Meta acelera su apuesta por los agentes de inteligencia artificial con la llegada de Muse al iPad, apenas unas semanas después de su estreno en iPhone y Android. La expansión ocurre mientras la herramienta suma nuevas funciones para realizar tareas en internet en nombre de los usuarios.

Una IA que busca hacer más que responder
Muse fue presentado por Meta como un agente personal capaz de ejecutar tareas, no únicamente de entregar respuestas. La compañía explica que la herramienta puede ayudar con compras, reservas, formularios y atención al cliente.
“A la gente le encanta usar Muse, y las historias que más nos han llamado la atención son las prácticas”, señaló Meta en su comunicado.

Entre los ejemplos mencionados aparecen reservar una actividad familiar, encontrar regalos, programar una cita con el dentista o solucionar un problema de soporte sin permanecer esperando en una línea de atención.
La compañía explica que Muse cuenta con “su propio ordenador y navegador en la nube”, desde donde puede utilizar internet siguiendo las instrucciones de la persona.
La llegada al iPad amplía su alcance
El salto a la tableta de Apple llega aproximadamente un mes después de que Muse debutara en dispositivos móviles. Desde su lanzamiento el 8 de septiembre, la aplicación ha superado los 6,6 millones de instalaciones, según estimaciones de Sensor Tower.
La versión para iPad llega además acompañada de nuevas conexiones con servicios utilizados por empresas y usuarios, entre ellos Asana, Canva, Dropbox, Figma, QuickBooks, GitHub, Zoom, Notion y Granola.
Meta quiere que Muse pueda trabajar con empresas
El siguiente reto está fuera de la aplicación. Meta reconoce que algunas compañías han bloqueado a los agentes de IA porque pueden confundirse con bots y generar dudas sobre seguridad, carga de los sitios o control de la relación con los clientes.
La compañía sostiene que “detrás de cada visita a Muse hay un cliente” y plantea una idea más amplia: “Rechazar a un agente personal significa rechazar al cliente que lo respalda”.
Por eso, Meta desarrolla junto con Sierra y otros socios un protocolo abierto para establecer cómo los agentes personales pueden comunicarse con las empresas.
La intención es que Muse pueda seguir las instrucciones de cada negocio, utilizar sus herramientas específicas y, cuando sea posible, conectarse directamente con sus sistemas.
Meta también asegura que para acciones importantes seguirá siendo necesaria la autorización de la persona. “Para acciones con consecuencias importantes, Muse está diseñado para continuar solo con la aprobación explícita del usuario”, afirma la compañía.
El objetivo final es que el agente no solo encuentre información, sino que pueda completar tareas de principio a fin mientras el usuario mantiene el control.
