El Tolima es una región que destaca por su riqueza natural, tradición y cultura, en donde la música es uno de sus principales atractivos con festivales y una fuerte herencia folclórica.
Además, el departamento tiene un valor histórico importante, con municipios como Honda que destacan por ser de los más antiguos y con grandes encantos coloniales a orillas del río Magdalena.

Este es considerado un destino ideal para los amantes de la naturaleza y la aventura. En su territorio se encuentra el imponente Nevado del Tolima, parte del Parque Nacional Natural Los Nevados, que resulta perfecto para el senderismo y el ecoturismo.
A estos atractivos se suma su gastronomía típica, en la que destacan platos como la lechona y el tamal tolimense, que hacen del viaje una experiencia completa.

Uno de los lugares que vale la pena visitar en este departamento es Chaparral, municipio que es considerado como el más extenso. De acuerdo con datos de la Gobernación, tiene un área total de 2.124 kilómetros cuadrados, de los cuales el 0,33% pertenece a la zona urbana y el 99,67% a la rural.
Esta es una buena alternativa para quienes disfrutan de los planes naturales. En sus tierras se encuentra el Cañón de las Hermosas, en donde es posible apreciar la cascada Barcelona, un espacio ideal para realizar senderismo ecológico, cabalgatas y disfrutar del paisaje con su flora y fauna endémica, de acuerdo con los datos de la fuente oficial.

También se encuentra la Laguna Cristalina, en donde se disfruta de clima frío y se puede realizar pesca y senderismo. Este encanto natural se encuentra a 3.200 metros sobre el nivel del mar.
Abundancia de cuevas
En Chaparral, las cuevas también abundan. Por ejemplo, están las de Tuluní, las cuales conservan sus atractivos naturales. Una de ellas es un lugar donde la luz del sol jamás ha llegado y se le conoce como la “Cueva de los Guapacoes”, pues estos pájaros nocturnos son sus habitantes.

La otra se caracteriza por sus formaciones milenarias, en donde se aprecia el trono de un antiguo cacique indígena, además de los tonos verdosos y azules que se aprecian en sus rocas.
Una alternativa más son las Cuevas Copete, un escenario que es considerado un paraíso natural que ofrece a los turistas aventura y diversión en un solo lugar. Está situada en la quebrada El Totumo y su formación se debe a la infiltración del agua en las rocas calizas que allí existen, creando un paisaje en el que es posible hacer ecoturismo. Estas rocas forman pequeñas lagunas que son aprovechadas por los bañistas para refrescarse.
