A pocas horas y kilómetros de Bogotá hay una gran variedad de destinos perfectos para una escapada corta, pues la región les ofrece a los viajeros una combinación de montañas, pueblos coloniales, naturaleza y actividades al aire libre a poca distancia de la capital.

En los alrededores, los turistas tienen la posibilidad de disfrutar de paisajes de páramo, cascadas, lagunas, embalses y bosques, además de municipios con arquitectura tradicional y una oferta gastronómica propia.
Esta diversidad hace que los alrededores de la capital del país sean una opción atractiva tanto para una excursión de un día como para una escapada de fin de semana.
Una de esas muchas posibilidades es Cucunubá, un destino tranquilo y lleno de lindos paisajes al que llaman la ‘Italia de Latinoamérica’, debido a que conserva el encanto de un pueblo tradicional, con calles empedradas y viviendas coloniales cuidadosamente preservadas.

Una de sus características es que está enclavado entre colinas y montañas cubiertas de vegetación y en ocasiones también de neblina, un entorno que aporta belleza al paisaje y crea postales que recuerdan las campiñas europeas.
La tranquilidad es uno de los principales atractivos de Cucunubá. Sus calles pausadas y su ambiente de pueblo permiten disfrutar de un paseo relajado, lejos del movimiento y el ruido de las grandes ciudades.
¿Cuáles son sus encantos?
Información de la Gobernación de Cundinamarca indica que sus escenarios naturales y su arquitectura hacen de este destino una alternativa atractiva para quienes buscan conocer pueblos con historia y encanto.

Entre los lugares que vale la pena recorrer está la Parroquia del Divino Salvador, reconocida por su arquitectura y por su importancia dentro del patrimonio local. En el centro del municipio también se encuentra el parque principal, un espacio rodeado de árboles y vegetación que contrasta con las fachadas coloniales de las construcciones que lo rodean.
Otro atractivo son las antiguas vías del ferrocarril de Cucunubá, construidas en 1924. El recorrido permite apreciar una obra de ingeniería que incluye tres túneles excavados en formaciones rocosas, además de estructuras diseñadas para facilitar el paso de los trenes y el manejo de las aguas.

Para quienes prefieren los espacios naturales, la Laguna de Suesca es uno de los lugares destacados de la zona. Este cuerpo de agua, compartido por los municipios de Suesca y Cucunubá, tiene una extensión aproximada de 10 kilómetros de largo por seis de ancho y posee un significado especial para la cultura muisca, que la consideraba un sitio sagrado.

La gastronomía también hace parte de la experiencia. Los visitantes pueden encontrar productos y preparaciones tradicionales como quesos, cuajada, amasijos, empanadas, panelitas de leche, cuchuco de trigo y ajiaco, además de opciones como yogur griego, cremas naturales y parrilladas. Las artesanías elaboradas en lana son otro de los productos característicos que se pueden adquirir durante la visita.
En su territorio se pueden realizar actividades al aire libre, entre ellas senderismo, avistamiento de aves y camping.
