En el Tolima hay muchas cosas para hacer. Sus lindos paisajes y encantadores pueblos son razón suficiente para incluirlo en la lista de posibles destinos para pasar unos días de descanso.
Este departamento alberga 47 municipios y en sus tierras los viajeros pueden apreciar una gran riqueza natural, cultural e histórica que vale la pena conocer.

Una de esas muchas posibilidades es Ambalema, ubicado en el corazón de este departamento. Su arquitectura y sus casas centenarias lo convierten en un imperdible si se está de viaje por este territorio. Está localizado en la margen izquierda del río Magdalena y sus tierras están regadas, además, por los ríos Recio, Venadillo y Lagunilla.

Una de las particularidades es que no es un destino muy concurrido a pesar de su belleza colonial que lo hace muy particular. Quienes recorren sus calles por primera vez coinciden en que es un lugar donde el tiempo parece haberse detenido, un pueblo que invita a observar, escuchar y conocer su historia.
Este municipio fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1980 gracias a la conservación de su patrimonio arquitectónico, y es conocido como la “ciudad de las mil y una columnas”.

Según información de la Gobernación del Tolima, el valor urbano y arquitectónico de Ambalema se relaciona con la armonía de su conjunto histórico. Su sobrenombre proviene de las antiguas viviendas con amplios corredores sostenidos por columnas de madera que, además de cumplir una función estructural, aportan un notable valor estético al paisaje urbano.
Recorrer su centro histórico es uno de los planes para no perderse en este destino. Los viajeros pueden visitar la iglesia antigua, que se dice que fue construida entre 1850 y 1960 por los españoles. Luego de su destrucción por un incendio, fue remodelada al final de la década de 1980.

Una opción más es descansar en el Parque Bolívar, que se caracteriza por su riqueza paisajística, con especies de la zona y por albergar un busto del Libertador. En este lugar se llevan a cabo actividades de comercio informal y también es punto de reunión de los vecinos y visitantes, que conocen y participan de la cultura y tradición de sus habitantes.
Otros encantos
Ambalema cuenta con un malecón desde donde los viajeros tienen la posibilidad de iniciar paseos fluviales que recorren un sector sereno del río. Este es un plan en el que se aprecian las montañas que se alzan tanto en territorio tolimense como cundinamarqués y se aprecia la desembocadura del río Recio, cuyas aguas nacen en el Nevado del Ruiz.
Se dice que al recorrer sus calles es común encontrar árboles frutales y plantas tradicionales tales como mangos, mamoncillos y nísperos, que forman parte del paisaje cotidiano.
