empresario.
“Entonces eso es tener el hambre, haber vivido uno, porque la gente que tiene todo no se da cuenta de lo que le falta a la gente y de cómo vive”, agregó en El Debate.

El candidato al Senado también aseguró que algunos colombianos que tienen “un pesito más” suelen mirar mal a las demás personas. Algo de lo que dijo estar en contra.
“Y eso no es, la vida no es plata, la vida me ha enseñado que hay que compartir con la gente. Cuando vino el covid me llamó mi gerente y me dijo que había que liquidar gente y le dije ‘no vamos a liquidar a nadie, le vamos a pagar el sueldo a todo el mundo’. Y le pagamos el sueldo a todo el mundo. Ha sido la mejor inversión de la vida y la tranquilidad que me da a mí que la gente no está aguantando hambre”, destacó.

Sobre su infancia, Hernández contó en El Debate que, junto a sus hermanos, quedó huérfano siendo muy pequeño, mientras su mamá trabajaba para suplir las cosas de la casa.
“Nunca nos faltó nada, comíamos solo arroz con leche porque no había más, pero comíamos... o peto santandereano. Pues si no había para más, pues comíamos eso. Nunca nos faltó nada”, narró el empresario que aspira llegar al Senado por el Centro Democrático.

Entre las claves para ser un exitoso empresario, Hernández comentó en El Debate de SEMANA que hay algo fundamental que se llama honestidad.
“Uno tiene que ser honesto. Nosotros les pagamos de contado a nuestros proveedores, todos somos una familia. Una golondrina no hace verano. Entonces es una familia, trabajamos rico y estoy muy contento de lo que estamos haciendo”, aseveró.















