Rock al Parque no solo pone a prueba la capacidad de Bogotá para organizar uno de sus encuentros musicales más concurridos. También representa un desafío ambiental que va más allá de las tarimas, los instrumentos y la asistencia masiva.

El festival se realizará el 10, 11 y 12 de octubre de 2026 en el Parque Metropolitano Simón Bolívar, en una edición especial por sus 30 años. En paralelo a la celebración, la sostenibilidad vuelve a ocupar un lugar en la organización del evento, mediante la estrategia ‘EcoFestivales’ del Instituto Distrital de las Artes (Idartes).
Mientras el público disfruta de las bandas, hay equipos encargados de promover la separación de residuos, recuperar materiales aprovechables y reducir los efectos de la actividad sobre el entorno.

Las cifras de la edición anterior permiten dimensionar parte del reto. Según Idartes, durante Rock al Parque 2025 se recolectaron 4,7 toneladas de residuos, de las cuales 3,07 toneladas fueron aprovechadas.
En la edición de 2025, el festival aprovechó el 79,42 % de los residuos recolectados. Este año, la apuesta ambiental también incluye vigilar cómo el sonido y la iluminación pueden afectar la fauna y la flora del Simón Bolívar.
Para 2026, uno de los componentes de la estrategia es el ‘EcoCrew’, un equipo que recorre el festival para orientar a los asistentes y otros participantes sobre la correcta separación de residuos.

Sus tareas incluyen acciones pedagógicas, acompañamiento a los puntos ecológicos y apoyo a la gestión de materiales aprovechables, en coordinación con la producción, recicladores de oficio y otros equipos.
La iniciativa también cuenta con la participación de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), mediante ‘Visión Circular ANDI’, un programa colectivo enfocado en la gestión de envases y empaques bajo el modelo de Responsabilidad Extendida del Productor. La articulación busca fortalecer la separación, el aprovechamiento y la trazabilidad de los materiales recuperados.

El desafío ambiental va más allá de la basura
La sostenibilidad del festival no se limita a lo que termina en los recipientes de residuos. La Secretaría Distrital de Ambiente anunció que, durante Rock al Parque 2026, verificará medidas para proteger la fauna y la flora del parque Simón Bolívar.
Entre ellas está revisar que los escenarios, sistemas de iluminación y equipos de sonido estén orientados hacia la plaza de eventos, además de realizar monitoreo del entorno durante las jornadas.
A esto se suma el trabajo de Idartes para cuantificar, verificar y compensar la huella de carbono de los Festivales al Parque. El proceso hace parte de ‘EcoFestivales’, una estrategia que busca incorporar criterios ambientales a la producción y experiencia de estos encuentros culturales.

Rock al Parque fue creado en 1995 y su continuidad se ha respaldado con un modelo de gestión que articula convocatorias públicas, curaduría artística, producción, formación, comunicación y alianzas. En 2004, el Concejo de Bogotá lo declaró evento de interés cultural mediante el Acuerdo 120, lo que fortaleció su reconocimiento institucional.
Tres décadas después, su alcance no se mide únicamente por las bandas que convoca o por el lugar que ocupa en la agenda cultural de la ciudad.
La gestión de los residuos, la protección del entorno y la responsabilidad ambiental también forman parte de la organización de un evento masivo. El reto es que las medidas previstas se traduzcan en resultados verificables, más allá de los días de música que tendrá la capital.
