En medio del desarrollo de nuevas tecnologías, las mejoras en la forma de conectarse a internet se han convertido en un aspecto clave en los últimos años. Esta herramienta es una de las más utilizadas en la vida cotidiana, ya sea para estudiar, trabajar, entretenerse o acceder a información, entre muchas otras actividades.
Aunque actualmente existen múltiples opciones de conexión, que permiten a los usuarios elegir la que mejor se adapte a sus necesidades, con el paso del tiempo han ganado terreno alternativas como el internet satelital, que no depende de infraestructura terrestre —como cables o fibra óptica— para funcionar.
Este es el caso de Starlink, un servicio impulsado por SpaceX, la empresa fundada por Elon Musk. La llegada de esta tecnología ha transformado la manera en que muchas personas acceden a internet, especialmente en lugares donde la conectividad tradicional es limitada.

Starlink apuesta por velocidades 5G desde el espacio
Con el objetivo de mejorar la experiencia de los usuarios, la compañía anunció el desarrollo de su nueva generación de satélites V2 para el servicio móvil. Estos dispositivos ofrecerán velocidades 5G desde el espacio para transmisión de datos, voz, video y mensajería a nivel mundial.

El servicio está orientado principalmente a zonas donde la cobertura terrestre es limitada o inexistente. Actualmente, la red cuenta con cerca de 650 satélites que brindan cobertura potencial a más de 1.700 millones de personas.
Con los nuevos satélites V2, la empresa promete una densidad de datos hasta 100 veces mayor en comparación con la generación anterior (V1). Sin embargo, su disponibilidad dependerá del país y del operador de telecomunicaciones.
Es importante tener en cuenta que los teléfonos móviles actuales no serán compatibles con este servicio, ya que utilizará el estándar 5G NTN (Non-Terrestrial Networks), el cual requiere un módem específico que los smartphones actuales no incorporan. Por ello, será necesario esperar al lanzamiento de nuevos dispositivos que integren esta tecnología.

Además, el despliegue no comenzará en 2026. Debido a que los satélites V2 son más grandes y pesados, requieren mayor capacidad de carga. Por esta razón, SpaceX planea utilizar el cohete Starship para su lanzamiento. El plan contempla iniciar los envíos a mediados de 2027 en Estados Unidos.
Cada vuelo podrá transportar hasta 50 satélites, con el objetivo de alcanzar una constelación de 1.200 unidades en aproximadamente seis meses. Esto permitiría que la cobertura móvil esté operativa en la segunda mitad de ese año.
En Europa, operadores como Deutsche Telekom ya han confirmado acuerdos para incorporar la tecnología V2 a partir de 2028, por lo que su expansión fuera de Estados Unidos aún tomará algunos años.
