El celular es un dispositivo que las personas llevan consigo prácticamente durante todo el día. Se utiliza en casa, en el trabajo, en el transporte público, en restaurantes e incluso mientras se realizan otras actividades. Por eso, no es extraño que algunas de sus partes acumulen suciedad con facilidad.

Una de las zonas que más contacto tiene con las manos es la pantalla, aunque muchas veces pasa desapercibida al momento de limpiar el dispositivo. A simple vista puede parecer limpia, pero su superficie puede acumular huellas, grasa, polvo y otros residuos que llegan desde las manos o de los lugares donde se apoya el teléfono.
Cada vez que una persona desliza el dedo para escribir un mensaje, revisar una red social o realizar alguna acción en el dispositivo, puede dejar parte de esa suciedad sobre el panel.
Uno de los residuos más comunes es la grasa, debido a los aceites naturales presentes en la piel. Con el paso del tiempo, esta acumulación puede hacer que el vidrio pierda parte de su apariencia brillante, se vea lleno de marcas y resulte menos agradable al tacto.

Mantenerla limpia es una tarea sencilla, pero es importante hacerlo de la manera adecuada para evitar rayones o daños en el dispositivo. De acuerdo con Xataka, una de las principales recomendaciones es no utilizar objetos punzantes para retirar la suciedad, dado que pueden deteriorar la superficie.
También se deben evitar productos abrasivos, como limpiavidrios, debido a que sus componentes químicos pueden afectar el panel con el uso frecuente. Del mismo modo, no es aconsejable emplear papel de cocina ni paños que puedan dejar pelusas.

Para realizar el procedimiento, lo más recomendable es utilizar un paño de microfibra, similar al empleado para limpiar gafas. Si la superficie presenta suciedad más difícil de retirar, se puede utilizar un líquido con 90 % o más de alcohol isopropílico. En ese caso, el producto debe aplicarse sobre el paño y nunca directamente sobre la pantalla.
La limpieza debe realizarse con movimientos suaves y sin ejercer demasiada presión. Una vez terminado el proceso, conviene pasar un paño de microfibra seco para retirar cualquier resto de humedad y dejar la superficie completamente limpia y seca.
