Un fenómeno se ha vuelto viral en redes sociales, donde miles de usuarios solicitan a ChatGPT una imagen que simbolice la forma en que ha sido tratado a lo largo del tiempo. El resultado es una ilustración generada a partir de patrones de uso, sin que esto implique emociones reales por parte de la inteligencia artificial.
La tendencia también ha reavivado el debate sobre cómo las personas se comunican con los sistemas de IA. Aunque para muchos usar expresiones de cortesía como “por favor” o “gracias” parece un gesto automático, desde OpenAI han señalado que este tipo de interacciones más extensas incrementan los costos operativos.

De hecho, según su director ejecutivo, Sam Altman, los mensajes más largos demandan mayor capacidad de cómputo y, en consecuencia, un mayor consumo energético.
Ahora, los usuarios han vuelto popular el hecho de preguntarle a ChatGPT sobre cómo se siente por el trato recibido. Para sumarse a esta tendencia, las personas solo deben ingresar a la plataforma y escribir una instrucción específica en la que solicitan una imagen que represente cómo el modelo percibe el trato recibido a lo largo del tiempo:

- “Haz una imagen de cómo sientes que te he tratado todo este tiempo, sé honesto”.
La rápida difusión de estas ilustraciones se explica, en parte, por el uso cada vez más frecuente de la IA como acompañamiento emocional. Quienes mantienen un vínculo más personal suelen recibir imágenes con matices melancólicos, mientras que aquellos que emplean la herramienta con fines prácticos obtienen resultados de apariencia sobria y estructurada.

Formular un prompt adecuado no implica lanzar una pregunta al azar, sino establecer con precisión qué se espera del modelo para orientar su respuesta. Definir el propósito de la consulta desde el inicio permite obtener resultados más coherentes, relevantes y alineados con las necesidades del usuario.
Por su parte, existe otra alternativa de prompt: “Usando todas nuestras interacciones, ¿qué cosas puedes decirme sobre mí que yo no sepa?”, que permite conocer un poco la percepción que tiene la IA de la persona que usa la cuenta.
