¿Sabía que aplicaciones populares como WhatsApp se encuentran entre las más apetecidas por los ciberdelincuentes para cometer todo tipo de estafas y fraudes? La delincuencia informática continúa extendiendo sus tentáculos y desarrollando nuevas estrategias para engañar a los ciudadanos.

Esta modalidad de fraude llamó la atención de las autoridades debido a que no requiere que la víctima pierda el control de su cuenta de WhatsApp. A diferencia de otros métodos de suplantación, en este caso el usuario puede continuar enviando y recibiendo mensajes con normalidad, mientras los delincuentes se aprovechan.
Pero, ¿cómo funciona este fraude? Los ciberdelincuentes envían mensajes que aparentan provenir de familiares, amigos o conocidos. Al reconocer al supuesto remitente, los destinatarios pueden bajar la guardia y asumir que la solicitud de dinero es legítima. Los estafadores aprovechan esa relación de confianza para plantear peticiones urgentes y persuadir a sus víctimas de realizar transferencias bancarias.

La Policía señaló que este tipo de estafa puede pasar desapercibido para el propietario de la cuenta, ya que no necesariamente aparecen señales evidentes de que alguien esté utilizando su identidad. Mientras la víctima continúa utilizando WhatsApp de manera habitual, sus contactos podrían estar recibiendo mensajes fraudulentos.
Según la Policía española, el usuario legítimo y el ciberdelincuente pueden llegar a operar de manera simultánea, sin que el propietario sea expulsado de la aplicación ni detecte necesariamente una sesión sospechosa entre los dispositivos vinculados.

La situación se vuelve aún más difícil de identificar porque los mensajes fraudulentos enviados por los estafadores no quedan registrados en el teléfono del afectado. En cambio, los contactos seleccionados sí reciben las comunicaciones dentro de conversaciones reales que ya habían mantenido con el propietario de la cuenta.
Las denuncias también han puesto de manifiesto que algunas víctimas desconocían por completo cómo pudo producirse la suplantación. Los afectados aseguran que no compartieron códigos de registro ni PIN, tampoco escanearon códigos QR ni autorizaron voluntariamente la vinculación de su cuenta con otro dispositivo o persona.

Ante el aumento de denuncias registrado en distintas zonas de España, las autoridades han optado por reforzar las recomendaciones de seguridad y pedir especial precaución ante cualquier solicitud inesperada de dinero. Verificar por otra vía la identidad de quien realiza la petición y desconfiar de los mensajes que presionen para hacer una transferencia inmediata puede ayudar a evitar este tipo de engaños.
