Hoy en día, en una era digital marcada por la ciberdelincuencia, estar más atento que nunca es fundamental para no caer en manos de piratas informáticos. Estos delincuentes utilizan múltiples estrategias para engañar a las personas y lograr que sean víctimas sin siquiera darse cuenta.
Lo más preocupante es que no se limitan a una sola táctica. Por el contrario, con el avance de la tecnología exploran constantemente nuevos métodos para cometer fraudes. Por esta razón, los expertos permanecen en alerta permanente, identificando estas prácticas y proporcionando herramientas que ayuden a los usuarios a reconocerlas y evitarlas.
Apenas iniciado el 2026, salió a la luz el conocido fraude de los números 807. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) denunció que diversas empresas estarían utilizando anuncios patrocinados en buscadores para confundir a los consumidores y llevarlos a llamar a números de tarificación adicional 807. Estos números suplantan servicios de atención al cliente y pueden tener un coste de hasta 50 euros por llamada.

“Pasa continuamente: no te ha llegado una compra online y recurres a la web para buscar el teléfono de la empresa y poder comunicar la incidencia, o bien buscas un teléfono al que llamar para pedir una cita con el SEPE, o para pedir una grúa, lo que sea. Haces una búsqueda en Google y consigues un teléfono... desde el que te remiten a otro, que resulta ser un teléfono que comienza por 807”, explican desde la organización.

Estas numeraciones, que por ley solo deberían utilizarse para servicios profesionales específicos, están siendo empleadas de forma indebida como supuestos teléfonos de atención al cliente. La práctica fue detectada tras numerosas quejas de consumidores, especialmente contra empresas de mensajería. Según la OCU, al buscar en internet, muchos usuarios terminan llamando a números falsos promocionados en anuncios de Google, tal como se advierte en su página web oficial.
El engaño resulta especialmente grave porque muchos consumidores creen que la llamada está incluida dentro de su tarifa telefónica habitual. Sin embargo, al recibir la factura, descubren que el coste es mucho más elevado de lo esperado, lo que se traduce en cargos inesperados y significativos.
¿Cómo protegerse?
Las estafas telefónicas continúan evolucionando y aprovechándose de la urgencia y la confusión de los usuarios. Ante este escenario, los expertos en consumo recomiendan adoptar medidas preventivas para reducir el riesgo.
Una de las acciones más efectivas es solicitar al operador de telefonía el bloqueo automático de llamadas a números de tarificación especial. Esta opción suele ser gratuita y puede activarse o desactivarse fácilmente en caso de que el usuario necesite realizar este tipo de llamadas de manera puntual.

Asimismo, antes de marcar un número, es fundamental comprobar que realmente pertenece a la empresa o entidad que se desea contactar. Revisar la URL del sitio web, el dominio y otros elementos de credibilidad puede evitar caer en una trampa costosa.
Por último, se recomienda acudir siempre a los canales oficiales de comunicación. Buscar los datos de contacto directamente en la página web oficial de la empresa o utilizar correos electrónicos y mensajes previamente verificados reduce considerablemente el riesgo de suplantación y fraude.
