Ciencia

Expertos de la NASA identifican componente clave en un asteroide que podría cambiar lo que sabemos sobre el origen de la vida

El descubrimiento fue posible gracias a décadas de inversión en tecnología, instrumentación de alta precisión y programas científicos sostenidos.

GoogleSiga de cerca las tendencias en tecnología y ciencia en Discover

10 de febrero de 2026, 8:11 a. m.
El asteroide Bennu es considerado un objeto primitivo que ha permanecido prácticamente inalterado desde la formación del sistema solar.
El asteroide Bennu es considerado un objeto primitivo que ha permanecido prácticamente inalterado desde la formación del sistema solar. Foto: Getty Images/iStockphoto

Algunos aminoácidos presentes en las muestras del asteroide Bennu podrían haberse formado de una manera distinta a la que se creía hasta ahora, bajo las extremas condiciones del sistema solar primitivo, según revela una nueva investigación de la Universidad Estatal de Pensilvania (Estados Unidos).

Estos aminoácidos —componentes básicos esenciales para la vida— fueron identificados previamente en muestras de roca de unos 4.600 millones de años de antigüedad, traídas a la Tierra en 2023 por la misión OSIRIS-REx de la NASA, que visitó el asteroide Bennu.

El modo en que estas moléculas se formaron en el espacio había sido durante mucho tiempo un misterio. Sin embargo, el nuevo estudio sugiere que podrían haberse originado en un entorno extremadamente frío y radiactivo durante los albores del sistema solar. Los resultados fueron publicados en Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

“Nuestros hallazgos transforman la idea que teníamos sobre la formación de aminoácidos en los asteroides”, afirma Allison Baczynski, profesora adjunta de investigación en geociencias en Penn State y coautora principal del estudio. “Ahora parece que estos componentes básicos de la vida pueden formarse en una variedad mucho más amplia de condiciones, no solo en presencia de agua líquida caliente”.

Cualquier descubrimiento de origen desconocido debe atravesar un riguroso proceso de verificación antes de ser comunicado al público, los resultados iniciales serían sometidos a revisiones independientes y análisis comparativos por parte de diferentes equipos científicos.
El estudio replantea los modelos tradicionales sobre el origen de los componentes básicos de la vida. Foto: Agencia 123rf

Para llegar a estas conclusiones, el equipo analizó una valiosa muestra de polvo espacial —de tamaño inferior a una cucharadita— utilizando instrumentos especialmente adaptados para medir isótopos, es decir, pequeñas variaciones en la masa de los átomos.

Los investigadores centraron su atención en la glicina, el aminoácido más simple, compuesto por apenas dos átomos de carbono. Los aminoácidos se enlazan para formar proteínas, moléculas fundamentales que cumplen prácticamente todas las funciones biológicas, desde la estructura celular hasta la catalización de reacciones químicas.

La fecha exacta del asombroso fenómeno astronómico que cambiará cómo vemos los planetas: estos países deben estar preparados

La glicina puede formarse bajo una amplia gama de condiciones químicas y suele considerarse un indicador clave de la química prebiótica temprana. Su presencia en asteroides o cometas sugiere que algunos de los ingredientes esenciales para la vida podrían haberse originado en el espacio y haber llegado posteriormente a la Tierra primitiva.

Hasta ahora, la principal hipótesis sobre la formación de glicina era la llamada síntesis de Strecker, un proceso que requiere agua líquida. No obstante, los nuevos datos indican que la glicina de Bennu pudo haberse formado en hielo congelado expuesto a la radiación, en regiones lejanas del sistema solar primitivo.

Durante décadas, los científicos han estudiado meteoritos ricos en carbono, como el meteorito Murchison, que cayó en Australia en 1969. Al comparar las muestras de Bennu con las de Murchison, el equipo observó diferencias notables: mientras que los aminoácidos de Murchison parecen haberse formado en ambientes con agua líquida y temperaturas moderadas, los de Bennu muestran un patrón isotópico claramente distinto.

Los astrónomos lograron identificar al asteroide 2025 MN45, un objeto de más de 500 metros de diámetro que tiene una velocidad récord.
El estudio se centró en la glicina, el aminoácido más simple y un indicador clave de la química prebiótica. Foto: DW

“Esto sugiere que los cuerpos progenitores de Bennu y Murchison se originaron en regiones químicamente diferentes del sistema solar”, explica Ophélie McIntosh, investigadora postdoctoral en Penn State y coautora principal del artículo.

De cara al futuro, los resultados abren nuevas preguntas sobre el origen de la vida. Por ejemplo, los aminoácidos existen en dos formas especulares, similares a una mano izquierda y una derecha.

“Ahora tenemos más preguntas que respuestas”, concluye Baczynski. “Queremos analizar otros meteoritos para saber si siguen patrones similares a los de Bennu y Murchison o si existe una diversidad aún mayor en los procesos que dieron origen a los componentes básicos de la vida”.

Científicos lanzan alarmante predicción sobre el fin del mundo que podría cumplirse en muy poco tiempo

La investigación fue financiada por varios programas de la NASA, incluido el Programa Nuevas Fronteras —que respalda la misión OSIRIS-REx—, así como por distintos premios de investigación de la agencia y el apoyo de la asociación CRESST II.

*Con información de Europa Press



Más de Tecnología


Noticias Destacadas