El microondas se ha consolidado como un elemento esencial en la cocina moderna, ya que permite calentar, cocinar y descongelar alimentos de forma rápida y práctica. No obstante, su uso constante puede generar situaciones que alteran el sabor de las preparaciones y afectan la limpieza del electrodoméstico.
De acuerdo con un estudio publicado en la revista Frontiers in Microbiology, de la Universidad de Valencia, en España, los hornos microondas pueden concentrar una amplia variedad de bacterias en su interior.

Frente a estos resultados, expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explicaron que la presencia de microorganismos es algo común en el entorno cotidiano, ya que las bacterias cuentan con una notable capacidad de adaptación y han sido detectadas incluso en ambientes extremos como volcanes o regiones polares.
En el caso del microondas, la acumulación bacteriana ocurre principalmente porque los alimentos suelen calentarse sin tapa, lo que genera salpicaduras que quedan adheridas a las paredes internas. Cuando estos restos no se eliminan con frecuencia, favorecen la proliferación de microorganismos.

Por eso, aunque muchas personas piensan que mantenerlo limpio requiere demasiado esfuerzo, lo cierto es que existen alternativas sencillas, económicas y eficaces para conservarlo en buen estado sin complicaciones.
¿Cómo limpiar el microondas?
Según expertos de la Universidad de Valencia, la limpieza profunda es clave para reducir la presencia de bacterias en el microondas. En la misma línea, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos recomendó retirar de inmediato salpicaduras y derrames para evitar que los restos de comida se adhieran, limpiar el interior con un paño suave o papel humedecido en agua tibia y, en caso de suciedad persistente, recurrir a productos suaves como bicarbonato de sodio o detergente líquido.

Asimismo, advierte que no se deben usar elementos abrasivos, como lana de acero o limpiadores fuertes, ya que pueden dañar el electrodoméstico.
Por ejemplo, una de las técnicas caseras más populares es con el uso del bicarbonato de sodio, especialmente cuando debe remover suciedad persistente y eliminar olores en el microondas. Para aplicarlo correctamente, debe retirar el plato de cristal y espolvorear este producto tanto sobre la base como en el interior del electrodoméstico, limpiar con un paño o esponja ligeramente húmeda y, finalmente, enjuagar la bandeja antes de volver a colocarla.

Otra opción efectiva es el vinagre blanco, conocido por sus propiedades desinfectantes y desodorizantes. Para usarlo, debe mezclar media taza de vinagre con media taza de agua en un recipiente y se calienta durante unos minutos. Al igual que el limón, el vapor ayuda a desprender la grasa y neutraliza los malos olores. Esta técnica es recomendada cuando el microondas presenta aromas persistentes a comida.
