Uno de los principales dolores de cabeza para los usuarios de celulares es la constante saturación de llamadas spam. No obstante, muchos desconocen que estos datos pueden haberse obtenido a través de filtraciones de seguridad en empresas, cláusulas aceptadas sin leer con detenimiento, formularios diligenciados para concursos o promociones y, según recientes advertencias, incluso por algo tan cotidiano como una simple etiqueta.

Un pequeño adhesivo, aparentemente inofensivo, puede convertirse en la llave de acceso para que los spammer obtengan datos personales y saturen el teléfono con llamadas no deseadas. De hecho, las autoridades de España advierten sobre aquellas que permanecen visibles en las cajas y empaques que se desechan en el contenedor de cartón, ya que suelen incluir información personal que puede ser fácilmente utilizada por terceros.
“Este gesto puede salvarte”: así arranca el video difundido por la Policía en sus redes sociales, en el que advierte sobre el riesgo de desechar cajas con etiquetas que contienen información personal visible. Según explican, dejar estos datos expuestos en un embalaje cuyo destino final se desconoce puede facilitar que terceros accedan a información sensible sin ningún tipo de control.

Ante esto, las autoridades alertan de que no retirar estas etiquetas implica poner al alcance de desconocidos datos como el nombre completo, el número de teléfono y la dirección del domicilio. Por ello, recomiendan arrancarlas antes de reciclar las cajas y romperlas en varios pedazos, una acción rápida y sencilla que puede prevenir problemas mayores y reducir la posibilidad de usos indebidos.

Este consejo cobra relevancia a raíz de experiencias que han demostrado lo fácil que es iniciar un intento de estafa con información básica. Este tipo de fraudes generalmente inician con una llamada aparentemente legítima en la que el interlocutor aparenta tener datos de la persona, lo que genera una falsa sensación de confianza en los primeros minutos de la conversación.
Sin embargo, a medida que la llamada avanza, las solicitudes de información personal son las que encienden las alertas. Ante este tipo de contactos y preguntas, la decisión más acertada es colgar de inmediato y bloquear el número, con el fin de evitar nuevas llamadas.

Cabe tener en cuenta que, aunque los datos puedan circular por otras vías, en estos casos, la mejor opción es evitar que información sensible quede expuesta en contenedores de cartón que, especialmente en estas fechas, pueden convertirse en una fuente valiosa de información para los estafadores.










