Este fin de semana es puente festivo y muchas personas aprovechan para disfrutar de diferentes destinos en el territorio colombiano.
El departamento de Boyacá es una de las mejores opciones para quienes no pueden alejarse demasiado de Bogotá por no contar con los tres días completos de descanso. Uno de sus municipios más acogedores es Iza.
Entre los principales atractivos del municipio se encuentra el templo del Divino Salvador. Fue construido en 1678 con adobe, tejas de barro y lajas, bajo el estilo colonial. Aún conserva las pilas bautismales, el púlpito y el altar mayor de la construcción original.
Otro de sus atractivos es el mural La Palabra en el Tejido. De acuerdo con Situr Boyacá, esta obra rinde homenaje al conocimiento ancestral. “Los personajes del mural relatan la tradición, los seres míticos, herramientas y oficios vigentes, la flora, fauna y los lugares turísticos”, señala la entidad.

Un segundo municipio recomendado es Ráquira, conocido como la “capital artesanal de Colombia” por su producción de cerámica y artesanías.
Al recorrer esta población, es imprescindible visitar la iglesia y el parque principal, rodeados de esculturas elaboradas en arcilla y cerámica que dan cuenta del talento de los artesanos locales.
Otro lugar recomendado es el Monasterio de La Candelaria, declarado monumento nacional y bien de interés cultural de carácter nacional. Fundado en 1604, este monasterio es un remanso de paz y espiritualidad.
En Cundinamarca, un destino muy atractivo es Zipaquirá, ubicado a 55 kilómetros de Bogotá.
La Catedral de Sal es una visita imperdible. Construida en antiguas minas de sal, se ha convertido en un referente arquitectónico de la región. Hace varios años, el Ministerio de Cultura la declaró patrimonio cultural, religioso y ambiental de Colombia. Además, forma parte del Parque de la Sal, un complejo turístico y cultural dedicado a la minería, la geología y los recursos naturales del departamento.

A finales de 2024, el Parlamento Andino también declaró este lugar como referente del Patrimonio Cultural, Natural y de Interés Histórico de la Región Andina.
Otro municipio cundinamarqués recomendado para visitar es Sopó, ubicado a 39 kilómetros al norte de Bogotá, un trayecto que toma aproximadamente una hora en automóvil.

Uno de los principales atractivos del municipio es el parque ecológico Pionono, el cual es ideal para el ecoturismo y las actividades al aire libre.
En su sitio web oficial, la Alcaldía de Sopó destaca el aviturismo como una de las actividades más encantadoras que se pueden disfrutar en el municipio, siempre de manera organizada y con altos estándares de calidad. “Hasta ahora, se han registrado más de 150 especies de aves”, señala la entidad.
Quienes disfrutan de la cultura pueden emprender la célebre ruta religiosa de Sopó, un recorrido que, según la Alcaldía Municipal, exhibe la valiosa colección de arte parroquial, la venerada imagen del Señor de la Piedra y las tradicionales peregrinaciones que allí se realizan.
