Tecnología

Los dos aparatos eléctricos que siguen consumiendo energía aunque no estén en uso y que podrían elevar su factura de luz

A pesar de los avances tecnológicos, el gasto de electricidad continúa siendo uno de los aspectos que más preocupa a los hogares.

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19 de junio de 2026 a las 7:20 a. m.
El consumo no solo depende de las características técnicas del equipo.
El consumo no solo depende de las características técnicas del equipo. Foto: Montaje de SEMANA con fotos de Getty Images

La vida cotidiana suele estar marcada por múltiples responsabilidades. Trabajar, cocinar, atender las tareas del hogar y cumplir con diversas obligaciones puede convertir la rutina en una carrera constante contra el tiempo. En este contexto, la tecnología ha adquirido un papel fundamental, ya que los electrodomésticos permiten llevar a cabo muchas actividades de manera más eficiente y facilitan las labores diarias.

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Actualmente, estos equipos no solo cumplen funciones básicas. Muchos incorporan sensores inteligentes, conectividad a internet y sistemas de ahorro energético que optimizan su funcionamiento y mejoran la experiencia de los usuarios.

Los electrodomésticos se han convertido en herramientas indispensables para el día a día y han evolucionado significativamente con el paso de los años. Sus funciones, características, tamaños y diseños se han transformado para adaptarse a las necesidades de cada uno. Sin embargo, más allá de estas innovaciones, existe una preocupación que continúa vigente: el consumo de energía que pueden generar.

El gasto energético de un dispositivo depende de diversos factores. Uno de los principales es la potencia, medida en vatios (W). En términos generales, cuanto mayor sea la potencia de un equipo, más energía necesitará para funcionar; pero este no es el único aspecto por tener en cuenta.

De hecho, un aparato de baja potencia puede llegar a consumir más energía que otro más potente si permanece encendido durante muchas horas al día. Por esta razón, además de la potencia, es importante considerar el tiempo de uso.

Existe otro dispositivo, común en casi todas las viviendas, que puede superar incluso el gasto del refrigerador: el horno eléctrico.
El aumento de la factura eléctrica suele estar relacionado con el uso de determinados aparatos. Foto: Getty Images

La eficiencia energética también desempeña un papel clave. Los modelos más modernos suelen incorporar tecnologías diseñadas para reducir el consumo eléctrico sin afectar su rendimiento. Como resultado, un electrodoméstico antiguo puede llegar a gastar considerablemente más energía que uno nuevo con prestaciones similares.

A esto se suma la forma en que las personas utilizan estos dispositivos. Los hábitos de uso tienen una influencia directa sobre el consumo de electricidad. La falta de mantenimiento, el uso excesivo, dejar los equipos encendidos cuando no es necesario o mantenerlos conectados incluso cuando no hay nadie en casa son prácticas que pueden incrementar el valor de la factura.

En ese sentido, algunos aparatos suelen registrar un mayor consumo que otros. De acuerdo con Kalley, entre ellos se encuentran el horno eléctrico y el microondas, aunque el gasto final dependerá de factores como la potencia del equipo y la frecuencia de uso.

El microondas es uno de los electrodomésticos más importante del hogar.
La potencia de un electrodoméstico, medida en vatios, es uno de los factores que determina su consumo. Foto: Getty Images

Por ello, los expertos recomiendan adoptar hábitos que contribuyan a reducir el consumo energético. Uno de los más sencillos es desconectar los aparatos cuando no se estén utilizando, especialmente si permanecerán largos periodos sin uso.

Asimismo, aconsejan aprovechar al máximo la luz natural, instalar bombillas LED y regular adecuadamente la temperatura de equipos como el aire acondicionado o los calentadores. También es recomendable optar por electrodomésticos con certificación de eficiencia energética y programar algunos aparatos para que funcionen en horarios de menor demanda.