Al preparar recetas saludables, la freidora de aire o air fryer se ha convertido en uno de los electrodomésticos más utilizados en los hogares, gracias a su capacidad para cocinar alimentos con poco aceite y a la facilidad de uso que ofrece.

Sin embargo, al momento de limpiar el electrodoméstico, muchas personas suelen concentrarse en lavar la cesta y la bandeja extraíble, dejando de lado una zona que puede pasar desapercibida cuando se usa con frecuencia: la parte superior del interior de la freidora, donde se encuentran la resistencia y el ventilador. Esta área suele acumular salpicaduras de grasa y restos de alimentos.
Aunque este truco puede facilitar la limpieza de la freidora de aire, es importante realizar el procedimiento con precaución para evitar daños en los componentes eléctricos del aparato. En este contexto, la cuenta @homes.styles compartió un método de limpieza centrado en esta zona, donde pueden acumularse restos de grasa y alimentos después de varios usos.

La pieza que debería limpiar de la freidora de aire
Aunque la cubeta de la freidora de aire suele lavarse después de cada preparación, la resistencia ubicada en la parte superior del aparato puede quedar fuera de la rutina de limpieza. Con el uso frecuente, esta zona puede acumular partículas de grasa y restos de alimentos que, al calentarse nuevamente, generan humo, malos olores y residuos quemados.
Por esta razón, mantener limpia la resistencia es importante para el cuidado de la air fryer. Para hacerlo, es necesario desconectar el electrodoméstico de la corriente y esperar hasta que esté completamente frío, con el fin de evitar quemaduras y reducir los riesgos durante el procedimiento.

Una vez que el aparato se haya enfriado, se puede girar cuidadosamente para acceder a la parte superior de su interior, siempre que el diseño y las indicaciones del fabricante lo permitan. Según el método compartido por @homes.styles, se puede utilizar un paño húmedo para retirar con delicadeza la grasa y la suciedad adheridas a esta zona, sin ejercer presión sobre la resistencia.
Después de retirar los residuos, se recomienda utilizar papel absorbente para eliminar la humedad restante, siempre con el aparato desconectado. Antes de volver a encenderlo, debe comprobar que la zona esté completamente seca y que no queden restos de productos de limpieza que puedan afectar su funcionamiento.

Además de este procedimiento, la cuenta compartió un método para facilitar la limpieza de la cubeta. La recomendación consiste en combinar bicarbonato de sodio, jabón para platos y un litro de agua hirviendo en un recipiente resistente al calor y apto para el electrodoméstico. Sin embargo, antes debe verificar las instrucciones del fabricante.
Calentar la preparación a 200 °C durante tres minutos podría ayudar a desprender la grasa acumulada. No obstante, este procedimiento no debe realizarse sin confirmar previamente que el fabricante lo autoriza, ya que el agua hirviendo y los productos de limpieza pueden generar salpicaduras, daños o riesgos si se utilizan de forma inadecuada.
