Snapchat e Instagram, esta última propiedad de Meta, afrontan en Los Ángeles un proceso judicial por presuntos daños a la salud mental de los jóvenes. El resultado podría servir de referencia para miles de demandas similares en Estados Unidos.

Un juicio que pone bajo la lupa a las redes sociales
Snapchat tendrá que defenderse por primera vez ante un jurado frente a acusaciones relacionadas con la adicción a las redes sociales entre los jóvenes, en un proceso que también involucra a Instagram, de Meta, iniciado este miércoles en Los Ángeles.
En los últimos años se han presentado miles de demandas en tribunales locales, estatales y federales de Estados Unidos por presuntos daños causados a niños y adolescentes por el uso de estas plataformas. Los casos buscan determinar si las empresas tienen responsabilidad por los efectos que sus servicios pueden tener en la salud mental de los menores.

La selección del jurado comenzó el miércoles y se prevé que las audiencias se inicien el 4 de noviembre y se extiendan hasta mediados de diciembre. Snap, matriz de Snapchat, y Meta todavía pueden llegar a un acuerdo antes de que se emita un veredicto.
Zuckerberg y Spiegel podrían declarar ante el jurado
Entre los posibles testigos están Mark Zuckerberg, responsable de Meta, y Evan Spiegel, responsable de Snap. Según los abogados de las demandantes, ambos podrían subir al estrado a mediados de noviembre, al igual que Adam Mosseri, jefe de Instagram.
Las demandantes sostienen que las plataformas fueron diseñadas para generar dependencia y que su uso habría contribuido a problemas como depresión, ansiedad, trastornos alimentarios y autolesiones.

El proceso reúne dos casos. S.J., una joven de 16 años de Illinois, llegó a un acuerdo con Meta, por lo que su demanda continúa únicamente contra Snap. Por su parte, K.D.B., de 18 años y residente de Misisipi, mantiene acciones legales contra ambos grupos.
Un juez estatal de California decidió consolidar los dos casos en un solo juicio. La decisión que se tome podría servir de referencia para resolver miles de demandas agrupadas ante la justicia en ese estado.
¿Qué responden Snapchat y Meta?
Las empresas rechazan las acusaciones y cuestionan la manera en que las demandantes describen su relación con las plataformas.
Snapchat “se abre en la cámara, no en un feed”, y estas acusaciones “distorsionan fundamentalmente” la experiencia de las demandantes, reaccionó ante la AFP un portavoz de Snap.

Meta, por su parte, sostuvo que “la salud mental de un joven está moldeada por numerosos factores”. La compañía también defiende que la demandante “ha usado mucho más TikTok que Instagram o Facebook”, en un argumento con el que cuestiona que sus servicios sean los responsables de los problemas señalados.
El juicio se desarrolla en medio de una serie de procesos judiciales que han puesto bajo presión a las compañías tecnológicas por la seguridad de los menores y el posible impacto de sus productos.
Otros fallos y acuerdos contra las plataformas
En marzo, un jurado de Los Ángeles concedió 6 millones de dólares a una joven de 20 años, identificada con las siglas K.G.M., al considerar que la negligencia de Meta y YouTube había contribuido parcialmente a sus trastornos.
También en Nuevo México, un jurado declaró responsable al gigante de las redes sociales por daños a menores, lo que derivó en una sanción combinada de 942 millones de dólares.
A estos procesos se suma un acuerdo anunciado en agosto, mediante el cual Meta aceptó pagar más de 18.000 millones de dólares en multas y hacer cambios en Instagram y Facebook para los adolescentes. El pacto se alcanzó con 52 fiscales generales varios días después de iniciado un juicio en California.
Parte de ese acuerdo dependía de que YouTube y TikTok aplicaran cambios similares en sus productos, entre ellos limitar el tiempo diario frente a la pantalla.
El nuevo proceso contra Snapchat e Instagram se suma así a la creciente presión judicial sobre las plataformas digitales. Su desarrollo podría influir en la manera en que se examina la responsabilidad de las empresas por el diseño de sus servicios y los posibles efectos sobre los usuarios jóvenes.
