Margaret Hamilton, una de las figuras que marcó el desarrollo de la informática moderna y cuyo trabajo fue determinante para las misiones Apolo de la Nasa, falleció a los 90 años, informó el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Su nombre quedó ligado a uno de los momentos más importantes de la exploración espacial. Desde el MIT, Hamilton dirigió al equipo encargado de desarrollar el software utilizado por las misiones Apolo, una labor que ayudó a garantizar que los sistemas informáticos de las naves pudieran responder ante situaciones inesperadas.
Uno de los episodios más recordados ocurrió durante el descenso del Apolo 11 hacia la superficie lunar. En los momentos previos al alunizaje, el ordenador de a bordo comenzó a recibir más tareas de las que podía procesar simultáneamente. El sistema, sin embargo, estaba diseñado para reconocer ese tipo de situaciones y concentrarse en las funciones consideradas esenciales.
Esa capacidad no fue producto del azar. La mujer y su equipo habían trabajado en programas capaces de detectar errores y administrar las prioridades del ordenador, una previsión que resultó fundamental durante aquella misión histórica.

De acuerdo con información de Europa Press, su carrera comenzó mucho antes de que su nombre quedara asociado con la llegada del ser humano a la Luna.
Formada en Matemáticas y Filosofía, Margaret desarrolló buena parte de sus conocimientos de programación por cuenta propia. A los 23 años llegó al MIT, donde participó inicialmente en proyectos relacionados con la predicción meteorológica.
“We had to find a way and we did. Looking back, we were the luckiest people in the world; there was no choice but to be pioneers.” —Margaret Hamilton
— NASA History Office (@NASAhistory) October 8, 2026
Rest in peace, Margaret. Your trailblazing work leading the development of the on-board flight software for the Apollo… pic.twitter.com/VyiuWokYiW
Más adelante se incorporó a trabajos vinculados con la defensa estadounidense, experiencia que terminó acercándola al programa espacial.
En el MIT permaneció desde 1959 hasta mediados de los años setenta y durante ese periodo tuvo un papel central en el desarrollo de los sistemas de software empleados en las misiones Apolo.
También fue una de las personas que contribuyeron a darle identidad propia a la ingeniería de software como disciplina. A lo largo de su trayectoria publicó más de 130 trabajos y, después de su etapa en el MIT, continuó vinculada al sector tecnológico como empresaria y directora ejecutiva.
Su aporte recibió numerosos reconocimientos. Entre ellos estuvo la Medalla Presidencial de la Libertad, que recibió en 2016 de manos del entonces presidente estadounidense Barack Obama.

El reconocimiento destacó especialmente su papel en la evolución de la ingeniería de software y su contribución al desarrollo de los sistemas que hicieron posible uno de los mayores hitos tecnológicos y científicos del siglo XX: llevar a Estados Unidos hasta la Luna.
Décadas después de aquellas misiones, el trabajo de Hamilton continúa siendo considerado una pieza fundamental en la historia de la informática y de la exploración espacial.
