Colombia es un país con una importante riqueza de catedrales, basílicas, iglesias y templos históricos, muchos de ellos con valor arquitectónico y patrimonial.
Datos oficiales indican que existen más de 140 inmuebles religiosos declarados Bienes de Interés Cultural del ámbito nacional, entre iglesias, capillas, templos, basílicas, ermitas, conventos, catedrales y santuarios.

Esto tiene relación con la fuerte presencia histórica de la Iglesia católica desde la época colonial. De hecho, el patrimonio religioso colombiano abarca construcciones de distintos periodos y estilos, desde capillas doctrineras coloniales hasta grandes catedrales de arquitectura neogótica, neorrománica y neoclásica.
Precisamente, una de estas construcciones con un alto valor histórico es la Catedral Basílica Metropolitana de la Inmaculada Concepción de María, en Medellín, una monumental edificación de estilo neorrománico considerada la más grande del mundo levantada en ladrillo macizo
De acuerdo con información de la Alcaldía de Medellín, su diseño estuvo a cargo del arquitecto francés Charles Émile Carré y sus imponentes dimensiones la convierten en uno de los referentes arquitectónicos no solo de la ciudad, sino del país.

Las obras comenzaron en 1890, después de varios años de proyectos y planificación, y la construcción fue inaugurada oficialmente como catedral en 1931.
Para levantarla se utilizaron cerca de 1,12 millones de ladrillos, mientras que sus espacios interiores albergan un importante patrimonio artístico y religioso, por lo que resulta muy atractiva no solo para los turistas religiosos, sino para quienes aman el arte y el diseño.
En una visita a este lugar es posible conocer su museo de arte religioso, que conserva pinturas de los siglos XVII, XVIII y XIX, además de esculturas de los siglos XVIII y XIX. El templo es, así, un lugar de interés para descubrir parte de la historia, la arquitectura y el patrimonio cultural de la capital antioqueña.
La llamaban Catedral de Villanueva
Está situada en la zona céntrica de la ciudad, en el barrio Villanueva, al costado norte del Parque de Bolívar, según información de la Arquidiócesis de Medellín. Se dice que el templo fue llamado antiguamente y aún se le conoce, pero en menor medida, como Catedral de Villanueva, especialmente durante su construcción para distinguirla de la Iglesia de la Candelaria, que por ese entonces era sede episcopal.

Su estructura presenta una planta en forma de cruz latina, con tres naves longitudinales que se intersectan con el transepto o nave transversal. Además, sus dos torres alcanzan los 66 metros de altura, incluida la cruz.
El templo tiene un área de 5.022 metros cuadrados, mientras que su nave central alcanza los 98,45 metros de largo y 14,50 metros de ancho. La parte inferior de la fachada tiene una extensión de 52 metros y está flanqueada por dos torres campanario, cada una de 51,80 metros de altura.

Datos relevantes
Su historia ha estado marcada por algunos acontecimientos. La primera misa se celebró el 24 de mayo de 1917, cuando la construcción aún se encontraba en obra negra, y estuvo presidida por el entonces arzobispo de Medellín, Manuel José Caycedo.
Años después, el 7 de septiembre de 1928, el templo enfrentó un incendio provocado por un rayo, accidente que estuvo relacionado con la instalación incorrecta del pararrayos, pero logró sobrevivir a este episodio.
