La temporada de descuentos de Black Friday y Cyber Monday se ha convertido en una de las oportunidades más esperadas por algunas personas, especialmente para comprar dispositivos tecnológicos, como celulares, computadores y electrodomésticos, además de ropa y otros productos a precios más bajos.

Sin embargo, en muchas ocasiones, detrás de las promociones “irresistibles” que circulan en internet también existe un riesgo que preocupa a las autoridades y expertos en ciberseguridad: el aumento de las estafas digitales, suplantación de comercios, enlaces fraudulentos y robo de credenciales.
Durante estas jornadas, los ciberdelincuentes aprovechan el interés de los usuarios por encontrar descuentos para ejecutar páginas web falsas, anuncios engañosos y mensajes que imitan las comunicaciones de empresas legítimas.

Estas páginas fraudulentas pueden ser creadas replicando logotipos, fotografías, catálogos e incluso procesos de pago similares a los de establecimientos reales. En algunos casos, utilizan anuncios en redes sociales o mensajes de texto para dirigir a los usuarios hacia estos sitios, donde solicitan datos de tarjetas, credenciales de acceso o transferencias a cuentas que no corresponden al comercio.
El objetivo es conseguir que las personas ingresen a plataformas fraudulentas y entreguen información que posteriormente pueden utilizar para cometer fraudes. De acuerdo con el estudio True Cost of Fraud 2026, de LexisNexis Risk Solutions, el 43% de las pérdidas por fraude en las organizaciones colombianas ocurren en el momento de realizar una transacción.

Ante el incremento de las estafas digitales durante las jornadas de descuentos, OlimpIA recomienda primero comprobar la autenticidad de las tiendas antes de realizar cualquier compra. Para ello, aconsejan ingresar directamente a las páginas oficiales, revisar cuidadosamente las direcciones electrónicas y verificar los datos del establecimiento.
También, debe desconfiar de promociones que generan presión para pagar de inmediato, especialmente cuando provienen de enlaces desconocidos o perfiles de redes sociales cuya identidad no puede confirmarse.

Otra de las recomendaciones está relacionada con la protección de las credenciales y la información bancaria. La compañía advierte que los usuarios no deben compartir contraseñas, códigos de autenticación ni datos financieros mediante llamadas, mensajes o formularios de procedencia dudosa.
“La protección frente al fraude no puede recaer únicamente en el consumidor. Los comercios también deben fortalecer sus controles para verificar quién está realizando una transacción, identificar comportamientos inusuales y proteger la información”, explicó Simbad Ceballos, CEO de OlimpIA.
